Kunath: “Toda la sociedad se tiene que involucrar para erradicar la violencia”

La semana pasada, en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, el primer mandatario provincial Sergio Urribarri puso en marcha el “Registro Único de Denuncias de Situaciones de Violencia”, que cuenta con el respaldo de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de organizaciones de la sociedad civil que acercaron propuestas para elaborarlo. Se trata de un procedimiento público de asistencia integral ante hechos de estas características. La Dra. Sigrid Kunath, secretaria general de la Gobernación, en diálogo con El Observador, comentó detalles de cómo funcionará y cuáles serán los objetivos y ratificó que se trata de una política de Estado la lucha contra la violencia.

– ¿Cómo va a ser el funcionamiento de este Registro…?

– Hace unos meses el gobernador Sergio Urribarri nos encargó a un grupo de funcionarios, que luego terminamos trabajando en conjunto con los ministros, que nos ocupáramos del tema violencia. Tal como lo dijo en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de la legislatura, es una verdadera política de Estado y esto debe estar plasmado en diferentes acciones y objetivos: combatir la violencia, erradicarla, prevenirla y asimismo brindar contención tanto a las víctimas como a quienes aparecen como causantes de situaciones de violencia. Nosotros comenzamos a trabajar por este tema silenciosamente, porque las reuniones se hicieron con un perfil bajo y fuimos demarcando las líneas de acción. Como primera cuestión surge la necesidad de establecer un protocolo, de establecer ordenada y sencillamente cuáles son los pasos a seguir cuando se tiene la noticia de un hecho de violencia, llámese denuncia o aviso anónimo o alguien que sospecha de una situación como tal. Este protocolo no es legislación de fondo ni de forma, sino que apunta a apoyarse sobre la legislación pertinente, ordenar cómo es el funcionamiento de los mecanismos dentro del Poder Ejecutivo, convocando al Legislativo y Judicial para que se adhieran y sean parte de este sistema. Dentro de este protocolo una de las cuestiones necesarias es establecer un Registro Único de Situaciones de Violencia. Esto se debe a que se puedan recibir denuncias en sede administrativa, en una oficina municipal (como las llamadas de la familia y la mujer), es decir lugares específicos que tengan cada uno de los gobiernos locales. Asimismo que se también tengan atención en la sede policial y judicial.

– ¿Qué impulsó la formación de un Registro?

– La necesidad surge trabajando entre los demás poderes, porque también de esta mesa participaron funcionarios del judicial provincial y federal. Es necesario que se establezcan en un registro único todas las situaciones de violencia, ya que no pueden ser tratadas de la misma manera aquellas situaciones en las cuales una persona es denunciada por primera vez por un problema doméstico, que aquella que es denunciada por vigésima vez. Esto debe alertar a todos los que intervienen en diferentes circuitos de cada una de estas situaciones desencadenadas. Por lo tanto, a partir del trabajo de la Dirección de Informática y del elaborado por la policía, fue presentado como proyecto. Posteriormente se efectuará la adhesión de cada uno de los efectores que deberán tener su contraseña. Se trata de un número de usuario, no será un registro de acceso masivo, sino para algunos que son los que intervienen en cada uno de los patrones del protocolo. Tampoco pretendemos generar ninguna situación que sea contraria a los derechos en cada una de las etapas posteriores, por eso habrá ciertas personas autorizadas. Justamente estamos convocando a un nuevo encuentro de quienes participaron en el trabajo previo de la creación de este Registro, para proceder a la etapa siguiente y su puesta en funcionamiento.

– ¿Habrá un contacto con cada localidad de Entre Ríos?

– Tras la puesta en marcha, se continuará con la adhesión de los municipios donde los funcionarios estarán en contacto directo. Nos parece fundamental que estén incluidos en este trabajo destinado a la prevención de las situaciones de violencia. Cuando contemos con su adhesión, como última etapa aparece la creación de un observatorio para llevar el seguimiento de cómo estamos trabajando con el protocolo y con el registro, cómo estamos con las denuncias, cómo se sigue cada uno de los casos que llegan a conocimiento de las autoridades y qué nivel de eficiencia estaríamos teniendo. Indudablemente que una vez puesto en marcha, surgirán diversas cuestiones a ajustar conforme a cada una de las problemáticas que se vayan cargando. Durante los encuentros iniciales tratábamos de imaginar cuáles eran las posibilidades de denuncias o cuestiones que se iban a poder cargar en el registro y es imposible imaginar todas las situaciones. Por lo tanto, somos conscientes que llegado su momento, se realizará algún ajuste en el registro para optimizar su funcionamiento. El protocolo establece un Consejo donde van a estar representados los 3 poderes del Estado, pero además se invita a participar a las organizaciones de la sociedad civil y todos los que con sanas intenciones deseen acercarse para enriquecer un trabajo que ha sido en cooperación con diversos sectores. Tendremos reuniones periódicas donde se elaborarán propuestas que serán tenidas en cuenta con los fines de perfeccionar lo que es el mecanismo.

