Historias de Crespo: Hoy el Club Talleres de 1950

Escribe ORLANDO BRITOS, especialmente para EL OBSERVADOR

En la edición pasada esta columna hacía referencia al Club Deportivo Aceitero Crespo y fueron muchos los lectores de El Observador que se comunicaron para dar cuenta de sus anécdotas y recuerdos. No faltó quien trajo a la memoria otra de las instituciones deportivas que permanece en la nostalgia de quienes llevan varias décadas viviendo en la ciudad, como lo es el Club Social y Deportivo Taller de Reparaciones Crespo, conocido popularmente como “Talleres” o “Arsenal”. Esta institución fue fundada el 9 de julio de 1950, año que había sido declarado en conmemoración al Libertador General San Martín. Por entonces la presidencia de la entidad deportiva estaba a cargo del Jefe del Taller Capitán Don Víctor R. Meneclier y sus socios fundadores fueron el Sargento lº Juan Carlos Sánchez, el cabo lº Alberto M. Potti, el Cabo lº Félix M. García y los señores Fortunatto O. Gómez y Clemente Castro.

En sus dos primeros años de vida, las actividades en el establecimiento fueron escasas, salvándose discretamente el prestigio del naciente club con honrosas clasificaciones en la tabla de posiciones de los torneos locales. A partir de junio de 1952, cuando la presidencia estaba encabezada por el Capitán Don Oscar Miguel Smejkal, el club tomó un fuerte impulso en todas las disciplinas que brindaba, ampliando incluso sus espacios para cubrir las demandas de esos tiempos. Contaba con 2 canchas de fútbol, una reglamentaria y otra más chica para partidos infantiles; una de basquet de medidas reglamentarias con iluminación para partidos nocturnos; dos palcos fijos para orquestas o animaciones deportivas y una cancha de bochas. En fútbol tuvo 2 divisiones que dirimieron supremacía entre los equipos de la Liga Paranaense, siendo el plantel local alentado por muchos simpatizantes crespenses que lo seguían fervientemente. Los colores de su casaca eran similares a la de Estudiantes de La Plata, camiseta que muchos guardan con gran sentimiento.

Cabe recordar que la cancha de basquet contribuyó a que haya un verdadero auge de este deporte a partir de 1950, época en la que la ciudad aún no tenía exponentes destacados en esta disciplina. El Club Talleres contaba con equipos masculinos y femeninos que competían en muy buen nivel con sus pares de las ciudades y pueblos vecinos. El pilar fundamental de esta disciplina fue Adolfo Decoud, quien con su capacidad y dedicación produjo un movimiento importante en este aspecto.

Intervenciones destacadas:

El Club intervino en campeonatos oficiales, organizados por la Liga Crespense Independiente de Fútbol, con sus 2 divisiones. Participó en muchos campeonatos infantiles de tipo amistoso, saliendo subcampeón la primera división en 1950, obteniendo la segunda división la copa de ese año y también sacando el 1er. premio con la segunda división en el Torneo Reducido “Año del Libertador”, por nombrar algunos de sus logros.

En los meses de agosto y septiembre de 1952, el club profundizó su rol social, pasando 12 películas en dichos períodos, siendo éstos convocantes eventos públicos. Esa cancha de básquet no sólo fue escenario de estratégicas jugadas, sino que también el marco de realización de grandes bailes populares con orquestas típicas y características de la región. Con los años se hicieron tradicionales los bailes de carnaval en Talleres y en oportunidades sus dirigentes se asociaron al Club Atlético Unión, para una mejor organización y para monopolizar la convocatoria de vecinos de la zona, quienes masivamente concurrían a los famosos eventos que se anunciaban como “Los grandes bailes del binomio Unión Talleres”.

 

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