Un buen desayuno es la llave para alcanzar su máxima energía

Dr. TonnelierLas vacaciones siempre han sido sinónimo de rupturas de dietas y “permisos” especiales para darse algunos gustos que posiblemente implican alimentos poco saludables, pero que generan esa sensación de placer al saborearlos. Los niños son los principales beneficiados en la etapa de receso, ya que los padres acceden con mayor facilidad a consentirle esos pedidos de mayor cantidad de comida chatarra, excesos de golosinas o ingestas a cualquier hora del día. Sin embargo, para los chicos el hecho de regresar a las aulas, retomar una rutina y volver a las clases de educación física semanal, conllevan a ajustarse a determinados hábitos, para que las jornadas sean exitosas y el rendimiento sea sostenido a lo largo de todo el año. El Dr. Matías Tonnelier, especialista en medicina familiar, en diálogo con FM Libertad 98.3, explicó que los padres deben ser conscientes de que el desayuno será la fuente de energía de cada día, sin importar la edad de la persona. Como lo indica la palabra, el desayuno es el momento en que se rompe el ayuno, luego de transcurridas las horas en que no se ha ingerido alimentos ni líquidos a causa del sueño. En ese tiempo en que el cuerpo sólo gasta energía para sus funciones vitales, no requiere de alimentación, pero al despertar, el organismo requiere de alimentos para realizar funciones como pensar, caminar, trabajar, estudiar y demás. Continuando con esta línea de pensamiento, el médico señaló: “Es la comida más importante, porque uno viene del sueño reparador y ésta impulsará las actividades del día. En los consultorios nos encontramos a menudo con que los chicos desayunan poco o nada, se van así a la escuela y a media mañana hacen una hipoglucemia, que es el nivel de glucosa en sangre demasiado bajo”.

En cuanto a la composición que debe tener esta primera ingesta diaria, el profesional detalló: “Es indispensable una variedad de lácteos, frutas, cereales, jugos naturales y no gaseosas, que últimamente se ve mucho. Un desayuno tipo podría ser café o chocolatada, jugo de naranja y cereales, cada uno lo adapta de acuerdo a su preferencia. No caer en excesos, pero que sea lo más completo posible”. Por dar un ejemplo, un vaso de leche aporta el 28% del calcio recomendado por día, proteínas, vitaminas A – B2 – B12 y D, zinc y fósforo, entre otros minerales. Cuánto mejor puede ser entonces la base nutricional con que el cuerpo inicie el día si el desayuno contiene otros alimentos variados. A partir de los 3 años, los niños comienzan a tener una vida social más amplia, iniciándose en los jardines o pre-escolares y haciendo sus primeras incursiones en actividades extras como la práctica de algún deporte o danza. Es entonces cuando mayor atención hay que prestarle a la alimentación, para que sea nutritiva y a su vez, para irle incorporando buenos hábitos.

DesayunoEl otro punto fundamental para mantenerse activo durante el día es dedicarle al desayuno el tiempo que requiere. “No es cuestión de levantarse 10 minutos antes del colegio, comer casi sin masticar y salir corriendo. En términos generales nos pasa a la mayoría, que cuando nos despertamos no tenemos ganas de comer algo enseguida, pero hay que revertir eso. Lo mejor es comer más a la mañana y en buena proporción al mediodía y en menor cantidad por la noche (desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo). De a poco los papás debemos educar a los hijos en este camino de la buena alimentación y qué mejor que con el ejemplo, aunque eso signifique toda una organización en la casa y en la agenda familiar. Los adultos somos sus modelos. Si mamá y papá no comen verduras, es poco probable que su hijo lo haga.Todo lo que tiene grasa y sal es adictivo y por eso gusta. Sin embargo es cuestión de acostumbrar el paladar, ofreciéndole de a poco otros sabores. También influye cómo se prepara la comida. Unaensalada mal condimentada no tendrá mucha aceptación, habrá que buscar los aderezos que la tornen rica”, dijo Tonnelier.

Por otra parte, el especialista brindó algunas recomendaciones para los alumnos que cursan en el turno tarde, ya que comienza pocos minutos después del mediodía y el almuerzo influye significativamente en el proceso de aprendizaje: “Cuanto más se come, empieza a sentirse un poco más de sueño. Lo habitual es después del almuerzo o cena, acostarse una 2 horas aproximadamente. Como el chico que va a la escuela por la tarde no lo podrá hacer, se aconseja que no tenga un súper almuerzo demasiado cargado, porque le dará somnolencia y perderá atención en las primeras horas de clases. La persona que cocina en la casa, tiene que tener en cuenta el tipo de actividades y los horarios de sus comensales, para que realmente los alimentos sean un aporte valioso al organismo”.

La colación a media mañana o media tarde constituye también una buena costumbre, sobre la cual el doctor comentó: “La recomendación es establecer 4 comidas diarias, porque las colaciones reducen los esos espacios de hambre y de ese modo se decide mejor qué se come, sin caer en arrebatos o los famosos ‘ataques’ a la heladera”.

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