Histórico comercio de Crespo, que iniciaron Nunzio Laferrara y Renée Cargnel, cumplió 65 años

Hay comercios, que por su trayectoria, ya forman parte del paisaje del centro de Crespo. Uno de ellos es “Faele”, juguetería, regalería y librería, que en 1960 crearon Nunzio Laferrara (fallecido en 1992) y su esposa Renée Cargnel y que hoy sigue su hijo Fabricio. Junto a su mamá, recibieron a El Observador y contaron sobre este comercio familiar que días pasados cumplió nada más y nada menos que 65 años. Primeramente estaba ubicado en calle San Martín, a pocos metros de Moreno (donde funciona actualmente una farmacia) y luego, se trasladaron a Yrigoyen 1466, siempre en pleno centro crespense. El nombre de “Faele” es en alusión a Fabricio y Eleonora, hijos de los fundadores.

“En realidad a este negocio lo tenía anteriormente la familia Rosemberg, con una gran variedad de rubros y hasta contaba con una representación de BGH (electrodomésticos). Cuando lo compramos, en 1960, optamos por priorizar el bazar y la librería, más la juguetería. Nos fue muy bien, con una gran clientela y que nos permitió trasladarnos años después, a un edificio propio, en el que estamos actualmente, que era la antigua Farmacia Feiguín, que después se transformó en Farmacia Kaplán. Como es ahora, por supuesto en ese tiempo con calles de tierra, también era la zona comercial de la ciudad: estaba el almacén de Justo y Víctor Wagner, la tienda de Schneider, “Casa Schmidt”, el negocio de los Silverman, todo eso en San Martín. Y en Yrigoyen, León Feiguín con su negocio de ramos generales, la familia Valdemarín tenía su comercio y enfrente nuestro estaba uno muy grande de Jaroslavsky, tíos del ‘Chacho’ (César Jaroslavsky, histórico dirigente radical de Victoria), quien también venía seguido por Crespo. En la otra esquina estaba el Hotel y agencia de diarios de Miranda; en San Martín e Yrigoyen la Farmacia Schroeder y otros comercios aledaños, como la Carnicería de Rojas, el Bar de Dechand, cada uno a su manera, fue haciendo su aporte para que Crespo siga creciendo”.

Renée contó con emoción que cuando se pavimentó calle San Martín, “se festejó mucho, porque le fue dando otra imagen al pueblo que ya se iba transformando en ciudad” y detalló que “antes de comprar en Yrigoyen, Nunzio quería poner el negocio en cercanías del Ejército, porque en ese tiempo, había mucho más movimiento en esa zona, era más comercial. Pero finalmente optó por este local y no se equivocó”.

Como mensaje final, Renée dijo: “Soy nacida en Seguí y cuando me vine a vivir acá, me quería volver a mi pueblo, hoy no dejo Crespo por nada del mundo. Recuerdo que cuando estábamos por inaugurar el comercio, nos vino a visitar mi mamá y le dije “¡mami, te gusta. Este nuestro negocio!’ Me miró y dijo ‘mmm…’ y se agarraba la cabeza, claro, eran unas poquitas cajas y productos que teníamos. Así, empezando de ‘0’, pero con mucha fe, orando siempre al Señor, con trabajo, esfuerzo y sobretodo, con decencia, fuimos para adelante y llegamos ya a los 65 años de vida comercial”.

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