Trate sus ronquidos y problemas de sueño, para no causar accidentes ni morir

¿Quién alguna vez no soportó las bromas por roncar al dormir? ¿Y cuántos han tenido discusiones de pareja y hasta divorcios por este motivo?Independientemente que el nombre clínico correcto es “estertores”, roncar es muy común y de hecho, el 40% de la población adulta lo hace. Pero hay que estar atentos a determinados síntomas que pueden presentarse en forma paralela y que indicarían la necesidad de una consulta médica, para evitar enfermedades e inconvenientes en el desarrollo de la vida social. La Dra. Silvana Elsässer, médica generalista, cada viernes aborda temas de salud en el programa “Tus Tardes en el 6”, conducido por Walter Zurdo y que se emite de 18.30 a 20.00 por Canal 6 ENTRE RIOS TV. Esta vez, se refirió a los ronquidos, sobre la cual explicó: “Por nuestras vías aéreas, durante el proceso de respiración, entra oxígeno hacia los pulmones y sale dióxido de carbono. La entrada y salida de aire se produce por un conducto, que cuando se estrecha levemente, produce una vibración. Es como cuando uno va a regar las plantas con una manguera. El agua que sale correctamente no se escucha, pero si uno comprime la manguera para darle presión al chorro de agua, hace ruido. Esto obedece a que aumenta la velocidad del pasaje de aire en un espacio reducido, originando una vibración en el paladar blando, lo cual produce los conocidos ronquidos”.

La profesional destacó que por ese comportamiento del organismo no hay que preocuparse, salvo en determinadas situaciones que enumeró: “Si hay un ronquido vigoroso, fuerte, que hasta de otras habitaciones se escuchan, el paciente debe acudir al consultorio. También cuando la respiración se corta por momentos. Muchas veces las esposas me dicen ‘Dra. mi marido de noche por momentos no respira, pero lo toco o lo muevo y vuelve a respirar’. Obviamente que eso causa una preocupación al no saber de qué se trata y en verdad es un poco peligroso. Otros síntomas a tener en cuenta son las somnolencias diurnas que generan. Hay paciente que terminan de almorzar y se quedan dormidos o están en una reunión sentados y también de repente se duermen. Lo más grave es que algunos se duermen por segundos mientras van manejando, ya no se trata de uno mismo, sino de que se está poniendo en peligro la vida de otros. Una forma de darse cuenta de esto es, cuando uno se levanta, advierte que el sueño fue poco reparador, a pesar haber dormido la cantidad de horas necesarias, o tiene dolor de cabeza, no puede concentrarse bien, o empieza a perder la memoria o se pone irritable. Estos son indicios de padecer apnea, que es cuando no hay respiración durante el sueño o hipopnea, cuando disminuye la respiración mientras el paciente está dormido, síntomas de que el sistema que regula la respiración está fallando y se puede convertir en obstructivo. Las personas más propensas a desarrollar esta enfermedad, son los hombres mayores de 40 años, las mujeres después de la menopausia y sin distinción de género quienes tienen sobrepeso u obesidad. Todo influye, porque cuando nos acostamos, la lengua y el conducto por donde tiene que pasar el aire se empieza a obstruir. De noche mientras la persona duerme, los músculos se relajan. Sin embargo, al tener exceso de grasa, no funcionan bien y se ven debilitados. Cuando la lengua es grande o la mandíbula está muy atrás, el conducto aéreo se ve obstruido y los pulmones deben hacer fuerza para conseguir cumplir con el proceso respiratorio. Entonces no hay oxígeno y es como el principio de una muerte. Baja el oxígeno, aumenta el dióxido de carbono y llega el momento en que el cerebro detecta este problema y la única manera en que el organismo consigue que se abra la vía aérea, es despertando a la persona. El paciente puede pasar más de 10 segundos sin respirar y eso repetido en una hora, equivale a unos 30 episodios en que el corazón y el cerebro se quedan sin oxígeno”. Asimismo, la médica comentó que esta afección puede llegar a provocar hipertensión resistente, difícil de controlar clínicamente, aumentando así las posibilidades de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y arritmias que pueden ser mortales.

Roncar o quedarse dormido parecieran ser situaciones tomadas hasta con ribetes cómicos en muchos ámbitos, pero cuando existen síntomas relacionados como los expuestos anteriormente, se trata de un problema grave, causal de innumerables accidentes de tránsito y laborales, además de otros tipos de muertes que podrían haberse evitado con la oportuna consulta al médico.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.