Historias de Crespo: Hoy, Mario Schimpf y sus más de 50 años recorriendo escenarios con la música

En este ya clásico ciclo de entrevistas de El Observador con historias y relatos de protagonistas de Crespo, dialogamos esta semana con Mario Schimpf, reconocido músico de esta ciudad (en batería e instrumentos de percusión), quien recorrió durante más de 5 décadas, decenas de escenarios de Entre Ríos y otras provincias argentinas. Lo llamativo de su linda historia, es que lo hizo integrando grupos de los más diversos géneros, desde lo melódico/popular, pasando por el rock, el folklore, la chamarrita y la música alemana.

“Mi primer contacto con una batería fue en 1974, gracias a Mario Rodríguez, quien me invitó a ir a los ensayos de ‘Los Provincianos’, que era un grupo de Crespo, top en ese momento” recordó Schimpf en el inicio de una emotiva charla con este medio. “Siempre me gustó tocar la batería, pero ahí, con 15 años, solo acompañaba, lo mismo hice con ‘Fin de Semana’, que era otro grupo local, que lo integraban Juan Reisenauer, el ‘Chino’ Avero, Mario Rodríguez y Ricardo Hetze. Seguía aprendiendo y por supuesto, los acompañaba en cada una de las presentaciones. Hasta que llegó mi debut oficial en un escenario, que fue con Tamara, un grupo que anduvo muy bien, que lo conformábamos con Hugo Ramírez, Juan Reisenauer, Tony Vergara, Luis Fenoglio… Tuvimos presentaciones en muchísimos lugares. A los 18 años, hice el servicio militar, donde seguí en contacto con la música, ya que tuve la oportunidad de integrar la Banda del Ejército. Allí, recibí grandes enseñanzas. En Crespo no había posibilidades de estudiar música de manera formal, por lo que el aprendizaje era fundamentalmente, observando a otros músicos. Recuerdo que cuando venía a la zona algún grupo importante, me ponía siempre cerca del baterista. Y, con la gracia de Dios, que tengo un oído bastante bueno, fui aprendiendo”. “Una vez que terminé la ‘colimba’, seguimos con Tamara algunos años… Al poco tiempo, me llamó Diego Paúl, que tocaba en Jeroham (reconocido grupo de rock de la ciudad) y me sumé a un nuevo proyecto que él tenía. El grupo llevaba el nombre de Eclipse, en el que también estaban Arnoldo Fund y Félix Avero. Tuvimos la oportunidad de recorrer la provincia y nos presentamos en el Festival de Rock de Cordoba, que en esos años se realizaba en La Falda. Fue una gran experiencia personal y como banda que vivimos”.

Para Mario, luego llegó el momento de Géminis, un grupo que fue furor en toda la región: “Me llamaron para reemplazar al baterista original, ‘Moncho’ Fleitas. Demás está decir que Géminis hizo historia en Crespo, que aún hoy se lo recuerda. Lo conformaban Carlos Zapata, Luis Fenoglio, ‘Melo’ Chort (cantante), Bernardo ‘Culebra’ García… Cuando ‘Moncho’ se reintegra, lo hizo tocando la timbaleta y posteriormente se sumó también Miguel Alem. Por compromisos laborales que tenía uno de sus integrantes, el grupo se disolvió”.

“Seguí ligado a la música: Marcelo Wendler me llamó para que me incorpore al ‘Grupo Encuentro’, con el que llego a la chamarrita y al folklore, que fue otro gran aprendizaje para mi. En realidad, iba a reemplazar a ‘Juanjo’ Sieben en la batería, porque él iba a tener un viaje, pero finalmente ese viaje no se hizo, continuó en el grupo y me sumé a la percusión (congas). Fue otra etapa muy linda también de mi carrera musical, junto con Marcelo, ‘Juanjo’, ‘Chelo’ Butvilofsky, Bruno Fail, Juan Pablo Brambilla, el ‘Pato’ Medrano. Grupo Encuentro dejó un sello distintivo”.

En su trayectoria, Schimpf también se vinculó con la música alemana: “Fue con ‘Los Inmigrantes’, que lo integrábamos con los hermanos Lucho y Miguel Puntín y Oscar Huber (cantante). Hicimos giras por todo el norte del país y por supuesto, recorrimos muchos departamentos de Entre Ríos. También realicé algunas suplencias en Maravillas Alemanas” recordó.

Cuando los escenarios empezaban a ser historia, Mario contó que “hace algunos años, con Diego (Paúl) volvimos a tocar después de casi 4 décadas de la primera formación. Y también se había rearmado Géminis, con otros integrantes e hicimos algunas presentaciones. Tengo ese pequeño don de adaptarme rápidamente a cualquier género musical, obviamente con ensayos y más ensayos. Lo que todavía no pude cumplir y que siempre fue mi sueño, es formar parte de un grupo de cumbia. Simplemente no se dio la posibilidad, pero no pierdo las esperanzas, todavía se puede dar”.

“Tengo 67 años y quien está en la música, sabe que tendrá siempre viva esta pasión” expresó Mario, quien con bajo perfil, logró edificar una destacada carrera, con dedicación, curiosidad por aprender y talento innato, que con solo 15 años, ya empezaba a descubrir en esos primeros ensayos, viendo a Los Provincianos.

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