No tratarse a tiempo la tiroides puede provocar graves consecuencias

tiroidesEl Día Mundial de la Tiroides se conmemora este domingo 25 de mayo, fecha establecida en 2008, como parte de una campaña liderada por la Asociación Europea de Tiroides y apoyada por otras sociedades internacionales, para aumentar la conciencia sobre esta enfermedad y remarcar la necesidad que haya educación y prevención. La campaña insta al público y a los profesionales de la salud a reconocer los síntomas de la patología, para ayudar a los millones de individuos que la padecen.

La médica endocrinóloga Dra. Silvana A. Vásquez (MP 9279) del Sanatorio Adventista del Plata, recordó en comunicación con El Observador que “las consecuencias de no tratar los trastornos tiroideos pueden ser graves, especialmente en el adulto mayor y en la embarazada, pero si se los detecta precozmente y se los medica de manera adecuada, la mayoría de los pacientes se mantienen saludables y son capaces de llevar vidas normales”.

La glándula tiroides está ubicada en la base del cuello, debajo de la nuez de Adán. Tiene forma de mariposa, con dos lóbulos, uno a cada lado de la tráquea. Su tarea es regular el metabolismo, es decir la manera en la que el organismo descompone los alimentos para producir energía y el modo de cómo utiliza la misma. Esta función se cumple a través de sus hormonas, que son liberadas a la sangre.

¿Quiénes deben controlarse?: El médico puede confirmar la presencia de una disfunción tiroidea mediante un sencillo análisis que determine los niveles de hormonas tiroideas en la sangre. “Se recomienda hacer dicho examen a personas mayores de 35 años y luego cada 5 años, cuando existe bocio o nódulos o en el caso de infertilidad, de alteraciones en las menstruaciones, en la menopausia, problemas de depresión (y crisis de pánico) y cuando hay colesterol elevado. También, toda mujer embarazada debiera controlarse, porque las hormonas tiroideas son fundamentales para el desarrollo del cerebro del bebé y por ende, de su coeficiente intelectual” remarcó Vásquez.

Hipertiroidismo: Es la exposición continua del organismo a altas concentraciones de hormonas tiroideas. Las manifestaciones más frecuentes incluyen, nerviosismo, aumento de la sudoración, intolerancia al calor, palpitaciones, cansancio, pérdida de peso, diarrea, temblores y molestias oculares.

La glándula tiroides puede desarrollar abultamientos, protuberancias o nódulos. Afectan en su mayoría a mujeres y solamente una proporción de casos (de 5% a 10%), se trata de un cáncer. De 10 pacientes con nódulos que contienen cáncer, 9 de ellos quedan libres de la enfermedad, si el tratamiento de los mismos es apropiado.

Como la mayoría de los pacientes no tienen ningún síntoma, los nódulos se descubren durante un examen del cuello. Una vez hallado, el médico podría solicitar una ecografía de tiroides, análisis para saber el funcionamiento de la glándula, eventualmente un centellograma y una biopsia.

Bocio Endémico: Es el agrandamiento de la glándula tiroides, que afecta con carácter permanente a más del 10% de la población de una región geográfica determinada. En 1995, este porcentaje, habría descendido al 5%. La deficiencia de yodo es la causa principal y a veces exclusiva, de la endemia, siendo el bocio una adaptación del organismo a la carencia de dicho elemento. El yodo tiene su reservorio en el suelo, es arrastrado por los ríos hacia el mar y regresa al suelo con los vientos y las lluvias e ingresa a nuestro organismo con los alimentos.