Righelato adelantó que Entre Ríos recibirá $ 860.000.000 para obras sanitarias

RighelatoEl director de Obras Sanitarias de la provincia, Héctor Righelato (56 años, casado, 9 hijos), viajó esta semana a Crespo para una visita al “Centro Televisivo, Radial y Periodístico Entre Ríos”, donde detalló cómo su área provincial aporta soluciones hídricas poco conocidas por los entrerrianos. También informó al director de El Observador, Cont. Fernando Alberto Huck, sobre los grandes proyectos encarados por el gobernador Sergio Urribarri, de los enormes aportes que recibirá la provincia de la Nación para ayudar a que las Juntas de Gobierno y algunos municipios con el “Plan Mas Cerca”, para que se pueda dar un mejor servicio y tengan en el futuro, pozos de agua, tanques, redes de agua y de cloacas, en todo el suelo entrerriano.

– ¿Cuáles son las directivas del gobernador respecto a su gestión?

– Mi contacto es con los ministros de Planeamiento Juan García y de Gobierno Adán Bahl, quienes nos han brindado su apoyo en cuanto a las necesidades que hemos tenido. El gobernador Sergio Urribarri, por ejemplo, detectó la necesidad de agua en Las Masitas y volvió el otro día y ya estaba el hecho el sistema. Él no necesitó levantar el teléfono y decir que hagamos el sistema. Lo que él se compromete, nosotros lo ejecutamos. Esto es su gestión y realmente es una forma muy buena de trabajar, porque confía en nosotros, confía en que lo que él dice nosotros lo vamos a ejecutar… En Obras Sanitarias tenemos 65 empleados, con ingenieros y planta de personal. Las obras generalmente se contratan, salvo la ejecución de algunos pozos, porque tenemos máquinas para hacerlos. En estos momentos está en tratamiento una ley al respecto sobre el funcionamiento de un ente regulador. Obras Sanitarias está encargado de las obras básicas y el control de los sistemas en la provincia, mientras que los municipios trabajan en la explotación y obras secundarias y los usuarios se hacen cargo de la instalación interna. Esto es lo básico en cuanto a la repartición. Toda la problemática de agua potable y cloacas (proyectos, ejecución de obras y control), depende de la Dirección Provincial, que está regulada por una normativa totalmente desactualizada, por lo que en este momento está siendo tratada, para adaptarla a estos tiempos. El Senado ya la aprobó y ahora se encuentra en la Cámara de Diputados…

– ¿Qué presupuesto manejan…?

– Ha ido creciendo en forma importante a partir de estos 3 últimos años. Actualmente manejamos un presupuesto de obra de 35 millones de pesos anuales, con una proyección seguramente de los 50 millones con incorporación de dinero proveniente de obras licitadas. Es preciso tener en cuenta que estas obras no son en grandes localidades. Tenemos numerosos proyectos destinados a la atención de las Juntas de Gobierno. Estamos trabajando en Racedo o María Luisa y ya finalizamos en La Picada, Pueblo Brugo, Tabossi y El Pingo. Igualmente quedan localidades por atender y que están proyectadas mediante la gestión a partir de un pedido formal. Lo que inicialmente necesitamos, es contar con la voluntad de la gente. Por ejemplo, en Hernandarias se va a hacer la nueva planta potabilizadora de agua, como así también en Oro Verde. Estamos analizando esta posibilidad en Valle María, con la instalación de una planta potabilizadora tomando agua de río…

– ¿Por qué toman agua del río y no se hacen directamente pozos?

– Nuestro primer eslabón en Salud Pública, es la calidad en agua potable y cloacas. No podemos detenernos para ver si es más barato un sistema u otro. El pozo de agua no es malo, pero es distinto, porque tiene sales. Con la gran problemática de la sal y el sarro en las cañerías, la calidad del agua es diferente. A partir de allí, en toda la costa del río Paraná tenemos la enorme problemática, de que es una superficie muy dura y por otro lado tiene mucho contenido de hierro. Tenemos ese problema en Oro Verde, en Colonia Avellaneda y en Valle María. Si bien es apta para el consumo, el inconveniente puntual que se nos presenta es que cuando a esa agua se le echa cloro, se oxida el hierro y sale marrón. Entre otras cosas dificulta lavar ropa, porque se puede manchar. Desde Villa Urquiza para el sur, tenemos ese problema. En esa localidad también se está programando la instalación de una planta de agua, con iniciación de obra de acá a 4 meses. En este aspecto, hay que reconocer que el gobernador Sergio Urribarri, a través de la presidenta Cristina de Kirchner, ha logrado una muy buena asistencia a nuestra provincia para obras de servicios sanitarios. Recibiremos 860 millones de pesos en 2 etapas del “Plan Más Cerca”. La primera entrega de 370 millones será durante este año y en 2014 llegará la segunda entrega para atender demandas de diferente índole en todo el suelo entrerriano.

