Joel Gassmann sigue escribiendo el libro de sus sueños

Lo venía buscando desde el inicio de la temporada. Era uno de los objetivos, una de las metas. En el exigente TC Pista Mouras, un entrerriano comenzó a ganar protagonismo. Paso a paso, primero fue por la clasificación a los Play Off, cuestión repetida entre sus conceptos cada vez que se prestaba al diálogo con los medios. Tras haberlo alcanzado se propuso llegar a un podio. Lo venía insinuando desde que se pasó al Dodge del “Kun Competición”. Al principio debió adaptarse al manejo, luego empezó a mezclarse entre los primeros puestos y al fin ese sueño se concretó en realidad. Joel Gassmann, oriundo de Crespo, obtuvo el 3º puesto en la última competencia de la categoría (2ª de la Copa Coronación). Pero ese objetivo podría ser superado por otro más importante que el equipo y él se propongan, ya que así se va escribiendo la historia de un deportista, con conquistas cada vez más altas.

Para no seguir narrando cuestiones inherentes a su historia o vida en tercera persona, aparece el propio Joel en escena para contarlo mano a mano con El Observador.

– ¿Cómo se inició tu carrera deportiva?

– Comencé en karting en el 2004, hice la primera experiencia en el Entrerriano durante el 2005, después me fui para Santa Fe al Karting del Litoral. Ahí estuve hasta el 2007. Al año siguiente empecé a incursionar en el Fórmula, fue en el 2008 hasta el 2010 donde me subí por primera vez a un auto con techo. Fue en el Top Race Series. Durante la presente temporada, encaramos con mucho compromiso el TC Pista Mouras.

– Empezaste con un equipo y luego pasaste al actual.

– Primero estuvimos con Sergio Guarnacia, a principio de año nos fue bien cuando los autos no estaban tan desarrollados y no se notaba tanto la diferencia. Luego sí se empezó a ver una distancia más marcada, algunos equipos sacaron ventaja en cuanto a la planta motriz y la puesta punto del chasis. A mitad de temporada decidimos cambiar e incursionar en el equipo de Rodolfo Di Meglio, lo que fue una decisión muy acertada. Dimos en el blanco para entrar al Play Off y estar peleando el campeonato.

– Estrenaste auto en la última fecha.

– Sí, hicimos una prueba que me gustó mucho, se realizó una buena puesta a punto y mejoró su andar.

– ¿Cómo fue la 1ª fecha de la Copa Coronación?

– Resultó positivo. Habíamos sacado el motor de la carrera anterior, lo colocamos en este chasis nuevo para mi y anduvimos muy bien. Marcamos tiempos interesantes mejorando lo hecho en carreras previas. En el auto se probaron varias cosas, puestas a punto diferentes, variantes en la parte de aerodinámica y funcionó correctamente. Quedamos conformes. Se rompió el motor en la última parte y llegamos con lo justo, eso nos llevó a ajustar ciertos detalles para llegar de gran manera a la última jornada disputada. Ya veíamos que llegábamos de buena manera y con importantes expectativas.

– Finalizó bien, pero también arrancaron con buen pie…

– Sí, pienso que desde que empecé en el TCP Mouras nunca había iniciado tan bien una jornada como ese viernes con los ensayos libres. Contábamos con un auto sólido y contundente que me permitía hacer cosas rápidas, por ejemplo en el curvón y en la primera “s” éramos muy veloces. En la tanda de clasificación se vieron grandes resultados. Ahí tenemos 10 minutos, salimos a pista y tenemos tres oportunidades para bajar nuestro tiempo. En la primera vuelta giré rápido y más o menos aseguré todo, en la segunda me jugué en cada parte para buscar el 1 y según los parciales lo iba haciendo hasta la mitad del circuito, pero me equivoqué por ansias o por nervios, fallé en una maniobra. Igualmente clasificamos tercero a tres o dos décimas de la punta y teníamos un gran auto para el domingo en la final.

– ¿Hay un gran equipo?

– Totalmente, el equipo se está portando de gran manera. Gracias a todo el esfuerzo de ellos, podemos lograr lo que estamos alcanzando. Les agradezco a cada uno por la prestación que me dan en todas las competencias.

– Y además tenés el gran respaldo de tu padre.

