¿Cuántas generaciones festejarán el “Día del Padre”?

P1260487El sueño de todo padre es ver crecer a sus hijos. Si bien no todos lo logran, el destino les otorga a muchos el privilegio de conocer a sus nietos y por qué no bisnietos. En muchos hogares, este domingo se reunirán varias generaciones, a celebrar el Día del Padre. Tal es el caso de Armando Raúl Petrazzini, quien en diálogo con El Observador, habló de la gran familia que ha conformado. Al respecto, contó: “Me casé hace 49 años con Edith. Yo trabajaba haciendo topografía en Vialidad Nacional y por esa razón siempre viajaba por distintos lugares. La conocí cuando hacíamos el proyecto de la ruta Paraná – Crespo, pero después me mandaron a Tierra del Fuego. Mantuvimos la relación por carta, telegrama y de vez en cuando por teléfono. Después tuvimos 2 hijas: Viviana en Jujuy y María Alejandra en Libertador San Martín. La mayor falleció hace 18 años en un accidente de tránsito, cuando regresaban en familia de vacacionar en Brasil. Quedaron sus chiquitos, Gonzalo y Pamela. Mi nieta hoy tiene 25 años, es obstetra y ya nos dio un bisnieto y Gonzalo terminó la secundaria y permanentemente nos visita y está con nosotros. Su papá Raúl, también nos acompaña y lo queremos como un hijo. Mi otra hija también nos dio 3 nietos: Gastón, Lucas y Sebastián. Siento que nunca dejé de ser padre. Si bien fue doloroso sobreponernos a lo que pasó, jamás dejamos de apreciar la buena hija que Dios nos dejó, para que le brindemos todo nuestro cariño”.

“Es una bendición de Díos”, dijo Petrazzini al definir su condición de padre. Su experiencia de vida le dejó muchas enseñanzas, algunas de las cuales transmitió: “El hombre que forma una familia, tiene que formar a sus hijos en la moral y la buena conducta. La instrucción educativa queda para la escuela, pero los buenos consejos y ejemplos es responsabilidad de los padres. Debemos ser un espejo para nuestros hijos. Los valores de la honestidad y el amor al trabajo o al estudio, serán su porvenir y lo mejor que le podemos dejar. Tenemos que alentarlos a que miren el futuro con esperanza, imaginándose con grandeza espiritual, siempre tratando de superarse. Deseo que quienes sean padres puedan ayudar a sus descendientes a ser felices y sobre todo, personas honestas”.

Con un poco de humor, Armando dijo que “un regalito nunca está de más” y agregó: “Aunque sea el más sencillo, el gesto es lo que importa. Soy igual de feliz si me regalan un chocolate o una campera, porque es sólo el complemento para expresar el cariño de todos los días”.  A modo de conclusión, el hoy bisabuelo comentó: “Quisiera que todos los chicos tengan una mamá y un papá por muchos años. Cuando uno es joven vive el momento y las cosas propias de la edad y no piensa mucho en los padres. Sin embargo, a medida que pasan los años, uno se va serenando de la vorágine de actividades y busca iniciar otra etapa, con otras prioridades”.