Halitosis: ¿Ud. es uno de los 24.000.000 de argentinos con mal aliento? ¿Se puede combatir?

mal-aliento-cronicoMuchas personas que tienen mal aliento (Halitosis), no se dan cuenta de su problema, mientras que otros, saben cómo les afecta a su vida social y profesional y consiguen combatirlo muy bien con distintos elementos o corrigiendo ciertos desarreglos del cuerpo. Lo más importante de esta nota es que, quien la lea y tenga mal aliento, sepa que esta enfermedad tiene cura y si las indicaciones son seguidas de forma continua, el problema es eliminado en un 100%. Por ello, este tema se ha convertido en un tema importante y cada vez más discutido por expertos de la medicina y la industria farmacológica. Desde el punto de vista médico, en 1874 la halitosis fue descripta como una entidad clínica por primera vez. Sin embargo, fue durante estas últimas tres décadas cuando se asistió a un gran crecimiento en la publicación de trabajos científicos y las causas de halitosis se han perfilado cada vez con más claridad. Como señal del interés creciente y de la importancia atribuida por parte de la comunidad científica, fueron creadas distintas instituciones abocadas plenamente a estudiar esta afección. En la sociedad occidental, con la afirmación de la época victoriana en el siglo XIX, la tolerancia en relación a los malos olores disminuyó manifiestamente, especialmente respecto a los olores originarios de mala higiene y condiciones sanitarias deficientes. Hoy en día, aumenta la presión sobre la imagen personal. El concepto halitosis o mal aliento trasciende lo físico y biológico y se une a lo psicológico. Es sabido que el simple acto de oler, está imbuido de carga emocional, pudiendo estimular la memoria y suscitar la aproximación o rechazo. Las reglas sociales marcan la importancia de la imagen personal en las relaciones interpersonales. Y parecer bien implica oler bien o no oler mal. En conjunto con otras dolencias antiestéticas, se constata que actualmente el mal aliento se encuentra como uno de los mayores problemas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 60 por ciento de la población sufre o ha sufrido de mal aliento en algún momento de su vida. A pesar de ello, pocas personas conocen cuáles son sus causas, las mejores maneras de evitarla y que en el 90% de los casos, este mal olor proviene de la cavidad bucal. Sin embargo, también puede tener su origen en el sistema respiratorio o digestivo, pero con menor frecuencia.

Los restos de comida que quedan en la cavidad bucal pueden ser un medio de crecimiento de bacterias que generalmente son anaeróbicas, es decir, que viven en áreas libres de oxígeno. Dichas bacterias se alimentan de la placa bacteriana presente en nuestra boca. Esta combinación de bacterias y placa produce la formación de compuestos sulfurados que son los responsables de “mal olor”.  El cepillado y el uso de hilo dental todos los días son fundamentales para quitar partículas de comida que se quedan en la boca y entre los dientes, acompañado de un enjuague bucal. El rol del dentista es determinante para realizarse una profilaxis, ya que este tratamiento ayudará a que los dientes estén libres de sarro y evitará la acumulación de gérmenes que pueden ocasionar infecciones severas. Si una persona tiene caries, una pieza dentaria faltante, prótesis rotas o un implante mal colocado también pueden ser las causas del mal aliento. La halitosis ocasionada por restos factores es de tipo patológica. Cualquier afección debe ser tratada con el odontólogo a la brevedad, para no agravar la situación ni ocasionar el desmejoramiento de la salud bucal aún más.

El uso del tabaco es otra de las principales causas que puede producir mal aliento crónico ya que el alquitrán y la nicotina se acumulan en las superficies de la boca. Además, fumar bloquea el flujo de la saliva, lo que lleva al crecimiento de bacterias. Lo ideal es consultar con un profesional para dejar este vicio. Lo que llevará a una mejora integral en su salud.

Asimismo, existen enfermedades que pueden afectar el aliento. Las infecciones de los conductos respiratorios, sinusitis crónica, goteo postnatal, bronquitis crónica, la diabetes, molestias gastrointestinales, o dolencias del hígado o los riñones son algunas de las afecciones que se manifiestan de manera secundaria en la cavidad ducal.

Es necesario adquirir prácticas saludables para conservarnos sanos. Para ayudar a prevenir la halitosis, se debe asegurar el cepillado tres veces al día o después de cada comida; y usar hilo dental al menos una vez al día para quitar los restos de comida. El enjuague bucal con flúor también es efectivo para tratar el mal aliento porque ayuda a eliminar bacterias que lo causan, al igual que enjuagar la cavidad bucal con una pequeña cantidad de agua oxigenada, capaz de eliminar el tipo de bacterias que viven sin oxígeno y son responsables de la halitosis. Entre cada cepillado, pueden tomarse distintas medidas como enjuagar la boca con agua después de comer en caso de no contar con un cepillo e ingerir una dieta nutritiva, ya que la falta de vitaminas puede contribuir al mal aliento. Muchas personas quieren disfrazar su problema con el consumo de caramelos refrescantes o remedios caseros, pero la solución sólo se encuentra en un adecuado hábito de higiene bucal que de no practicarlo, puede afectar la vida social, dispersar amistades, entre otros aspectos que dañan la imagen de la persona. Uno de los problemas más serios de esta enfermedad, es que muchos de los que la sufren no lo saben debido a que conviven con el problema todo el día, mas bien son las personas que los rodean. Además no se debe dudar en consultar con un profesional, que es la persona indicada para indicar las acciones necesarias.