La historia de una gruta de la Parroquia San José de Crespo que cumplió 70 años

El martes 13 de mayo, en una ceremonia presidida por el Padre Simón Selvaraj y el Padre José María Berme, se realizó la bendición de la gruta de la “Virgen de Fátima”, recientemente restaurada, en el marco de los 70 años de su erección en el patio de la Parroquia San José de Crespo. Luego de un trabajo de recopilación y con el testimonio de Ángela Irma “Lita” Bessler (83 años), se logró conocer más sobre la historia de dicha gruta, a la que se accede por calle 9 de Julio. Ángela, compartió también algunos párrafos de un escrito de su hermana Nelly Bessler de Jacob, lo cual también fue publicado en las redes sociales de la histórica parroquia crespense.

Don Santiago Bessler, hijo de inmigrantes ruso-alemanes, vivió en 9 de Julio y Mendoza (antes llamada La Rioja). Era muy bondadoso, compartía sus dones, recursos y talentos. Participaba en el coro de la Parroquia y brindaba siempre su colaboración a las tareas pastorales. Entre otras tareas, fue presidente del Círculo Católico de Obreros. Con sus propios recursos, costeó la construcción de la gruta de la Virgen de Fátima y los Pastorcitos, contando con la colaboración de vecinos. Su hijo Anselmo Bessler, trajo las imágenes de B. Aires. Fue un día de lluvias, en ese momento las rutas eran de tierra o enripiadas. Todos quedaban empantanados o ‘se iban abajo’, sin embargo, el camión de Anselmo no se empantanó, a pesar del barro. Y éste decía: -‘Ah, yo llevo la Virgen y los Pastorcitos’. Y pasó sin problemas”.

“¿Por qué es la Virgen de Fátima y no otra advocación mariana? Porque en esa época, se hacía cadena de oración, ante la inquietud generada por el ‘Tercer Secreto de Fátima’, cerca del año ‘60. Era plena época de la Guerra Fría, época de la carrera espacial y las naves que viajaban al espacio… Consideremos que en ese tiempo no había tanto acceso a la información, radio, televisión e internet… La tv era en blanco y negro… Había mucha incertidumbre, a la vez mucha fe en la Virgen de Fátima… La gente estaba temerosa, se hacían cadenas de oración para que el mensaje no sea algo muy malo”.

“Una de las imágenes de la Virgen se instaló en la Gruta y otra iba peregrinando casa por casa… La imagen peregrina es la que está en el hogar de Lita. Visitaba tanto a las familias de la ciudad como a las del campo, sobre todo en vísperas de la Fiesta Patronal…”.

“Damos gracias a Dios Uno y Trino por la iniciativa generosa de Don Santiago y por el compromiso de su familia. Agradecemos a Viviana Fischer, Vilma Besler, Rosana y Corina Goette y en especial a ‘Lita’, por el tiempo y testimonio compartido” destacaron desde la Parroquia.

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