La inspiradora historia del crespense Alan Villanueva: De perder una pierna en un accidente a sus triunfos en el deporte

La vida del crespense Alan Villanueva, hoy con 22 años, cambió en un segundo el 12 de junio de 2021, cuando sufrió un grave accidente, mientras iba como acompañante en una moto. Por las múltiples lesiones que tuvo, debieron amputarle una pierna, pero con valentía eligió dar vuelta la página, esforzarse y mirar el futuro con optimismo y esperanza. A casi 5 años de aquello, hoy se luce en las canchas, con el fútbol de amputados, en un linda historia de superación personal.

“Desde chico y durante más de 10 años jugué en Cultural. Cuando me pasó lo del accidente, me propuse seguir con la mayor cantidad de actividades posibles. Y así lo hice” recuerda. Meses después de la amputación, ya estaba intentando patear una pelota nuevamente y en ese marco, agradeció a Diego Pesoa (también futbolista de amputados de Crespo), quien lo alentó y ayudó desde un primer momento: “El juego es diferente al fútbol convencional, requiere de mucha fuerza, coordinación, equilibrio”, detalló.

Por la evolución que tuvo, el año pasado recibió una llamada inesperada para él. Era el entrenador de la selección argentina de esta disciplina, quien lo invitaba a un entrenamiento con la posibilidad de viajar a competir a Brasil, lo cual finalmente se concretó, tras el buen desempeño tenido en las prácticas.

El fútbol, ocupa un lugar importante en su día a día. Entrena, juega, mira partidos, estudia tácticas, busca mejorar constantemente. Según se confirmó a El Observador, con su equipo “Los Lobos” de Buenos Aires, jugará el 28 y 29 de marzo, una serie de partidos amistosos en Chile. Luego, para la presente temporada, otros proyectos deportivos están en su agenda.

Días pasados estuvo en el programa “La hora de…”, que se emite de lunes a viernes, de 16.00 a 19.00 por Canal 6 ERTV, donde mencionó que hoy disfruta más de la vida que antes y reconoció el rol fundamental de su familia en todo este proceso. Si bien afirma que no se considera un ejemplo, su historia inspira y demuestra que incluso cuando la vida cambia de forma inesperada, todavía se puede seguir soñando: perdió una pierna, pero nunca perdió las ganas de jugar, pero fundamentalmente, nunca perdió las ganas de vivir. Y en el fútbol de amputados, más que un deporte, encontró un motivo para seguir adelante.

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