Cómo diferenciar una escarlatina de una varicela y cómo curarla

En las últimas semanas se han detectado en Crespo y varias localidades aledañas, casos de Escarlatina, una enfermedad infecto-contagiosa que principalmente afecta a niños, pero que desde hace varios años no era diagnosticada en esta zona, aunque nunca desapareció totalmente de las poblaciones de las grandes urbes. Por la manifestación física que tiene, habitualmente los papás suelen confundirla con la varicela, por lo que resulta importante conocer las características que la definen específicamente. El Observador dialogó con la Dra. Sandra Scarso, pediatra, quien sostuvo que “se presenta principalmente en niños de 2 a 10 años, pero puede encontrarse también en adultos y embarazadas en forma esporádica. Aparecen ronchas distribuidas en el cuerpo, ubicadas generalmente en los pliegues, la zona de la ingle, los brazos y se extiende después por todo el tórax y los miembros. Son erupciones de color rojo escarlata y de allí proviene su nombre”. En cuanto a los síntomas que el paciente advierte, la profesional detalló: “Comienza atravesando un período febril, siente dolor de abdomen, vómitos y después aparece el dolor de garganta o la odinofagia, que es el dolor de garganta producido al tragar fluidos, frecuentemente como consecuencia de una inflamación de la mucosa esofágica o de los músculos esofágicos. Estas características se mantienen de 3 a 10 días, donde se nota claramente un decaimiento general de la persona y sobre todo en los niños, que pierden la energía y ese dinamismo con que hacen sus actividades de rutina. Finalmente aparecen las erupciones, que no dejan zona de piel sana si es un cuadro grave. Cuando el médico examina las mismas, nota al tacto como si fuera un papel de lija la superficie, lo cual hace presumir el diagnóstico. Depende de la edad del enfermo, pueden ser sépticas muy graves o bien que pasen desapercibidas y los papás las notan después de transcurrida una semana, que es cuando asisten a la consulta”. Inicialmente la escarlatina suele tener el aspecto de una quemadura solar con pequeños puntos sobreelevados que pueden producir picazón. Después de la erupción, las manchas comienzan su período de involución, que es cuando la piel afectada puede llegar a descamarse.

Como la Escarlatina es producida por una bacteria llamada estreptococo, resulta importante que la sospecha por medios clínicos sean confirmados a través de exámenes de laboratorio. “De este modo se abre la vía oral y los bioquímicos analizan la mucosidad de la garganta, que es donde se concentran estas colonias de bacterias. La detección de las mismas es muy importante para determinar cuál es el tratamiento que debe recibir esa persona. Si no se suministra el medicamento correcto, que es el antibiótico, las complicaciones serán recurrentes. A veces una mamá no concurre a la consulta y sin este remedio, el chico a los 15 días tiene el mismo cuadro, porque se repite el episodio. Si el estudio de laboratorio da positivo hay que dar penicilina. Por suerte ahora las embarazadas también pueden ser tratadas con la misma, entonces ya no es una enfermedad tan grave como lo era antes”, dijo Scarso. Asimismo, otras recomendaciones son necesarias seguir para que el niño con escarlatina se recupere totalmente, tales como guardar reposo, ajustarse a una dieta liviana, procurar no concurrir a la escuela por unos días, sino más bien aislarse. El estar en contacto con otras personas en lugares cerrados, crea un ambiente propicio para el contagio. Si un familiar o amigo tiene bajas sus defensas, probablemente contraiga la enfermedad porque se transmite a través de las gotas de flush o de saliva y también por compartir objetos.

Tal como ocurre con otras enfermedades, ante las primeras anomalías que detecta una persona a nivel orgánico, debe acudir inmediatamente al médico, evitando automedicarse. Para que los papás tengan en cuenta, la pediatra se refirió a las diferencias que existen entre varicela y escarlatina, sobre las cuales explicó: “Las manchas de varicela son vesículas pápulas que cuando se rompen, dejan una costra o herida con cáscara, mientras que la erupción de escarlatina es áspera al tacto. Hay otras patologías exantemas, que consisten en erupciones cutáneas agudas, como la rubéola, el sarampión, el parvo virus, que son difíciles de diagnosticar y descartar. Pero también de ellas difiere por el resto del cuadro clínico y la evolución de la patología. Hay mamás que creen que es sólo una angina propia de la temporada, lo dejan pasar y vienen cuando los chicos tienen 40º de temperatura. Pero no es necesario llegar a ese extremo ni arriesgarse a quizás no encontrar un pediatra disponible. La escarlatina se puede tener varias veces en la vida si no es tratada adecuadamente, por ello es importante que el diagnóstico sea certero y que la consulta se realice a tiempo”.

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