Nacemos, crecemos, envejecemos, pero… ¿Cómo retrasar la muerte?

SALUD 1375-1Muchos actúan como si fueran inmortales y cometen mil errores. Pero cuando un adulto comienza a tener los achaques, se da cuenta que no es eterno. Cuando toma conciencia que su cuerpo es una máquina que para funcionar bien durante más tiempo, debería haberse cuidado de otra forma, se da cuenta que ya es tarde. Por eso, nuestra alimentación y nuestra forma de vida, influye considerablemente en nuestro bienestar y salud. Cuanto antes lo pongamos en práctica, mejor. El secreto de una larga vida no es sólo vivir muchos años sino retardar el proceso de envejecimiento lo más posible, sintiéndose bien, con energía, autónomo e intelectualmente lúcido. Retrasar el envejecimiento es que con 40 años te sientas como si tuvieras 30, con 60 como si tuvieras 50, y con 80 como si tuvieras diez años menos. Sin entrar en leyendas o mitos, el secreto de una larga vida fue descubierto hace mucho tiempo por algunos pueblos de este planeta, donde una buena proporción de sus habitantes alcanzan los 100 años manteniéndose activos, independientes y con gran lucidez. Esas personas no conocen las enfermedades que castigan a la mayor parte de la humanidad en los países occidentales, no tienen cáncer, ni ataques cardíacos, ni sufren de osteoporosis. Simplemente un día se mueren de viejos, tranquilamente y sin sufrimiento, tras haber llevado una larga vida sencilla, plena y activa. Los aspectos medio-ambientales son más importantes que los genéticos. Se ha escuchado mil veces que una buena alimentación y la práctica de ejercicio físico son fundamentales para mantenernos saludables. Pero ahora un grupo de investigadores identificaron en el hipotálamo la clave para el proceso de envejecimiento del cuerpo. Se sabe que a los 30 años comenzamos a envejecer y es que, en la tercera década de la vida, se empieza a deteriorar el programa genético. Jaime Miquel, ex director del Laboratorio de Envejecimiento de la NASA, asegura que a esa edad se inicia el cambio de nuestra fisonomía: aumento de peso, cambios en el metabolismo y en los niveles de ciertas hormonas, problemas para dormir y pérdida de memoria son algunas de las consecuencias del paso del tiempo en nuestro cuerpo. Una alimentación nutritiva que incluya varias porciones de frutas y verduras, una buena hidratación, el ejercicio físico moderado y la actividad mental ayudan a retrasar el envejecimiento y activan los factores neurotróficos que pueden ser capaces de rejuvenecer al cerebro. El exceso de consumo calórico, traducido en grandes ingestas de hidratos de carbono y grasa, provoca diversos daños en el cuerpo, lastimando el aparato cardiovascular y haciendo más propenso al cerebro a que padezca distintos tipos de demencia o problemas neurológicos. Luis Cámera, médico clínico y director del Seminario Universitario Internacional de Envejecimiento del Hospital Italiano, dijo que “hay factores que aceleran el envejecimiento y no tenerlos, lo retrasan. Por ejemplo, el consumo de tabaco, el sobrepeso, la diabetes y otros factores de riesgo cardiovascular que aceleran el envejecimiento y descartar estos factores enlentecen la progresión del mismo. No existe ningún tratamiento que frene el deterioro de la edad, sólo medidas protectoras que lo posponen como una nutrición balanceada, no fumar, control de factores de riesgo, ejercicios físicos regulares, es decir hábitos saludables. Para nuestro cerebro es fundamental la estimulación a través de ejercicios cognitivos, como realizar palabras cruzadas, juegos como el ajedrez o los de estrategia, estudiar y aprender cosas nuevas y mantener la actividad social”. A pesar de que en el mercado podemos encontrar un sinfín de combinaciones de vitaminas y antioxidantes que prometen resultados casi mágicos, Cámera despejó toda duda, señalando que “pese a que en la fenomenología del deterioro celular por envejecimiento la oxidación excesiva cumple un rol, su control no demostró científicamente su valor real como tratamiento para realizar una recomendación generalizada. Esto no significa que el tema esté cerrado, ya que posiblemente no se haya logrado tener efectivas medidas antioxidantes, sino que se debe seguir estudiando el tema hasta conseguir definiciones científicamente validadas, siendo los antioxidantes una línea de investigación muy prometedora”, indicó. No obstante, científicos del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, en Nueva York, Estados Unidos, aseguran haber encontrado la fuente del envejecimiento del cuerpo en una región del cerebro conocida como el hipotálamo, lo que abre nuevas estrategias para combatir las enfermedades de la vejez y extender la vida útil, según la investigación publicada en la revista Nature.