Dra. Eleonora Murga: “Los cambios normativos van de la mano con una tarea de sensibilización y capacitación”

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEn comunicación con El Observador, la jueza de Familia y Penal de Menores de Diamante, Dra. María Eleonora Murga, comentó acerca del trabajo que viene realizando en la comunidad y en el departamento, desde que asumió en el cargo en septiembre del año pasado.

Al respecto la funcionaria señaló que “durante este tiempo hemos tenido reuniones para ir unificando criterios en algunas áreas, entre ellas con autoridades de los hospitales Colonia de Salud Mental y San José, además mantuvimos un encuentro con la directora de Salud Mental, donde acordamos algunas cuestiones referentes a la implementación de la nueva ley, la que tiene nuevos conceptos y criterios de trabajo que influyen en la aplicación judicial”.

– ¿En qué situaciones específicas de salud mental interviene la Justicia?

– Cuando se deben decidir las internaciones compulsivas, donde además se evalúa con qué criterio deben controlarse, porque la idea es primero permitir un abordaje interdisciplinario, después controlar que se garanticen los derechos de los pacientes que padecen un sufrimiento mental. También se introducen nuevas nociones de capacidad, cuándo limitar el ejercicio de los derechos de estas personas, porque se trata de promover su inserción laboral y que las restricciones al ejercicio de su derecho sean las indispensables para su protección. Con lo cual todo esto requiere que nos pongamos de acuerdo de cómo interpretar y aplicar la ley.

– ¿Y en cuanto a la problemática de la violencia en general?

– Tras la adhesión del municipio al Protocolo que se implementó en la provincia sobre violencia familiar y de género, mantuvimos diferentes reuniones para abordar la problemática y para nosotros esta creación es un avance importante, ya que en el ámbito del gobierno local se cuenta con un servicio para atender a las mujeres víctimas de violencia. Tuve la oportunidad de ver el proyecto de adhesión y de creación del Consejo de la Mujer en el ámbito municipal, el que también prevé la participación de los funcionarios judiciales que estamos trabajando en esta problemática.

– Hubo un cambio en la comunidad y las personas se animan a denunciar …

– En general hay una mayor concientización en lo que tiene que ver con los derechos tanto del niño como de las víctimas de la violencia, ya sean mujeres, chicos, ancianos y es una consecuencia de que los cambios normativos van de la mano de una tarea de sensibilización y capacitación. Las personas antes no denunciaban por desconocimiento, por no quedar involucradas con alguna cuestión judicial o por no saber a dónde ir y en la medida que se fue avanzando en esta tarea de sensibilización, hay un compromiso mayor. Hay líneas telefónicas anónimas, lo que presupone un resguardo para la gente que hace estas presentaciones y una mayor conciencia de las instituciones que integran la comunidad, ya que una maestra que observa un maltrato tiene la obligación de denunciar una situación de maltrato infantil. Estas actuaciones hacen que el fenómeno de la violencia esté más visible y la respuesta e intervención de los funcionarios va generando mayor actividad al dar tratamiento inmediato a las diferentes denuncias.

– ¿Cuál es el abordaje planteado para prevenir o tratar las adicciones?

– Tenemos previsto mantener un encuentro con la coordinadora del Consejo Provincial del Niño, Adolescente y la Familia para trabajar conjuntamente sobre el tema de las adicciones en los adolescentes y plantear la necesidad de contar con distintos servicios de abordaje de estas situaciones, tanto para la faz terapéutica y asistencial como la inserción de los mismos, que padecen este flagelo, en espacios comunitarios.

Nos parece importante que se pueda pensar en un programa integral, de prevención y atención primaria, porque en casos se tiene la idea que el mayor remedio es la internación en una comunidad terapéutica y lo que las leyes promueven es que se agoten todos los medios, pero es cierto que a veces los servicios en la comunidad no están preparados para atender esta problemática y tampoco hay espacios en la comunidad para la inserción de los jóvenes que padecen la misma. Para muchos sectores, estos chicos son como una amenaza y esto requiere que también se pueda trabajar con las instituciones para brindar respuestas alternativas, porque no todos los chicos que tienen consumo de sustancias requieren una internación.

– ¿Qué tienen que hacer los padres cuando su hijo comienza a consumir? ¿A quién recurren?

– Lo primero es consultar los servicios disponibles en la comunidad para que les brinden asistencia psicológica y en el caso que haya un compromiso físico y orgánico que derive de la abstinencia, también se puede tratar. En el orden local pueden recurrir al área de la Niñez, Adolescencia y Familia que funciona en el municipio y en el orden provincial consultar en el COPNAF. Los servicios que existen son bajo las modalidades de comunidades terapéuticas y es importante que tengan la posibilidad de asesorarse, porque cuando un chico tiene problemas de adicciones, viene acompañado de situaciones que emergen del seno familiar y generalmente social, porque además el joven está inserto en un grupo de pares que también están vinculados al consumo.

 

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