Dura advertencia de la Dra. Patricia Caro sobre el cannabis medicinal: “Es lo mismo que fumar un porro”

En diálogo con Canal 6 ERTV, la Dra. Patricia Caro (bioquímica, reconocida especialista en Toxicología, licenciada en Criminalística y que trabaja desde hace muchos años en el área de prevención de las adicciones) habló sobre las graves consecuencias que está dejando el avance de las drogas a nivel nacional y mundial y opinó críticamente sobre el “cannabis medicinal”, sobre lo cual fue muy contundente al afirmar que “si bien hay una publicidad, promoción y marketing muy grande, en Argentina y en todo el mundo, voy a seguir insistiendo toda mi vida que ‘NO EXISTE EL CANNABIS MEDICINAL’, porque al hablar de medicina tenemos que hablar de algo que cura y no hay forma de demostrar que lo hace el cannabis. Sea en un porro o en un aceite, que es lo mismo, porque en definitiva, poner a la marihuana dentro de un aceite para extraerlo y ponerlo en un frasquito y dárselo a alguien en gotitas, es exactamente lo mismo que fumar un porro, porque tiene todas las sustancias. Eso jamás puede ser considerado una medicina, digan lo que diga, aunque haya en este momento cátedras en la Facultad de Medicina de Rosario por ejemplo, estudiándolo como medicina alternativa”.

“En nuestro cerebro tenemos el sistema endocannabinoide, de sustancias químicas de neurotransmisores, que son muy parecidos químicamente a los principios activos de la marihuana, que tiene 60 cannabinoides. Nosotros tenemos 2 o 3. El más importante se llama anandamida, que tiene sus puntos de acción en el cerebro. Cada vez que le damos desde afuera estos 60 cannabinoides en un porro o en un aceite, desequilibramos totalmente el sistema endógeno y ahí viene toda la problemática de los trastornos de conducta que provoca la marihuana. Primero empieza por el estado de ánimo y luego se instalan rápidamente en la conducta. No hay manera de hacer un aceite de cannabis que no tenga los cannabinoides. Tiene 60 principios activos de los cuales desconocemos la acción exacta de cada uno, pero además, entre todos ellos, siempre va a estar presente el THC (tetrahidrocannabinol), que es el que tiene el efecto estupefaciente. Entonces, además de lo mencionado, tenemos la estimulación de la liberación de dopamina que provoca el THC, generador de la dependencia, la tolerancia y los fenómenos de adicción. Eso significa que cada vez se necesitará más, para lograr el mismo efecto. Esa dosis ya no la hará sentir bien a la persona y necesitará cada vez más. Y el necesitar cada vez más implica que cuando no la tiene, se siente mal, es decir, hay una dependencia. Con el aceite de cannabis ocurre lo mismo y hay un problema mucho más grave y es que desconocemos la dosis. Cuando se obtiene un aceite de cannabis, se hace el extracto, se pone en un frasquito y se administran gotitas. Las instrucciones que se dan, incluso por Internet, para la gente que lo hace caseramente, dice ‘… cuando tenga que abrir un nuevo frasco, empiece probando con 2 gotitas, hasta llegar a la dosis adecuada…’.

“Cualquier cosa que tenga que ver con el aceite de cannabis, tomado como medicinal, es puro marketing… Está ya instalado en el mundo el tráfico legal de la marihuana, para esta supuesta marihuana medicinal, que rinde más que el tráfico ilegal al punto tal que Paraguay ha dejado de ser el principal exportador de marihuana de América del Sur, ahora está trabajando mucho más con cocaína que viene de Colombia, pasando por allí y por nuestros ríos para salir a Europa. Ya no le interesa pasar la picadura de marihuana, porque ya la marihuana ilegal no es negocio, es más negocio la marihuana legal, que es lo que se buscaba… Es un fenómeno mundial y nuestro país se prendió en esta movida… Hay más acceso a la misma, hay una gran cantidad de gente cultivando, incluso con los permisos otorgados por el Registro de Productores de Cannabis Medicinal. Escuché que hay 300.000 anotados, como si fuera necesario que hubiera ese número de productores para toda la gente que necesita la medicina cannábica. Es una locura. Esos productores son de marihuana para uso recreativo, que están autorizados legalmente y que no han tenido ningún control. Todo se va de las manos, porque obviamente hay intereses económicos…”.  

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.