Romani habló de la política cultural, proyectos, redes sociales y del nivel educativo

Romani y Cont. HuckEl secretario de Cultura de la provincia, Lic. Roberto Romani, visitó el “Centro Radial, Televisivo y Periodístico de Entre Ríos”, con sede en Crespo, donde en un exclusivo diálogo con el director de El Observador, Cont. Fernando A. Huck, contó interesantes detalles de su área, dejó mensajes muy claros sobre temas históricos y actuales.

 

Al ser consultado sobre lo que le aportó a la provincia, la creación del Ministerio de Cultura y Comunicación, el funcionario dijo queSergio Urribarri interpretó lo que culturalmente ha sido la historia de esta provincia, que ameritaba que existiera este Ministerio y en la práctica, se pudo demostrar que fue muy acertada su decisión. Pensemos que Entre Ríos tuvo su primera Dirección de Cultura en 1950, en el gobierno de Héctor Maya, para posteriormente pasar a ser Subsecretaría de Cultura. Cuando Urribarri fue a la Feria del Libro en el último año de su primera gestión, nos adelantó que iba a jerarquizar el área y creó este ministerio a cargo de Pedro Báez. Hoy tenemos una infraestructura importante, se pueden traer espectáculos que antes ni se podía soñar en tenerlos, con producciones cinematográficas, con capacitación permanente, levantando paredes para la cultura. Inauguramos recientemente una sala alternativa, de la Vieja Usina, donde se realizan espectáculos de altísimo nivel. Hay un espacio para 600 personas y otra para 250, con una infraestructura de primer nivel. Se refaccionó la “Sala Quiróz” y el Museo de Bellas Artes, donde se puede ver una exposición de grandes artistas de Entre Ríos. También se invirtió en Iglesias, en el Molino Forclaz (Colón), que ahora es museo… Hay una decisión de apoyar a la cultura el ministro Pedro Báez es un hombre que no descansa nunca, que trabaja permanentemente y nos infunde entusiasmo y alegría.

 

– ¿Hay más oportunidades para los autores entrerrianos que en otras ocasiones?

– Totalmente. Hay una necesidad del pueblo entrerriano de expresarse y por eso debemos estar al lado de esos autores. Cuando se cuenta la historia de un pueblo, siempre hay que empezar por las huellas que los hombres y mujeres dejaron en la cultura del mismo. Con Crespo, estoy ligado desde hace mucho tiempo a la actividad cultural, desde la época del centenario (1988), que marcó un antes y un después. Naturalmente ahora tiene con el teatro, en el comienzo de cada año, la posibilidad de ver a los grupos locales y de otras provincias y países con el encuentro internacional que llevan a cabo y que ya está entre los espectáculos más importantes de la provincia. Cuando vi la sala llena de chicos, digo: “¡Cuántas veces hemos luchado para que nuestros jóvenes y niños encuentren un canal propicio para celebrar lo importante de la vida!’ y en esta ciudad se logró. Pero eso no se produce de un día para el otro. Hay que poner en las manos de un niño y de un padre de familia esas opciones. Federico García Lorca fue fusilado en agosto de 1936 y dos meses antes, en un reportaje, había señalado una frase que lo acompañó toda la vida: “El teatro es un instrumento para la edificación de un país”, porque reúne a todas las otras disciplinas.

 

– ¿Qué experiencia le dejó haber hecho teatro?

– Hice teatro desde niño con el Padre Alberto Paoli Lovera, que fue alumno del Colegio Sagrado Corazón de Crespo. Él siempre me traía a recorrer esta institución y reconocía que en Crespo había despertado esa llamita de la creación… En mi caso, hice teatro con las hermanas Franciscas, en Gualeguay, Gualeguaychú, en La Plata… Fue una muy linda experiencia…

 

– Siempre ha sorprendido con sus recitaciones: ¿Tiene la cuenta de cuántos poemas guarda en su memoria?

– Más de 500… No creo que sea una gran virtud, porque toda la vida estuve en esto. De cualquier lugar de la provincia tengo un referente poético para mencionar, siempre aparece un hombre que sintetiza un momento de la existencia humana, de su niñez, de sus sueños, frustraciones y esperanzas.

 

– ¿Es un don o se puede ser poeta con el correr de los años…?

– La memoria es como un músculo, lo vas ejercitando todos los días. Generalmente leo cosas que  me conmueven y las repaso… Hoy es más fácil que antes, a veces me queda el concepto y en otras el poema completo. El primero que aprendí fue cuando tenía 8 años y la señorita Zulma, en mi escuela de campo me dijo “Roberto, usted queda a cargo de la biblioteca” y el primer libro en la página del centro tenía una cordillera dibujada y un poema de un autor mendocino, Francisco Bufano y pensé: “¡Qué hermoso decir las palabras que concibieron los otros!”. Y de eso se trata.

