Esperan una lluvia de meteoritos y la caída de otros dos satélites

El satélite de rayos X ROSAT de la agencia espacial alemana DLR podría caer a la Tierra entre este viernes 21 y el domingo 23 de octubre, al igual que el Nano Sail-D de la NASA.

 

Los últimos cálculos revelan que es posible que hasta 30 piezas individuales del ROSAT, con un peso total de 1.7 toneladas, puedan llegar a nuestro planeta. El fragmento más grande será probablemente el espejo del telescopio, que es muy resistente al calor y puede llegar a pesar más de una tonelada.

 

 

 

La hora y el lugar de reentrada no se puede predecir con precisión, afirmaron los especialistas.

 

Durante su misión, de 1990 a 1999, el satélite ROSAT realizó sus observaciones en una órbita elíptica a una distancia de entre 585 y 565 kilómetros sobre la superficie del planeta.

 

 

 

Desde su retiro del servicio, la resistencia atmosférica hizo que el satélite pierda altura. Debido a que no tiene un sistema de propulsión a bordo, no fue posible hacer maniobras para controlar su reingreso cuando terminó su misión.

 

 

Por su parte, el Nano Sail-D es un microsatélite que sirvió para probar un sistema de propulsión basado en la luz del sol, mediante velas desplegadas. Este es tan pequeño que ninguno de sus fragmentos sobrevivirá en su reingreso en la atmósfera.

 

El espectáculo de La Luna y Marte

 

 

 

Los dos planetas formarán parte del espectáculo estelar que podrá verse este fin de semana en la bóveda celeste durante la lluvia anual de meteoritos Oriónidas, que este año se espera para el sábado 22 de octubre, informó la NASA.

 

 

 

Los meteorólogos esperan que más de 15 meteoritos por hora, desprendidos del cometa Halley, atraviesen la atmósfera terrestre el sábado al amanecer cuando la lluvia alcance su máximo apogeo.

 

 

 

“Aunque no es la lluvia de meteoros más grande del año, definitivamente vale la pena levantarse para verla”, declaró Bill Cooke de la Oficina Medioambiental sobre Meteoritos de la NASA.

 

 

 

El experto informó que este año las Oriónidas emergerán del cielo en la noche enmarcadas por algunas de las constelaciones más brillantes procedentes de Orión y pasarán por Tauro, Géminis, Leo y la Osa Mayor.

 

 

 

Pero este año, además, la Luna y Marte son parte del espectáculo. El satélite natural de la Tierra y el Planeta Rojo formarán los dos vértices de un triángulo celeste que cerrará Regulus, la estrella más brillante de la constelación Leo en el momento más activo de la lluvia, horas antes del amanecer, publicó Infobae.

 

 

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