El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó a 17 desaparecidos de La Perla

El juez federal Hugo Vaca Narvaja dio a conocer los nombres de 16 de las personas identificadas a partir de los restos hallados. Se suman a las 12 anunciadas en marzo. Siguen los trabajos del Equipo Argentino de Antropología Forense en el campo de concentración cordobés.

El juez federal de Córdoba Hugo Vaca Narvaja informó oficialmente que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó a 17 personas que estuvieron secuestradas en el campo de concentración de La Perla y permanecían, hasta ahora, desaparecidas.

La conferencia de prensa comenzó pasadas las 11 en los tribunales federales de Córdoba con presencia de las familias.

Si bien fueron 17 las identificaciones, el juzgado solo dio a conocer 16 de los nombres, ya que en uno de los casos hubo un pedido explicíto de los parientes para que no se difundiera.

El EAAF logró recuperar los restos de:

“Es probable que haya más identificaciones”, dijo Vaca Narvaja, aunque explicó que no podía dar más precisiones.

Los trabajos del EAAF en La Perla

Entre septiembre y noviembre del año pasado, el EAAF realizó trabajos en una zona conocida como la Loma del Torito, aledaña al terreno donde funcionó La Perla. Como parte de esas labores de excavación, se lograron recuperar unos 1200 restos pequeños y fragmentados.

Las muestras están en análisis

 En marzo, se logró identificar a doce víctimas que estuvieron secuestradas en el centro clandestino. También se encontró la medalla que llevaba Jorge Omar Cazorla, esposo de Graciela Geuna, sobreviviente e impulsora de la querella para la búsqueda de los restos.

Este martes se conocieron los nombres de 16 de las otras 17 personas identificadas. Mientras tanto, las tareas continúan. El lunes pasado, los expertos del EAAF retomaron las exploraciones en la Loma del Torito.

Centro de detención, tortura y exterminio

La Perla funcionó como centro clandestino de detención, tortura y exterminio entre 1976 y 1978. Se estima que por allí pasaron entre 2200 y 2500 secuestrados. Solo unos pocos sobrevivieron.

En La Perla, quienes iban a ser “trasladados” eran cargados en camiones con los ojos vendados y las manos atadas. Eran fusilados en una zona aledaña y dejados en fosas clandestinas. Un baqueano, José Solanille, identificó el lugar, habló de los camiones, las detonaciones y hasta de la aparición de huesos.

Se presume, a partir de declaraciones de militares, que en 1979 hubo un operativo para remover esos cuerpos ante la inminencia de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Los perpetradores temían que se encontrara evidencia de sus crímenes.

Con maquinaria pesada, levantaron los restos que estaban en la Loma del Torito para llevarlos a otro lugar. Pero quedaron fragmentos que, a casi 50 años de esos hechos, están permitiendo terminar con décadas de desaparición e incertidumbre.

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