Historias en el “Día de la Madre”: Nancy Soto, docente y deportista de Diamante

En ocasión de celebrarse este domingo el “Día de la Madre”, en El Observador rescatamos historias de mamás entrerrianas, con emotivos testimonios que merecen ser destacados. En la siguiente nota, dialogamos con Nancy Soto, docente y deportista de Diamante.

“Fui mamá a los 25 años. Recuerdo que tenía tanta emoción y a la vez tanto miedo. Dios me había dado la oportunidad de ser ‘madre del corazón’, así que sentía la emoción de poder tener en mis manos la vida y el futuro de ese ser tan preciado que entraba a nuestras vidas y la incertidumbre de no saber si iba a ser para toda la vida o sólo un instante, pensando que su madre podría arrepentirse y que todo se diluyera en un segundo. Sentir su cuerpecito, sus manitos y ojitos tan especiales, como tan desamparados, hizo que mi corazón se llenará de amor para no separarnos nunca más! Quería ponerla en una cajita de cristal, amarla y protegerla. Hoy mi Milagros tiene 26, es psicopedagoga y también es madre de un sol, que es Jeremías. Luego llegó Conrado, hoy con 24 años. Él sí estuvo en mi panza, otro regalo de Dios… Ellos crecieron juntos como hermanos inseparables y nosotros como una familia bendecida con 2 hijos. Uno del corazón y el otro, de otra bendición. Por supuesto, nunca hicimos diferencia con sus crianzas, ni con el trato, ni con su educación. Siempre sentí que de niña hicieron diferencia conmigo y no quería repetir lo mismo…”.

– ¿Qué es lo que considera más importante en la vida para una mamá?

– Lo más importante en la vida de una mujer para mí, es la libertad, siempre dije que me casé para ser libre… y he disfrutado de mi libertad y he compartido mi libertad con mi esposo y con mis hijos…

– Un mensaje en este Día de la Madre…

– Mi mensaje en este día es que si no pueden tener hijos, sean libres de adoptar, sin pensar lo que digan los demás. Tener un hijo de la panza y otro del corazón, es exactamente lo mismo. Es el mismo amor y es la más grande bendición que puede pasar, poder amar y proteger a otro ser, sin que sea de tu sangre, te hace madre igual. Agradezco a la vida y a mi esposo Eduardo, por la familia que formamos. Feliz día a todas las madres y feliz día a Milagros, sos una gran madre…

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