Crespo: Capitán Danilo Rubén Bolzán, nuestro héroe nacional muerto en Malvinas

El próximo lunes 2 de abril, se conmemora el Día del Veterano de Guerra y Caídos en Malvinas, fecha en que se cumplirán 30 años del desembarco argentino en las islas. Ese día de 1982, en lo que se denominó “Operación Rosario”, un grupo de tropas de élite de la Armada Argentina se instaló y tomó el control de las Islas Malvinas. Aunque sólo duró 74 días, abrió las puertas de la democracia. En forma camuflada, este fue un último intento del régimen militar de revitalizarse ante el desastre económico y social generado por el proyecto instaurado en 1976 y frente a las denuncias de violaciones a los derechos humanos que ya se hacían escuchar en el exterior.

La guerra le costó la vida a 649 personas, entre ellos oficiales, suboficiales y jóvenes de 18 años que cumplían el servicio militar. Le causó mutilaciones y heridas a casi 1.300 argentinos, sin contar las secuelas psicológicas que llevaron al suicidio a más de 350 ex combatientes y otros tanto que aún hoy las padecen.

La madrugada de aquel 2 de abril sacudió al país con una noticia impactante. Las Malvinas habían sido recuperadas en una operación relámpago. Cabe recordar entre tantas anécdotas caras a los sentimientos nacionales, la historia de casi un hijo de Crespo: el Primer Teniente Danilo Rubén Bolzán, quien al momento de la guerra se encontraba en la Escuela de Aviación Militar como instructor de vuelo, desde diciembre de 1981. Producido el desembarco argentino en las islas, el 1 de mayo de 1982, “voluntariamente” y luego de un breve período de adaptación, comenzó a efectuar vuelos de mantenimiento y puesta operativa de aeronaves que serían trasladadas al teatro de Operaciones Sur. El 15 de mayo, cumpliendo con una de esas directivas, arribó a la base aérea militar de Río Gallegos, para integrarse como un piloto más de los escuadrones operativos. Su primera misión de combate tuvo lugar el 5 de junio, cuando a las 14.30 partió como numeral 3 de la orden fragmentaria 1281, para efectuar un reconocimiento ofensivo en Bahía San Julián de la Isla Gran Malvinas. Iba en búsqueda de buques de avanzada, pero por el radar no fueron avistados y regresó a Río Gallegos a las 17.00. El 7 de dicho mes, día previo a su fallecimiento, efectuó otra salida de combate cumpliendo la disposición 1286, como integrante de la Escuadrilla Puño, que a pesar de llegar a la zona señalada como objetivo, el mismo ya no se encontraba en el área, por lo que debieron emprender el regreso, arribando a Gallegos a las 11.30. La escuadrilla continuó con otra misión, para la que fueron comisionados el Primer Teniente Danilo Bolzán, el Teniente Juan Arrarás, el Primer Teniente Héctor Sánchez y Alférez Alfredo Vázquez. En un vuelo rasante pasaron por la costa sur de la isla Soledad, cruzando chubascos y sobrevolando ahora sí el punto indicado, por el norte del puerto Fitz Roy. Iniciaron un nutrido fuego de artillería antiaérea. Siguieron y vieron a su derecha, aún humeantes los buques previamente atacados. Luego de sobrepasarlos, hicieron un viraje a la derecha, entrando en contacto con el radar Malvinas, que les indicaba que el blanco se encontraba más al oeste de la posición de la escuadrilla. Estando ya sobre el agua, al este de la bahía Agradable, observaron un lanchón que había desembarcado y navegaba rápidamente hacia la costa. Sánchez vio a su derecha y arriba, a dos “Sea Harrier”, lanzando sus potentes misiles, uno de los cuales impactó en Alférez Vázquez. El avión explotó y su piloto falleció instantáneamente. El segundo impactó en Arrarás, a quien se lo vio eyectarse, aunque no pudo ser recuperado. El Primer Teniente Bolzán efectuó un lanzamiento sobre el lanchón de desembarco “Foxtrot 4”, logrando alcanzarlo y hundirlo en forma casi inmediata. En su escape del blanco, dio un viraje a la izquierda realizando maniobras evasivas, pero un misil “Sidewinder 9L” disparado desde un “Sea Harrier” piloteado por el Teniente Dave Smith, le dio inevitablemente. Con su avión en llamas no pudo eyectarse y cayó en la isla Creek, próximo al área de desembarco. Los restos mortales del Capitán (ascendido Post Mortem) Danilo Rubén Bolzán pudieron ser rescatados y descansan en el cementerio argentino de Darwin.

Estamos hablando de un héroe de nuestra Nación y además de un hombre de estas tierras. Nació en el Sanatorio Adventista de Libertador San Martín, hijo de Delfín Miguel Bolzán y Elsa Catalina Capellino, agricultores de nuestra zona. Danilo cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 105 “Patria Libre” y parte del secundario lo hizo en el desaparecido Instituto Arnoldo Janssen de Crespo.

 

Solicitud pública

El historiador crespense Orlando Britos, aprovechó la proximidad de este aniversario patrio, para pedir públicamente a las autoridades competentes, que se le asigne el nombre de “Capitán Danilo Rubén Bolzan” a una calle de la ciudad. Consideró que “existen sobradas razones para que se lo reconozca. Su espíritu apacible, su firme voluntad de combatir, su convicción y coraje, le dieron el temple para enfrentar ese desafío y mantener vivo el juramento: ‘Defender la Patria hasta perder la vida’. Entiendo que la nomenclatura de las calles es como una muestra de valores y reconocimientos a aquellos que una comunidad desea destacar en la perpetuidad y precisamente este nombre nos está faltando”, dijo Britos.

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