Destacan resultados de la cruza Jersey-Holando para la producción láctea

vacasEduardo Comerón, investigador del INTA afirmó que es posible mejorar en un 15% la eficiencia industrial de la leche si se incorpora, a la genética de las vacas Holando, las virtudes de las Jersey. “Con el producto de la cruza entre ambas razas se puede obtener un mejor precio, debido a las bonificaciones que aplican las empresas por los contenidos de proteínas”, explicó y acotó que “bajo estándares de protocolo similares, con la Holando se necesitan 10 litros para fabricar un kilo de queso, mientras que con la cruza sólo se necesitan entre 8,5 y 9 litros”, aseguró.

A su vez, cuantificaron el techo productivo, expresado en kilogramo de sólidos útiles por superficie, con un rodeo de vacas cruza sometido a las condiciones de explotación de un sistema de base pastoril con suplementación. Con esta modalidad, se superan los estándares de grasa y proteína de la Holando, tradicional raza lechera. Con la cruza, el primer componente puede aumentar de 3,40% a 4,01% y el segundo de 3,25% a 3,70%.

En el mundo, la Holando es la raza bovina más utilizada por el productor, ya que presenta los niveles más elevados de volumen de leche, pero los menores valores composicionales en grasa y proteína total. En el otro extremo se ubica la Jersey, que produce menos cantidad de líquido, aunque con los más altos valores de esos elementos.

“A nivel del sistema de producción primario existe un número importante de restricciones biológicas para modificar la composición química de la leche”, explicaron los investigadores del INTA, quienes señalaron que, para cambiar sus valores se puede intervenir en la alimentación, la sanidad y principalmente, en la genética, que es la que mayor cambio puede provocar.

Los primeros Jersey llegaron al INTA en el 2000 y con su inclusión, el equipo de especialistas analizó un conjunto de variables: composición química de la leche, facilidades al parto, adaptaciones al pastoreo en dietas con alta proporción de ese sistema y mayor resistencia al estrés de verano, entre otras.

Junto con la Universidad de Massey (Nueva Zelanda) y la Universidad Nacional del Litoral, hicieron una investigación con animales cruza que les permitió conocer el primer techo productivo que se puede esperar en un sistema pastoril con vacas cruza Jersey-Holando en Argentina. Como resultado, llegaron a valores de 18.000 litros de leche por año por hectárea ocupadas por vacas. “Esa es la medida de eficiencia que tenemos, contra la media del país de 6.000 a 6.500 litros, así que estábamos casi a tres veces más del valor medio y con resultados económicos netamente favorables”, explicó Comerón. En cuanto a la alimentación, indicó que si bien “son animales que se adaptan a dietas equilibradas en pastos, forrajes conservados y concentrados y los nutrientes que ofrecen, son tan exigentes en calidad y en cantidad de alimentos como lo puede ser una Holando”.

 

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