– Otro paso a dar será la concientización en la gente para que haga la denuncia correspondiente. Existen ocasiones en que la víctima no la hace por temor.

– Concretamente es una situación que surgía reiteradamente en nuestros encuentros de trabajo y evidentemente cuesta romper con algunos paradigmas, con esto del “no te metás”, o si alguien sospecha que en la casa del vecino pasa algo pero no hay que meterse, y demás.

Romper con estas cuestiones es un desafío para nosotros. Creemos que toda la sociedad se tiene que involucrar, la maestra de la escuela que siente sospechas que un chico llega golpeado, el vecino que piensa que en la casa de al lado está sucediendo algo extraño… Todos los actores sociales y fundamentalmente quienes tienen una participación activa en la vida barrial, son piezas importantes en este campo. Desde el Estado proponemos hacer una fuerte campaña que apunta a la concientización, pero con mucha responsabilidad, porque el tema es sumamente delicado y complejo. Hay que precisar con seriedad y responsabilidad cada uno de los vocablos, cada una de las definiciones sobre violencia que trae la legislación nacional. Es preciso también escuchar a las ONG que se dedican a atender esta temática, porque lo hacen con un compromiso y sensibilidad enormes. De hecho con sus presencias se han enriquecido nuestros encuentros, porque nos han explicado y enseñado de la mejor manera para que lleguemos a esta etapa del trabajo. El desafío pasa por una cuestión administrativa de organización entre los diferentes poderes del Estado, como también involucrarse desde otro lugar teniendo en cuenta que estamos ante cuestiones culturales y de costumbres que son necesarias cambiar.

– Dentro de la problemática de la violencia de género, existieron casos que fueron denunciados, no se siguió de cerca, la persona quedó libre y luego se produjo el feminicidio…

– La idea del Registro básicamente es que cada uno de los actores intervinientes en cada etapa, tenga que ver con el caso de manera integral. Al establecer en un mismo sistema cómo es el historial de un determinado caso, queremos que los funcionarios sepan qué pasó antes y qué pasó después. Para eso es el observatorio, para evaluar la continuidad de cada uno de los asuntos. Evidentemente habrá que ajustar la relación entre los tres poderes y entre los estamentos administrativos. Apuntamos a seguir la historia desde un conocimiento minucioso del hecho, no que un funcionario se limite a hacer lo que tiene que hacer y después se olvide del tema.

– ¿Qué significa para usted que hayan estado numerosos ministros durante el acto de presentación del Registro y cómo define la política del gobierno provincial en la lucha contra la violencia?

– Esto es verdaderamente un mandato del gobernador Sergio Urribarri, que nos ha encargado que aparezcamos coordinando o a la cabeza de este grupo de trabajo. Lo dijo de manera enfática en su mensaje a principio de febrero y a su vez lo ratificó de inmediato cuando nos encargó que nos pusiéramos a proponer cuestiones concretas que tengan que ver con políticas de Estado. La presencia de los 10 ministros y de la mayoría de los compañeros funcionarios en el acto, precisamente tiene que ver con lo que cuento. Esto es verdaderamente una indicación de cómo se ha tomado el trabajo y a la vez invita a que todos nos involucremos, que cada uno sepa cuál es el rol ante este tipo de situaciones. Como mujer, como funcionaria, me resulta de una enorme responsabilidad y compromiso, porque cada vez que uno se entera de una situación de violencia doméstica o escolar entiende que algo se debe hacer al respecto, que no se debe perder más tiempo. Es un gran orgullo que se haya confiado en nuestro trabajo coordinado con la Secretaría General de Gobierno, que en definitiva involucra a todo el gabinete.

 

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