Explican protocolo de actuación de Buzos Tácticos en la búsqueda de personas en arroyos

Tras haberse encontrado el cuerpo de Martín Leonel García (19), flotando en la superficie de las aguas del Salto Ander Egg, el Juez de Instrucción de Diamante dispuso que se le practique la correspondiente autopsia en la morgue de esa ciudad. Familiares aguardan que en las últimas horas de la mañana del viernes 14, sus restos les sean entregados, para ser velados en Crespo.

La intervención de Buzos Tácticos

Entre Ríos cuenta con un cuadro de 9 buzos tácticos, quienes tienen entre 5 y 23 años de antigüedad en la labor y cuya jurisdicción se extiende a toda la provincia. El Observador dialogó con el jefe de la Compañía de Operaciones Especiales (COE), Crio. Ppal. Claudio González, de la cual depende el área, bajo la Dirección de Operaciones y Seguridad de la Policía de Entre Ríos, quien explicó: “Estos funcionarios son egresados de la Prefectura Naval Argentina, donde obtienen el título de Buzo de Borda, lo cual les permite realizar trabajos de buceo hasta 12 metros de profundidad. A su vez, tienen la capacitación en Técnicas de Rescate y también son Guardavidas, con posibilidad de actuar en arroyos y en prestar colaboración en el río. El protocolo de intervención hace que deban trabajar en cada operación 3 funcionarios como mínimo, que es el personal que asistió al “Salto Ander Egg”. Tiene que ver con el monitoreo de quien se sumerge, ya que quienes lo acompañan deben poder observar desde la superficie las burbujas que se desprenden del buzo, lo cual va indicando su posición y posibles maniobras. En este caso, alrededor de las 18.45 nos anoticiaron de lo sucedido e inmediatamente se elaboró el plan de emergencia. Los buzos no sólo cumplen esa función, sino que son funcionarios policiales asignados a otras tareas, por lo que se los convocó y se trasladaron al lugar. A eso de las 19.30, se hizo una inspección y si bien se había conseguido un grupo electrógeno, no estaban dadas las condiciones de seguridad para trabajar, por lo que se resolvió continuar al otro día. El procedimiento vigente indica que el buzo debe trabajar en luz solar. Debajo del agua no se ve ni la palma de la mano. Lo que hace el buzo es ir tocando la superficie y tratando de localizar lo que busca. Si bien se conoce el lugar, porque ya han ocurrido hechos similares ahí, años anteriores hemos trabajado a 12 metros de profundidad, sin embargo las mediciones actuales estaban en solo 8. Por esa razón y dada la temperatura, las condiciones del lugar, que no había correntada ni había llovido, entre otros factores, presumíamos que entre las 20 y 25 horas el cuerpo iba a salir a la superficie. Tenía posibilidades de elevarse y flotar, porque había piedras, pero no obstáculos que lo dejaran trabado, como sucede a veces”. El funcionario sostuvo que hace 5 días la repartición fue dotada de 6 equipos de neoprén y que el COE cuenta con moto de agua de 1.100 c.c., una embarcación para transporte de personas y demás equipamientos específicos, pero que el acceso a ‘La Olla’ y la topografía natural tornan imposible utilizar ese tipo de elementos. “Armar la maniobra de trabajo implica analizar las condiciones, por eso a través de Bomberos se consiguió una piragua, por ejemplo. Después la tarea es guiada por una boya, que en su parte primaria se le coloca un peso que va a la profundidad. De ahí se van sosteniendo los cabos y los elementos que van marcando la maniobra. Se trabaja por sector”, dijo González. Durante la noche los buzos debieron regresar a su asentamiento en Paraná y en la jornada del jueves se iba a continuar, con la posibilidad de que al llegar al lugar ya estuviera el cuerpo en la superficie, que fue lo que ocurrió.

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