Las Cuevas: La Escuela Ceibos Floridos celebra el 44º aniversario de su fundación

Haciendo un poco de historia, fueron tres las Hermanas de la Congregación de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo, que tuvieron la idea de comenzar en 1968 a evangelizar primeramente y luego por pedido de los isleños, a educar a los niños de Las Cuevas y de la zona.

Los inicios no fueron fáciles ya que era dificultoso adquirir aportes para solventar los gastos que originaría semejante emprendimiento, pero las ganas y fuerzas de llevarlo adelante, fortaleció a las religiosas y fue así que la recordada Hermana María Inmaculada Heit “Myria” junto a sus dos colegas y amigas Inmaculada Keiner “Felisa” y Teresa Catalina Roskopf “Clara Ester”, no dudaron en aceptar este desafío.

Fue el pedido de Ríos y de Pascuala Galárraga, para que en la zona de la Isla “La Vascongada” se creara una escuela para que los niños y niñas que habitaban en el lugar pudieran ser instruidos.

En la memoria de las Hermanas hay diferentes vivencias y anécdotas que son parte de una vida llena de fe, esperanza y amor, destinado principalmente a los más humildes y en los archivos aparece la Resolución Nº 204 del Consejo General de Educación, que establece la creación de la Escuela a partir del 26 de abril de 1968 y desde allí empieza se inicia una rica crónica de evangelización y de educación.

Cabe señalar que ese día, debido a la crecida del Río Paraná, las clases no se dictaron y se toma como comienzo de las actividades de la institución el 25 de mayo, en conmemoración de un nuevo aniversario de la Patria.

Festejos: Al cierre de nuestra edición y si el tiempo lo permitía se realizaba el miércoles 23 una bicicleteada con alumnos, padres y docentes por caminos vecinales. El 24 de mayo se realizaba el acto central del aniversario de la Patria y de la Escuela, finalizando el 25 a las 11.00 con el 16º Reencuentro de exalumnos, fecha en que se recuerda el izamiento por primera vez de la enseña nacional en las islas. Luego se hará un almuerzo a la canasta y posteriormente habrá entretenimientos y juegos deportivos.

Agradecimiento: Desde la comunidad expresan que “son muchas las personas, empresas y entidades que han brindado su apoyo para que la Escuela Ceibos Floridos siga vigente, por eso para todos ellos el agradecimiento porque apoyaron, colaboran y son parte de la vida de la entidad, que por cierto está en las páginas de la historia de Las Cuevas. ¡Feliz 44 años!”.

 

Anécdotas

Según cuentan desde la comunidad, en los primeros tiempos de supervisión, el personal del CGE recorría las islas y fue Nelly Del Mestre de Pimentel, quien propuso a los que la acompañaban el nombre de “Ceibos Floridos” a los que todos unánimamente aceptaron.

A partir de allí las demás escuelas que llegaron a fundar las religiosas, se denominaron de acuerdo al lugar que las caracterizaba, entre ellas, Las Cañas, Las Golondrinas, Irupé y Los Zorzales, todas instituciones que dieron la posibilidad de llevar nuevos docentes para el desempeño de sus funciones, a tan lejanos e inhóspitos lugares del suelo entrerriano.

También cuentan ex docentes, vecinos y ex alumnos, las dificultades que atravesaron las diferentes personas que se involucraron para concretar este gran proyecto de las Hermanas Misioneras, quienes viajaban en lanchas, canoas, a pie, de a caballo, llevando los materiales para distribuir en las diferentes escuelas. Otro de los problemas a superar fueron las inundaciones que afectaban anualmente a la zona y que en varias oportunidades los colaboradores debían volver a empezar, reponiendo y acondicionando las instalaciones de cada entidad, al igual se presentaba la complejidad de los padres para trasladar a sus hijos hasta las escuelas.

La gran inundación de 1976 dio origen a que se solicite a Guido Airaldi, la autorización de ocupar un terreno de su propiedad, en la zona de la costa a la vera del Arroyo Paso de Los Novillos y fue allí en tierra firme donde se comenzó a construir la primera parte del edificio de la Escuela Ceibos Floridos, donde están insertas las otras 4 instituciones que trabajaban a la par en las islas.

Hubo alegrías y tristezas pero “Educando y Evangelizando con amor a los humildes”, las Hermanas Myria, Felisa y Clara Ester, fueron los pilares fundamentales para que los alumnos del nivel inicial, primario y secundario de la Escuela Nº 103, vivan este hermoso presente.

 

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