Historias de Crespo: Hoy recordamos a José “Pepe” Machovec, un gran campeón en karting y en la música

En este ciclo de notas y entrevistas de El Observador con historias y relatos de crespenses destacados, esta semana recordamos a José Hernando Ernesto “Pepe” Machovec, un brillante músico que tuvo la ciudad, quien además se lució en el deporte, siendo campeón de karting. “Fue también soldador y tornero, un apasionado y perfeccionista en todas sus facetas”, cuenta con emoción su hija, María Inés Machovec, en diálogo con este medio.

“Pepe” nació el 23 de julio de 1944, hijo de Joseph Machovec (ingeniero austríaco) y de Hilde Fillinger (enfermera checoslovaca). Desde la infancia colaboró con el trabajo de su padre en el histórico taller de calle Rivadavia.

“En su adolescencia incursionó en la música, tocando el bajo y violín, en el grupo ‘Los Juveniles Rítmicos’, que integraba con jóvenes amigos, entre ellos Aurelio Wendler, Rolando Spreáfico, Luis Sacks, ‘Tati’ Cordoba. En la primera edición de la Fiesta Provincial de la Cerveza, del Club Unión, nació un grupo musical que Don Víctor Popp bautizó como ‘Los Wendler Buben’, desde ahí, el trío (Wendler, Spreáfico y Machovec) participó en este evento cada año, por más de dos décadas” recordó María Inés, quien destacó que el profesor de violín de su padre fue Don Mario Guillerón, “a quien admiraba y respetaba enormemente”.

José formó su familia muy joven, en 1968 contrajo matrimonio con Stella, con quien tuvieron 4 hijos: José Luis, María Inés, Paola y Rodolfo. “Pepe” siempre tuvo un sueño por cumplir: llegar al automovilismo. “A los 10 años le pidió a su papá, hacer un autito con motor. No lo logró en ese momento, pero ese sueño estuvo latente. Alrededor de 1981, comenzó la construcción de un karting, con la ayuda guía de Helmut Weinbaur y Don Ricardo Hetze. Hizo la butaca con un guardabarro de Citröen y diseñó un chasis fuerte y rígido que hacía de ese bólido una fortaleza. Muchos recuerdan las pruebas del karting en la calle de esquina a esquina, frente a la casa, mostrando sus destrezas a muchos niños que se reunían para verlo en cuanto escuchaban el motor. También preparó motores para otros corredores, como Mario Libert, Humberto Block y Sergio Wertz de Libertador San Martin, para los crespenses Pablo Schneider, Héctor ‘Pirincho’ García, Celso Fontana y colaboró con otros corredores como Andrés Hoffman, Javier Londero, ‘Chino’ Negri y muchos más, dándoles una mano si lo necesitaban con alguna soldadura de último momento” agregó María Inés.

Luego de varios años de trayectoria, el 3 de diciembre de 1989, en el circuito “La Cañada” de Victoria llegó su consagración. El Observador publicaba que más de 2.000 personas estuvieron en esa última fecha. A Machovec, con el segundo puesto logrado en la final (ganada por David Albornoz) le alcanzó para festejar el título de la Categoría Promocional. En el torneo sumó 78 puntos y lo escoltaron en la tabla anual, Juan C. Ochoteco y David Albornoz, ambos con 70 unidades. Ese año también compitieron en la divisional, Pablo Schneider, Lisandro Trevisán, Héctor García, Augusto Weinbaur, Javier Londero, Carlos Bara, Alesio Hoffmann, Sebastián Schneider, Sergio Godoy, Carlos Riffrel, entre otros. Luego llegó el emocionante festejo y la caravana. Todos, incluso hasta sus rivales en pista, se alegraron y lo felicitaron. El esfuerzo y dedicación de horas y horas en el taller, tenían su premio.

El 28 de marzo de 2005 nos dejó físicamente, pero el recuerdo de “Pepe” sigue vigente. Un hombre de bien, un vecino querido y admirado por toda la comunidad. Su hija María Inés lo definió como “Un genio loco, lleno de fantasías y sueños”.

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