 

– ¿Qué aportan a la cultura las nuevas tecnologías, las redes sociales…?

– Hay cosas que todavía nos siguen sorprendiendo, a veces para bien y otras para mal. Hay estadísticas que han empezado a preocupar a los japoneses, ya que millones de jóvenes de ese país no tienen interés por el sexo opuesto, a la edad del despertar sexual natural, porque a través de las redes sociales están recibiendo todas las respuestas que ellos necesitan. Esta es una anécdota, pero hay que tomarla también en cuenta, porque con las redes sociales, la Justicia ha tenido que establecer de qué manera cuidar a un niño o niña que está siendo atacada por medio de ellas sin conocimiento de sus padres. Tenemos que estar atentos a que nuestros chicos sigan incorporando todo lo maravilloso que aparece, pero sin dejar de ser niños, sin dejar de reír, de jugar, de conocer el barrio. Todo lo que ha traído la tecnología es muy bueno si no reemplaza lo vital del ser humano. El hombre y la mujer tienen que seguir disfrutando, si la tecnología va a reemplazar a todo, estamos en problemas. Tiene que ser una herramienta en manos del hombre y que éste pueda decidir en qué momento se aplica…

 

– Vemos como a los chicos les cuesta mucho concentrarse, estudiar, escribir y leer. Abrevian mal las palabras…

– Esto me preocupa de sobremanera… El primer libro que se editó en América fue en julio de 1705 y se llamó “De la diferencia entre lo temporal y eterno”, escrito por Juan Eusebio Nieremberg, quien era un sacerdote jesuita. Se hizo en español y fue traducido al Guaraní. La preocupación de aquel momento era que los hijos de los españoles que habían llegado y los hijos de nuestros indígenas pudieran conocer perfectamente los dos idiomas, leer y escribir. Hoy sigue siendo igual, porque un niño que no aprende a hablar bien, va a traducir esto en el mensaje, en el mail y en el pedido de trabajo y va a fracasar. Por eso es importante, en ese marco, profundizar la preparación de nuestros docentes.

 

– ¿Se podrá mejorar el nivel educativo y cultural…?

– …Me preocupa que se ingrese a la docencia solamente para tener un trabajo. Hay algunos oficios que no se pueden cumplir si no hay vocación, por el tremendo daño que se le puede hacer a un niño. A veces, un chico está marcado por un buen o mal maestro jardinero, porque ahí se asoma al mundo, por la primera palabra, el primer gesto… No se puede ingresar a la docencia si no se tiene vocación… Tenemos que preocuparnos mucho para darle una mejor formación a nuestros maestros y en ese sentido, hay una preocupación de nuestro gobierno. Hablábamos con Daniel Filmus y me decía que debemos darles la mejor formación del mundo a los maestros, porque un pueblo que no tiene buenos docentes y no tiene niños capacitados, no tiene futuro y hoy sigue siendo igual que cuando Sarmiento fundaba escuelas. El desafío era inaugurar estas instituciones para formar al ciudadano, no solamente para el manejo de la tecnología, sino para que esos niños el día de mañana le puedan contar a sus hijos lo que nuestros mayores nos contaban, de cómo se hicieron los pueblos, cómo se diagramaron las calles… Qué hermoso es que ese niño cuando sea adulto, le pueda contar a sus hijos con la misma emoción como lo hicieron los padres y abuelos y todo eso, empieza en la escuela. En estos tiempos, se habla mucho de los paros docentes… Un solo día en la formación de un niño que se pierde, son 4 a 6 horas que perdió de crecer, porque no siempre está el padre que pueda llenar ese vacío. Un día que el chico pierde de escuela, puede ser motivación para que fume marihuana, para que el hocio se transforme en parte de su vida. Siempre digo que tenemos que buscar la posibilidad del diálogo. Nuestro gobernador lo ha hecho siempre. Conozco docentes absolutamente comprometidos, que se sacrifican y celebro que podamos entablar diálogo y que podamos inaugurar el ciclo lectivo con normalidad. Nosotros no tendríamos perdón si no somos capaces de asegurar la correcta formación de nuestros chicos.

 

– ¿Qué opinión tiene sobre la radiofonía entrerriana?

– Hoy celebro que haya tanta gente joven con posibilidad de formación que esté incursionando en los medios. Cuando yo me inicié, en 1973, en Gualeguay, la única posibilidad de comunicación eran las AM. La frecuencia modulada le permitió a cada pueblo tener su emisora, lo que le dio a la radiofonía de Entre Ríos una gravitación muy importante. Hoy cada localidad tiene su radio, donde se escucha un programa periodístico, uno musical y donde hay lugar para todas las expresiones. A mi me sigue entusiasmando la radiofusión, porque acompaña, no interrumpe el trabajo, tiene ese encanto y no olvidemos que entre esos apellidos fundadores de la radiodifusión, en los años ’20, estaba Enrique Susini, quien tenía sangre entrerriana…