Rodríguez: “Se tocaron las joyas de la abuela y ahora empieza la época del ajuste”

María Felicitas Rodríguez, diputada por el Frente Progresista Cívico y Social, se comunicó con El Observador para contar su opinión sobre la política recaudatoria del gobierno, el Impuesto Inmobiliario Rural y dijo que imagina un futuro cercano complicado.

– ¿Cuáles son los aspectos que está tratando dentro de su departamento (Uruguay)?

– Estamos trabajando para elaborar una comisión que se ocupe de hacer una política integral. La intención es que todos los bloques de la legislatura estén representados en una comisión anual donde se consensuará con la sociedad, la reforma política que queremos para nuestro futuro. En cuanto al departamento Uruguay, mantenemos el contacto con los referentes de cada una de las localidades. No tenemos mucha generosidad de parte del gobierno provincial en cuanto a solucionar los problemas que surgen. Uruguay está representado por el oficialismo, hay dos ministros, senadores y diputados que tienen canales más abiertos al oficialismo que los míos. Atendemos las demandas de los presidentes de juntas e intendentes, asesorando a quienes comienzan este camino como funcionarios. La política es una parte más de su trabajo en los pequeños pueblos, y nuestra intención es que puedan desarrollar un buen papel para un crecimiento prolongado.

– ¿Qué temas se han tratado en las comisiones?

– Salvo las de Legislación General y de Economía, las otras no están funcionando normalmente. De hecho estoy trabajando en cinco de ellas y solamente he tenido una reunión en lo que va de este período (Salud). Somos una simple minoría y no podemos ni siquiera llamar a la comisión. En cuanto a lo que se analiza, evidentemente las necesidades financieras del gobierno hacen que en casi todas las sesiones el tema puntual sea el endeudamiento, la reforma del código fiscal, el impuesto al campo y demás. El Ejecutivo provincial tiene una necesidad desmedida de obtener recursos, lo que hace que la legislatura se transforme simplemente en un aval. En tres meses el gobierno ha pedido más de 1.400 millones de pesos entre préstamos y financiación de deudas. Con esto avizoramos un panorama complicado y en estos tres primeros meses se nota claramente que están necesitando ese oxígeno.

– ¿Cómo están votando en la legislatura?

– Muchas veces debimos abstenernos de votar porque ha sucedido que estando en la banca con reuniones de labor parlamentaria y con los temas fijados, aparecieron leyes de endeudamiento. Normativas muy gruesas que ni siquiera hemos tenido tiempo para analizarlas ni asesorarnos. Con un 100% de desconocimiento, se nos obstinaba en las horas de la sesión. Hemos hecho un planteo institucional, lo hablamos con el presidente de la Cámara y dijimos que estamos ocupando el lugar en el que nos puso el electorado, somos una minoría y merecemos el respeto a tener un debate dentro del recinto y de la comisión.

– ¿Por qué cree que estamos en una época de ajuste económico?

– Lo que sucede en la provincia es un reflejo del gobierno nacional. Se tocaron las joyas de la abuela y ahora empieza la época del ajuste. En tiempos electorales dilapidaron todo. Puedo ver que las obras públicas están paradas, tenemos la mitad de las escuelas en Concepción del Uruguay sin las tareas finalizadas, los empleados cobran a cuentagotas, la mayoría no ha cobrado más que un adelanto… El gobierno está en serios problemas y se ha dilapidado un quinquenio muy favorable a nuestra Argentina. Debe cambiar el apriete fiscal que le están haciendo a quienes ingresan recursos a Entre Ríos.

– ¿Qué punto de vista tiene  respecto al Impuesto Inmobiliario Rural?

– La modificación de los avalúos fue en forma totalmente grosera, el gobierno dice que el impuesto fue avalado y consensuado en 2009, le damos el derecho a la duda, lo que no fue avalado y es confiscatorio es la modificación de la ley de avalúos que se ha incrementado en un 400%. Tenemos colas de productores que nos plantean que deben vender parte de su patrimonio para pagar el impuesto inmobiliario. Muchos productores no van a poder sembrar este año, los rindes han sido malos y con eso no se cubren ni los gastos. El productor tiene que tener un “colchón” para volver a empezar, eso es imposible con el apriete fiscal que está haciendo este gobierno, creo que están matando las gallinas de los huevos de oro. El agropecuario no se va a comprar un departamento en Punta del Este o llevar su excedente fuera del país con la producción, invierte en una cosechadora, en una máquina, en tecnología, en una camioneta para trabajar, para estar acorde a los rindes esperados. Va a haber un retroceso tremendo que va a repercutir muchísimo en las cuentas del Estado provincial.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.