Debaten por el proyecto para reglamentar los tratamientos de fertilización

Desde hace un par de semanas se abrió el debate legislativo en la provincia, ante la presentación de proyectos que buscan la reglamentación de los mecanismos de fertilización asistida, a fin de que las prepagas y obras sociales cubran estas prácticas. La intención es que estos procedimientos formen parte del Plan Médico Obligatorio, pero a raíz de estos planteos las repercusiones han sido de las más variadas.

Previo a adoptar una postura, es fundamental conocer de qué se tratan estos procedimientos clínicos y de laboratorio, por lo que El Observador dialogó con la ginecóloga y especialista en tratamientos de fertilidad, Dra. Mirtha Marrama, quien explicó: “Las parejas tienen solamente un 25% de chance de embarazarse por mes, es decir que de cada 10 parejas que buscan un embarazo, a los 30 días casi 3 lo logran. Primeramente se les aconseja a los pretensos padres que busquen a su hijo por lo menos durante un año, manteniendo relaciones frecuentes y sin cuidarse. Cuando eso no ocurre, se le empiezan a hacer los estudios de fertilidad, tanto a la mujer como al hombre, se llega a un diagnóstico y se les plantea un tratamiento. El mismo puede ser de baja o alta complejidad. La baja, es la inseminación intrauterina, que tiene aproximadamente un 24% de efectividad y la alta, es la fertilización in vitro, que presenta aproximadamente un 35% de posibilidad de embarazo. Ninguno de los métodos conocidos hasta el momento, aseguran el resultado en un 100% y eso también se les informa para no crear falsas expectativas”.

– ¿Cuándo se emplea cada uno de estos tratamientos?

– El de baja complejidad se sugiere generalmente cuando la mujer tiene un perfil hormonal normal, sus trompas de falopio están en buen estado y el semen del varón por su parte, goza de condiciones acordes al procedimiento. Se espera que la mujer menstrúe, se le hace una estimulación breve y cerca de su ovulación se le coloca el semen dentro del útero, mediante una cánula especial. Es una técnica muy sencilla, que se realiza en el consultorio.

La fertilización in Vitro se usa para causas más específicas, cuando existen factores de infertilidad masculina severa, hay obstrucción tubárica bilateral o cuando aparece un cuadro de endometriosis o una falla ovárica en la mujer, entre otras causas. El tratamiento se basa en estimular a la mujer, hacer crecer sus folículos y por ende sus óvulos que están adentro. Es importante resaltar porque pocas mujeres saben, que el ovario es como un gran panal de abejas que está lleno de celdas y a cada una de ellas se las llama folículo. Nacemos con la cantidad de esstos y óvulos que vamos a usar durante toda nuestra vida y el organismo naturalmente va buscando los folículos y óvulos más fértiles en la vida activa de la mujer, por eso se dice su fertilidad empieza a decaer a partir de los 37 o 38 años. Nosotros buscamos con esta técnica, hacer crecer lo mayor posible a las celdas que se despiertan mes a mes y en el momento en que éstas están cerca de la ovulación, se hace la punción o aspiración ovositaria y se sacan los óvulos que junto con los espermatozoides de su pareja, se pondrán a fertilizar.

Hay 2 maneras de poner a fertilizar el óvulo: una es la fertilización in Vitro propiamente dicha y otra es la inyección intransitoplasmática del espermatozoide. La diferencia entre una y otra, la marca la calidad del semen del hombre. Cuando sus espermatozoides no presentan la forma correcta, se pincha el óvulo y se coloca el esperma dentro. Cuando el varón tiene un semen de anatomía adecuada, lo que se hace es rodear al óvulo con una cantidad suficiente de espermatozoides y biológicamente uno de ellos ingresará al óvulo.

Habitualmente se espera entre 18 y 24 horas para observar la fertilización en el laboratorio, porque a veces pese a los intentos, la unión no se produce. Si se forman los embriones, entre las 48 y 72 horas siguientes se introducen en la cavidad del útero.

– ¿Ambos tratamientos producen algún tipo de dolor en la mujer?

– La baja complejidad, es decir la inseminación intrauterina se hace en el consultorio y es como hacerse un papanicolau, por lo que no se necesita anestesia. Incluso luego de la práctica la paciente sigue haciendo su vida normal. Considero que el aspecto psicológico influye mucho, de manera que continuar con la rutina hasta esperar el resultado final es más propicio. Generalmente son unos 15 días posteriores a que uno insemina a la paciente. En la técnica in Vitro, cuando aspiramos el óvulo se hace una pequeña sedación vía endovenosa, porque buscamos que la mujer no tenga dolor. Aparte utilizamos anestesia local, pero son tratamientos que en general no tienen complicaciones, sino que es mejor si la mujer está relajada. Cuando se hace la aspiración sí debe hacer reposo para evitar molestia y se le prescribe un analgésico, pero al día siguiente desaparecen todos los efectos.

– ¿Hasta qué edad puede una mujer someterse a alguna de estas técnicas?

– Después de los 40 años la posibilidad de lograr un embarazo espontáneamente decae en un 10% respecto de etapas anteriores. A mayor edad, por más tratamientos que se ofrezcan, la tasa de embarazo sigue siendo baja. No obstante, hay mujeres que a sus 40 años presentan un perfil hormonal adecuado, una reserva de óvulos normal y en esos casos se intenta hacer el procedimiento adecuado. El diagnóstico es muy personal de cada paciente, porque difiere, no es lo mismo la mujer que busca el primer hijo que aquella que ya ha estado embarazada. Hay mujeres de 47 años que han comenzado a gestar vida con sus propios óvulos y hay jóvenes de 25 años que aparecen con su reserva de óvulos agotada y necesitan una donación…

 

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