Historias inspiradoras: Hoy, Gladis Bernhardt, madre de 5 hijos y abuela de 6 nietos. “Volví a las aulas después de 48 años para cumplir mi sueño de hacer el secundario”

En las escuelas de jóvenes y adultos hay lindas historias que merecen ser compartidas, de mujeres y hombres que, con el objetivo de cumplir sus metas, volvieron a las aulas (algunos después de mucho tiempo) y se esfuerzan cada día para llegar al ansiado título de egresado. Esta semana dialogamos con Gladis Bernhardt, alumna de la ESJA Nº 33 “Alberto Nusimovich” de Crespo, mamá de Gabriel, Walter, Cintia, Alexis y Georgina y abuela de Bautista, Delfina, Victoria, Mateo, Joaquín y Amparo. Luego de casi 50 años que terminó la escuela primaria, sigue apostando por su crecimiento y superación personal.

“Hasta 7º Grado fui a la Escuela Nº 71 (rural) de Campo García, cerca de Aldea San Miguel. Vivía a 7 kilómetros aproximadamente, por lo que todos los días, tenía que caminar esa distancia (unas 70 cuadras para graficarlo en una ciudad), para llegar a las clases. Esa institución escolar surgió por mi abuelo y otro grupo de personas. Allí estudiaron también mis hijos, es como la escuela de nuestra familia” mencionó en el inicio de una emotiva charla con El Observador.

“Cuando terminé la primaria, como estaba en el campo, no tuve la posibilidad de hacer la secundaria, ni seguir luego una carrera. Desde chica quería ser maestra. Cuando me vine a vivir a Crespo, me propuse seguir estudiando. Recorrí las tres escuelas nocturnas secundarias, pero finalmente me inscribí en la ESJA Nº 33. Me anoté un jueves y al lunes siguiente, ya estaba en mi primera clase. Después de 48 años, volví a las aulas a estudiar y fue una gran emoción. Tenemos un hermoso grupo de alumnos en todos los cursos, lo mismo los profesores y el director (Gonzalo Jurado). Volver a la escuela, fue lo mejor que pude haber hecho”.

Resaltó que las materias relacionadas con Economía, Tecnología y Química, son en las que mejor le va y reconoció “la muy buena enseñanza que recibí en mi querida Escuela 71. Tuve muy buenas maestras en ese tiempo, como Gladys Daverio y Anita, quienes eran de Nogoyá. Esas enseñanzas hoy son la base, para lo que estoy aprendiendo en el secundario”.

Gladis invitó a las personas que están indecisas de volver a la escuela, que se sumen: “Hay que animarse, porque además de estudiar, lo van a disfrutar. Tenemos que darnos ese tiempo. El año próximo voy a poder decir que soy egresada. No creo que pueda cumplir con lo de ser docente, pero algo voy a seguir estudiando. Siempre hay cosas nuevas para aprender”.

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