Profesionales debatieron sobre cómo mejorar la aplicación en cultivos para atacar las malezas

1443 inta aplicaciones [1600x1200]Con el objetivo de dar a conocer y mostrar toda la información sobre las investigaciones que el INTA Paraná desarrolla sobre malezas, la unidad recibió cerca de un centenar de profesionales de la región interesados en la temática. La jornada fue organizada por la mencionada entidad y tuvo el auspicio de la Red de Conocimiento en Malezas Resistentes. Por la mañana se dictaron las charlas y por la tarde se realizó la recorrida a campo por los distintos ensayos.

Uno de los coordinadores del evento, el Ing. Marcelo Metzler, señaló que “sabemos que al momento de aplicar un herbicida, hay que tener en cuenta qué tipo de producto vamos a utilizar, el estado de desarrollo en el que está la planta y las condiciones ambientales del momento. Si aplicamos herbicidas con muy bajos niveles de humedad, altas temperaturas o algún tipo de déficit hídrico, seguramente estas condiciones van a llevar a la falla en la aplicación, lo que no significa que no funcionen, sino que lo usamos en una situación en la cual sus acciones no se vieron favorecidas. Los coadyuvantes del producto, mejoran la acción, en este caso en particular de los herbicidas, pero son aplicables tanto para insecticidas como para fungicidas. El rol, es básicamente permitir la llegada del activo de la pastilla de la pulverizadora a la superficie de la hoja y una vez en la misma, hay que evitar que la gota se derrame, produciendo el efecto deriva”.

La Dra. María Carolina Sasal, profesional del grupo Recursos Naturales del INTA Paraná, abordó el tema “Avances en estudios de las pérdidas de glifosato y su destino en el ambiente”. Explicó que “presenté trabajos que venimos desarrollando en la EEA Paraná en los últimos años, específicamente mostré distintos ensayos, dispositivos experimentales y unidades de monitoreo que tenemos en marcha para cuantificar las concentraciones de glifosato que pueden escapar desde nuestros sistemas y que pueden llegar al agua superficial y subterránea. Hemos puesto el foco en estudiar el glifosato, debido al volumen de uso de este herbicida en la provincia, que fueron aproximadamente 13.000.000 de litros en la campaña pasada, que nos impone la responsabilidad de analizar si tenemos fugas y como minimizarlas. Durante la presentación, se analizaron aquellas prácticas agronómicas a las que debemos prestar atención y los elementos que tenemos que modificar para que estas pérdidas sean mínimas. Señalé las rotaciones de cultivos y la inclusión de cultivos de cobertura en una secuencia como estrategias para reducir el escurrimiento, ya que cuanto menores sean las pérdidas de agua, tendremos menores pérdidas, no sólo de glifosato sino también de nutrientes o algún otro contaminante”. Acotó que “hay una necesidad de tener un tiempo y un distanciamiento entre la aplicación de glifosato y la fertilización fosforada y en especial de las condiciones del tiempo. En la medida de lo posible, si hay pronóstico de lluvia para el día siguiente, no deberíamos aplicar glifosato, ya que el tiempo para la absorción y degradación del mismo en el suelo es insuficiente y pueden generarse pérdidas del principio activo aplicado… También comenté durante la jornada cómo pueden aumentar o disminuir las pérdidas en relación a la aplicación en diferentes momentos en el año, fundamentalmente asociado al régimen de lluvias. En general, hemos tratado de darles a los profesionales que asistieron a la jornada elementos para el análisis y para tener en cuenta a la hora de tomar decisiones”.

Por su parte, el Ing. Enrique Behr, quien forma parte del equipo de trabajo de la Agencia de Extensión Rural de Crespo, se refirió a la “Tecnología en aplicación de fitosanitarios y factores determinantes de su efectividad”. Al respecto, el profesional mencionó que “siempre decimos que la calidad de aplicación de los agroquímicos, por lo menos en lo que se observa en el campo, dista mucho de lo que debería ser. Creemos que la discusión se centra básicamente en lo que es el tamaño de la gota de acuerdo al objetivo, porque esto nos va a asegurar que lleguemos con el producto fitosanitario, con la mínima pérdida. Según indica la bibliografía específica, la eficiencia de las aplicaciones está en el orden de un 50% a un 70% de efectividad, es decir, de lo que aplicamos llega al objetivo entre un 30% y un 50% del principio activo. Esto indudablemente representa una pérdida económica, daños al ambiente y en los cultivos vecinos, dando lugar a litigios, llevando a realizar reaplicaciones y nuevamente pérdida de agroquímicos. Nosotros apuntamos, a través del tamaño de gota, a reducir estas pérdidas o mejor dicho, mejorar la eficiencia de la aplicación. Hoy disponemos de varias herramientas más que permiten mejorar y controlar las aplicaciones”.

Para explicar cómo funciona la Red de Conocimiento de Malezas Resistentes, participó el Ing. Agr. Martín Marzetti, de AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa). “La red lleva casi 4 años de funcionamiento, surge ante la problemática de malezas resistentes que en ese momento recién se iniciaba. Actualmente, en cualquier charla técnica, se incorpora el tema malezas, pero en ese momento era incipiente. La idea es disponer de información actualizada y confiable a nivel país de la situación, porque hay muchos grupos trabajando en distintos tipos de malezas, pero faltaba unificar y tener un lugar donde los interesados puedan consultar lo que hay, desde cualquier lugar de la geografía nacional. La red permite eso, tener información actualizada de las distintas malezas resistentes. Actualmente, terminamos de confeccionar el mapa de las principales malezas tolerantes, a nivel país, que sirve para tomar decisiones”.

Consultado sobre cómo pueden los interesados acceder a esta red, explicó que “es totalmente abierta, no hay que ser socio de AAPRESID, está toda la información disponible en la web (www.rem.org.ar). Además se organizan talleres de capacitación como el caso de esta jornada, que auspiciamos junto con el INTA Paraná. Tratamos de hacer la mayor de difusión posible, el ciento por ciento de la información que tenemos es abierta, compartida y esa es la fortaleza de la red”.