Feliciano: Se cumplen los 25 años de la Escuela Agrotécnica Nº 52

La directora de la Escuela de Educación Agrotécnica N° 52 “Manuel Bernard” de San José de Feliciano, Mirna Bracchi, contó a El Observador sobre las celebraciones previstas con motivo del 25º aniversario de la institución, que se cumple el 3 de junio, pero la actividades centrales serán este sábado 2. La entidad, formadora de técnicos agropecuarios capacitados para desarrollar actividades en el medio rural, es la única oferta educativa de estas características del departamento y cuenta con Residencia Estudiantil (masculina y femenina).

La docente explicó que actualmente, más de 220 alumnos cursan sus estudios en esta escuela de jornada completa, que comenzó sus actividades en 1987 y fue pensada como una alternativa para que los hijos de los productores de la zona tuvieran acceso a una educación agropecuaria. Se llamó “Manuel Bernard” para homenajear a un vecino que fue muy importante en el desarrollo del departamento y fundamentalmente, como agradecimiento a sus descendientes, quienes donaron el predio donde actualmente se ubica el sector de aulas, residencia estudiantil (varones) y sector de producción del establecimiento.

La directora contó que “las actividades centrales de este sábado comenzarán a partir de las 9.30, con una ofrenda floral en el cementerio; a las 10.00 se llevará a cabo el acto formal en la institución y posteriormente se realizará una charla y la actuación de Antonio Tarrago Ros. Por la tarde, se concretará la Misa y se cerrará con una cena show en el Club Atlético Feliciano.

En cuanto a lo edilicio, expresó que “estamos necesitando oficinas administrativas, para secretaría, vice-rectoría… Este año tenemos 8 cursos (el primero desdoblado) y un gran crecimiento de la matrícula, tanto que pasamos de 187 que teníamos en 2011 a 228. Se nota que hay una gran demanda por instituciones con esta modalidad” enfatizó. Cabe acotar que todos los días, los alumnos que no residen en la escuela, emprenden un viaje de 7 kilómetros en colectivo, propiedad de la institución. Allí se encuentran con sus compañeros que permanecen en las residencias y comienzan las actividades en las aulas. Las mismas son interrumpidas al mediodía para compartir el almuerzo en el comedor escolar y continúan por la tarde, generalmente en los sectores productivos de la institución. Antes de retirarse, los estudiantes comparten la merienda y otras horas de clase hasta que, a las 17.30, retornan finalmente a sus hogares.

“La característica fundamental de esta escuela es que, además de preparar a las personas para que se inserten en el mundo laboral atendiendo a la demanda del medio en los aspectos productivos, desarrolla todas aquellas cualidades no específicamente técnicas que para la cultura rural son muy importantes. En este sentido asume entre sus desafíos el de incentivar a los y las estudiantes a adoptar la formación continua como una actitud de vida” afirman desde el establecimiento. Agregan que “luego de casi 25 años de actividades, la comunidad educativa de la institución ha comprendido que la construcción social de la escuela se realiza desde un compromiso que es asumido por todos y cada uno de los que la conforman: estudiantes, padres, docentes, personal de campo, de limpieza, de cocina, preceptores y directivos. Todos buscan un mismo sueño: que la escuela sea un ámbito de aprender conocimientos pero, fundamentalmente, de aprender a ser con el otro para construir un nosotros que los identifica en el lema institucional: ‘El trabajo dignifica al hombre’”.

 

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