– Mi viejo siempre me acompañó en esta locura del automovilismo, desde que se me dio por correr karting, o en el fútbol, en el básquet… todo lo que hacía. Me siguió, me dio el apoyo incondicional de siempre y para llegar hasta donde estamos hoy.

– ¿Qué pensás cuando te dirigís a la línea de partida en una final?

– En ese momento se trata de alistar todo, que no quede nada librado al azar, ver los relojes, la temperatura, las presiones tanto de nafta como de aceite, que todo circule bien, analizar hasta el último detalle. En la grilla contamos con 10 minutos para tocar el auto, si hay alguna anormalidad debemos aprovechar ese tiempo para arreglarlo. Luego enfocarnos y concentrarnos para la largada. Uno siempre se propone largar bien, tener la posibilidad de picar, superar a algún piloto y encontrar un lugar rápido para definir la maniobra con la finalidad de ingresar con tranquilidad al primer curvón. Precisamente en la última fecha, no fui muy seguro hacia ese sector, lo que causó que me pasaran quedando 4º. Después tuvimos que pelear bastante para alcanzar el podio.

– Rodolfo Di Meglio (jefe del equipo), brindó conceptos elogiables hacia tu trabajo en pista.

– Me pone muy contento escuchar esas palabras de Rodolfo, para mi es un grande que me enseñó muchas cosas en este poco tiempo que estamos juntos. Me ha tratado bien tanto él como su familia y todo el equipo, eso me ayuda a tener tranquilidad y a estar peleando el campeonato.

– ¿Qué significa el primer podio en la categoría?

– Habíamos logrado un podio en el Top Race Series donde culminamos 2º en Salta. Este particularmente fue distinto, se vivió mucho más por el tema de estar todo el año peleándola tanto con el equipo como con los sponsors. Llegar a cada carrera y tener la posibilidad de mezclarse en la mitad del pelotón o un poco más adelante, se buscó todo el año. En una carrera se perdió por culpa mía como en Olavarría, estaba para ganarla y son cosas que te duelen por el trabajo que hay detrás. De esos errores uno aprende y trata de poder colocarlo en momentos similares para no repetirlos.

– Se vivió con mucha emoción…

– Sí, me emocioné mucho, más que nada porque le prometí a mi vieja que en el Día de la Madre iba a poder hacerle un regalo. Ella estaba en casa y no había podido ir, también por mi abuela que me está mirando desde arriba, lo único que pensaba era en eso. Quería llegar a Crespo y tener algo para festejar con mi vieja y pudimos hacerlo.

– Una vez en el podio, el piloto no se quiere bajar más.

– La verdad que no, estábamos complicados porque me llamaban de abajo para pesar el auto y para entrar a la técnica, pero no me quería bajar. Estaba muy contento, había mucha prensa y la verdad que tampoco tenía ganas de bajarme, es muy linda la sensación de estar en lo alto y celebrar. Espero que se dé más seguido.

– ¿Detrás hay un objetivo llamado TC Mouras?

– Debemos terminar muy bien en esta categoría para escalar al TC Mouras, la cual tiene más potencia, algo más de prensa, etc. Es algo cercano al mundo del Turismo Carretera. Estamos entusiasmados con la posibilidad de ascender, pero también vamos a pelear por lograr una victoria que nos permita estar en condiciones de soñar con el título.

– Estás a siete puntos…

– Nos encontramos en la 4ª posición y aún nos resta ganar una carrera para aspirar al campeonato. Está muy parejo y restan dos finales. Chances de pelear hay, pero con una presión grande de estar obligados a la victoria.

– Dos fechas en el mismo trazado, ¿cómo te sentís en La Plata?

– Y… es complicado, nunca me gustó. Si bien el trazado me parece bien, no me resulta cómoda la superficie del autódromo ya que es un asfalto viejo, que tiene muchas ondulaciones y no es fácil el circuito. Tampoco tiene curvas muy rápidas, varias son de andar lento. Igualmente hay que adaptarse porque no existe otra opción.

Tres anhelos: ganar una carrera, coronarse como el mejor y pasar al TC Mouras. Los tres fueron enumerados por Gassmann y si él mismo, junto a su grupo de trabajo, se anima a soñar con cada una de esas metas, quién puede posicionarse como el dueño de la fiscalía del universo y negarle esa fantástica posibilidad.

* Colaboración de Luis “Tito” Wollert para El Observador

 

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