Presentaron en Paraná un moderno avión automático para uso del sector agropecuario

1363 AVIONEn el Aero Club de Paraná se realizó un vuelo de demostración de un avión de origen belga para topografía y cartografía. En el mismo participaron profesionales de la EEA Paraná del INTA que están trabajando en Agricultura de Precisión, profesionales del escuadrón de Aerofotogrametría de la Fuerza Aérea y otros funcionarios de los gobiernos de Entre Ríos y Santa Fe.

“Se trata de un avión no tripulado (UAV, sigla en inglés con que se los denomina comúnmente) que realizó una prueba de dinámica, donde los participantes pudieron apreciar sus prestaciones y rendimiento” explicó el cartógrafo Gustavo Vera. Desde la unidad se realizaron tomas con una cámara que va montada a bordo de la misma y luego de un procesamiento, se mostraron productos cartográficos orientados a diferentes aplicaciones, desde la agricultura hasta la ingeniería. Vera comentó que “los usos son variados, desde el control de crecimiento de una obra, el estudio de un proyecto previo a una construcción; controles en el área de relevamiento de recursos naturales y minera, de excavaciones y depósitos en canteras y para el caso específico de la Agricultura de Precisión, este UAV es una herramienta fundamental. Pueden trabajar con cámaras color convencionales, con las acondicionadas con filtros adaptadas para fotografías en infrarrojo cercano, útiles para sensar estados de vegetación, como se usa con imágenes satelitales, pero a muy alta resolución”.

El especialista aclaró que “la información obtenida desde el vuelo, es un producto fotogramétrico, lo que significa que no solamente tenemos imágenes sino que las mismas, luego de un procesamiento posterior que se hace en un software específicamente desarrollado para el producto, se obtienen elementos tales como un mapa basado en imágenes, en el cual se pueden tomar mediciones”.

Vera explicó que “una ventaja de los aviones es que según la altura de vuelo, se pueden lograr fotos con detalles de píxel de hasta 3,5 cm en el terreno, o sea de muy alta resolución. También, a partir de un vuelo con una cámara infrarroja y procesamientos con software específicos, se logran resultados utilizables para el estudio del estado de crecimiento o vigor de la vegetación, tanto sea para cultivos como para forestaciones”.

Contó que la empresa RUNCO es representante de la marca Gatewin en Argentina, de origen belga y que fue adquirida por el grupo Trimble, una compañía clásica en equipamientos GPS y Agricultura de Precisión. “Fuimos entrenados por la fábrica para volar y entrenar a los clientes y a los usuarios de este equipo a futuro, ya disponible en el mercado argentino. Es un producto muy nuevo, acaba de entrar hace muy pocas semanas al mercado. Para su uso hay que estar preparado, porque hay que cumplir con ciertas normas de seguridad. Es un sistema muy fácil de configurar y de operar; es 100% automático, desde el momento en que se lo lanza, con la catapulta, hasta el instante en que toca tierra”.

El Ing. Agr. Ricardo Melchiori, del grupo de Recursos Naturales y Factores Abióticos del INTA Paraná y referente en Agricultura de Precisión en la región, expresó que “las particularidades más notables de este sistema están asociadas a un software muy avanzado que permite casi automatizar la realización de mosaicos ortorrectificados. Este equipo viene a cubrir un bache muy interesante, debido a que el uso de estas técnicas fotogramétricas requieren de un entrenamientoy capacitación muy avanzada cuando se quiere componer una gran cantidad de fotografías obtenidas sobre un campo o lote y esto para la Agricultura de Precisión debe ser en un período de tiempo muy corto. En este caso, el software que viene junto con este UAV, cumple de manera muy sencilla esta operatoria y nos permitiría muy rápidamente obtener los productos que se emplean para el análisis e interpretación de las imágenes y son parte de los elementos e información a partir de las cuales se pueden tomar decisiones de manejo”.

Según explicó Melchiori “con este equipo se puede asistir a la maquinaria agrícola para determinar zonas de manejo. La fotografía aérea es una fuente más de información, como lo puede ser un mapa de suelo o de rendimiento. Nos sirven para analizar la variabilidad ya sea del ambiente o de un cultivo y a tomar decisiones sobre el manejo… Entre otras cosas, posibilita hacer lo que llamamos prescripciones variables, calculando dónde y cuándo aplicamos, por ejemplo, una dosis de fertilización diferente, de acuerdo a lo que estamos observando”.

Melchiori añadió que “estamos pensando en que este equipo podría llegar a tener aplicaciones en estudios de conservación del suelo, por lo que vamos a trabajar con la empresa Runco SA para generar información en conjunto con el INTA, en Paraná. La determinación de mapas topográficos, el estudio de las vías de escurrimiento del agua, la ubicación de terrazas para el control de erosión, son algunas de las ideas que queremos trabajar con esta empresa. Creemos que hay gran futuro para este sistema para lo cual probablemente estemos generando algún convenio de colaboración, como se viene haciendo con otras empresas desde el Proyecto de Agricultura de Precisión. Las empresas nos facilitan los equipos; nosotros ponemos por parte del INTA, recursos humanos, ideas y acordamos los intereses a ser evaluados”.

 

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