– ¿Qué pasó con el acueducto que se iba a construir de Diamante hasta Hernandarias?

– Es un proyecto importante e interesante de 150 millones de dólares, que solucionaría el problema de agua de muchas localidades. El proyecto está hecho y hay que buscar financiamiento. Son acueductos de 900 mm. de agua potabilizada, con lo cual solucionaríamos el sector centro oeste, inclusive hasta cerca de Nogoyá. Funcionaría por gravedad. Se debería construir una planta en Brugo y otra en Diamante, se buscarían las cuencas y después se manejan las profundidades…

– ¿Cómo están las napas de agua dulce en la provincia, con la construcción de termas con agua salada y la reinyección…?

– En Entre Ríos tenemos desde los 35 metros hasta los 120 metros agua potable, pero de acuerdo a la zona. La salinidad no ha ido variando mucho, depende de cómo se trabajen los pozos, porque si se tiene un solo pozo en la localidad y lo trabaja las 24 horas del día y no alternancia con otro pozo, ese se puede salinizar. Normalmente hay que tener una batería de 2 pozos. En alguna oportunidad fue cuestionada la tarea de reinyección de agua salada, pero hicimos los controles iniciales de la calidad del agua y no ha habido salinización ahí, pero es un tema que ya no depende de la Dirección de Obras Sanitarias sino Ente Termal…

– ¿Qué sucederá con las cooperativas de agua cuando se aprueben las modificaciones de la ley para que haya un ente regulador, que está siendo tratada en Diputados?

– Hace unos días las cooperativas de agua manifestaron cuestionamientos respecto a la conformación del ente regulador. No quieren que se haga, por la peligrosidad que puede representar para su funcionamiento. Sucede que las cooperativas están exceptuadas de los controles en el artículo 29 de nuestra ley que data del año 80. En aquella época había un departamento específico que realizaba esa tarea. Ese departamento no existe más. Con la creación del ente regulador, se controlará a todos los que participan en la prestación del servicio. Personalmente planteo que tenemos que tener la activa participación como ente prestador del gobierno de la provincia como titular de los servicios. Las cooperativas no son titulares de los servicios, son entes privados expuestos a cualquier problema judicial. Si tendría una titularidad de los servicios, ante cualquier inconveniente legal nos pueden embargar el sistema público de agua que presta la cooperativa. Hoy no lo pueden hacer, porque son de la provincia. Todos los sistemas de las cooperativas son de la provincia en comodato, no tienen la titularidad. Al ser un servicio público no puede ser privado.

– ¿Obtienen buenas ganancias las cooperativas de agua?

– Las grandes puede ser que sí, porque tomaron los servicios grandes, pero las chicas como Racedo no. El gobierno subsidia a las Juntas si necesitan ampliación de redes, por ejemplo, le damos caños, porque son sistemas que no son autosustentables…

– ¿Si hay morosidad o incobrabilidad, se le puede cortar el agua a un contribuyente?

-. Si a una cooperativa no le pagás 2 cuotas, te la cortan. Es un mito que no se puede cortar el agua a quien no la paga, pero hay pocos intendentes que tomen el costo político de ir a cortar el agua. Lo que sí hay que dejarles a los usuarios es un servicio en la puerta. Tengo el caso de un anterior intendente de Basavilbaso. Tomó a tres o cuatro usuarios pudientes que no pagaban y les cortó el agua, pero le puso una canilla roja en la puerta. O sea que van a la puerta, y sacan agua con un baldecito desde ahí. Con esto, logró aumentar hasta el 90% la recaudación. También hay que tener limites, a veces al Estado le sale más caro que la población no tenga agua que no pague algún sector, porque donde no tienen agua, no hay salud. Convengamos que hay sectores de la población que les cuesta pagar el agua y son los más carenciados y sale más caro en salud cuando llegan los chicos enfermos que cobrarles el agua. Hay que tener criterios y cautela en esto.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.