Obtenga un diagnóstico certero a través de la medicina nuclear

El vertiginoso avance de la tecnología aplicada a la medicina, ha llevado a que muchos especialistas le recomienden a sus pacientes someterse a estudios que se encuentran dentro de la denominada “medicina nuclear”, para obtener diagnósticos más certeros mediante procedimientos no invasivos. Así, enfermedades oncológicas, renales, pulmonares, óseas, neurológicas o cardiopatías, entre muchas otras, son detectadas a tiempo y resulta posible prescribir el tratamiento adecuado, evitando que la demora en la identificación de la patología incida negativamente en la calidad de la salud. El Dr. Danilo Buttazzoni, especialista en medicina nuclear y profesional del Sanatorio Adventista del Plata, explicó a El Observador que “son estudios derivados de la radiología, que permiten a través del uso de radiofármacos, visualizar funciones corporales, localizar tumores, infecciones y otros trastornos que afectan el normal funcionamiento de los órganos. Habitualmente se los conoce como ‘estudios de Cámara Gamma’, con los cuales los médicos obtenemos información muy valiosa y única, ya que con otros métodos es imposible alcanzarlos. Todos sabemos la importancia que tiene para un paciente con alguna enfermedad grave arribar a diagnósticos certeros en forma casi inmediata y con procedimientos que no le causen dolor. En este sentido la medicina nuclear concentra este beneficio tan buscado por quien sufre una afección, que es que no se le practiquen procedimientos agresivos e invasivos. El único recaudo es que el paciente informe a su médico sobre las posibles alergias que puede llegar a tener, ya que el uso de radiofármacos, puede generarle efectos adversos no deseados”.

Buttazzoni comentó que hasta mediados del siglo XX la tecnología aplicable a los procedimientos clínicos, se centraba en lograr la obtención de diagnósticos utilizando sólo rayos X, además de ofrecer tratamientos radiactivos contra el cáncer y algunas otras enfermedades. Pero el avance de las investigaciones científicas y el desarrollo más profundo de este tipo de técnicas, permitió ampliar los beneficios. “Las imágenes proporcionadas por la medicina nuclear son de gran precisión y alta calidad. Atendemos a pacientes que llegan con lesiones originadas en alguna práctica deportiva; fractura de huesos o distintos tipos de traumatismos producto de algún accidente de tránsito; personas sobre las que existen sospechas de que presenta artritis, una enfermedad cardíaca, un problema circulatorio, pulmonar o renal; detectamos también la presencia de tumores en cualquier parte del cuerpo, alzheimer, obstrucciones de vesícula biliar u otra afección hepática; ubicamos una determinada infección o una hemorragia interna; nos permite medir el funcionamiento de la glándula tiroides, entre otras múltiples aplicaciones que podemos darle en post de saber cuál es el problema de salud que un paciente tiene, para tratarlo rápidamente”, dijo el especialista.

La aparatología muchas veces impacta al enfermo, que en líneas generales tiene sus resquemores a someterse a este tipo de prácticas, dado que son relativamente novedosas para esta zona. El diagnóstico por imágenes de medicina nuclear por lo general se lleva a cabo en forma ambulatoria, pero en algunas ocasiones se realiza también en pacientes hospitalizados, con una demora que va desde los 20 minutos hasta varias horas. Al respecto, el médico dijo que “los estudios de Cámara Gamma se hacen con radiofármacos, que son administrados por vía oral o intravenosa. La reacción permite reproducir imágenes de ciertas partes del cuerpo, tanto anatómicas como en pleno funcionamiento, sin dar lugar a ningún tipo de trastorno o efecto colateral. Los exámenes de medicina nuclear no son peligrosos, ya que las cantidades de radiación que se usan son muy pequeñas, similares e inclusive muchas veces menores a las que se emplean para tomar una radiografía o a las que emite un scanner. Por lo tanto, el paciente está completamente seguro y sin riesgo de complicaciones futuras. Puede practicársele el estudio tanto a un niño cómo a un anciano, sin necesidad de tomar precauciones especiales, ya que los compuestos usados no provocan reacciones adversas. Sí sugerimos habitualmente que las mujeres embarazadas no se realicen un estudio de medicina nuclear, sencillamente por el hecho de que los bebés son muy indefensos y resulta conveniente protegerlos. Si bien las dosis de radiación son pequeñas, no es bueno exponer al feto por muy leve que sea, especialmente durante los 3 primeros meses de embarazo. Si por alguna razón resulta imprescindible, la paciente en dicho estado debe conversarlo con su médico tratante para que la autorice y dé aviso previo al profesional del servicio de medicina nuclear, como para que tome las precauciones adecuadas”. A menos que el médico tratante indique lo contrario, el paciente podrá retomar sus actividades laborales habituales tras la exploración realizada.

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