Cooperativa Lucienville: 111 años junto al productor de Basavilbaso y la región

La Cooperativa Agrícola Lucienville Ltda. (inicialmente Sociedad Agrícola Israelita) se fundó el 12 de agosto de 1900, por la iniciativa de 15 colonos de Aldea Novibuco, más el aporte de un docente y el administrador de la Jewish Colonization Asociation (JCA). Los emprendedores, no solamente que dieron origen a la primera Sociedad Agrícola Israelita, sino que además sentaron las bases del cooperativismo agrario entrerriano y argentino.

La entidad, nació con los principios de unión y solidaridad, respondiendo a la necesidad de organización de sus socios, que en un primer momento reunieron un capital de $ 17 para iniciar las actividades.

El nombre “Lucienville”, fue adoptado por la institución en 1926, en homenaje al hijo del Barón Hirsch (creador de la JCA), Lucien, quien falleció a temprana edad, en 1887.

El gerente de la cooperativa, Omar Schaaf, en diálogo con El Observador, calificó de bueno el presente de la institución y remarcó que un objetivo permanente es seguir brindando cada vez más y mejores servicios a los asociados. En ese marco, el directivo expresó que “actualmente contamos con más de 800 socios, de los cuales unos 250 son activos. Por lo que uno ve, no creo que se pueda aumentar esa cantidad, ya que hay cada vez menos productores chicos y medianos, así que deberemos estar conformes, si mantenemos ese número”.

La cooperativa cuenta con un molino arrocero en la zona industrial, más un acopio de cereales – con una capacidad de almacenaje de 50.000 toneladas – galpones y la planta de limpieza de semillas. En algún momento, la entidad planeó incorporar otras secciones, pero las propuestas no prosperaron. Al respecto, Schaaf explicó que “si bien el Consejo Directivo evaluó una serie de alternativas, las mismas por el momento, quedaron en stand by. Lo que sí está planeado, es renovar el molino arrocero, inversión que está un poco frenada por el presente del sector, que no es nada alentador. Un proyecto que sí tenemos que realizar, es el traslado de las instalaciones que están en la planta urbana. Uno entiende que deben llevarse a otro lado, pero no es tan sencillo, una por la parte económica y otra, por la obra civil que se debe realizar, con una inversión no menor a los $ 4.000.000. Estamos en un año electoral, hay que ver quiénes serán nuestros futuros gobernantes a partir de diciembre, si van a apoyar o no al campo, para ver qué podemos encarar” afirmó.

Por último y a modo de mensaje por este nuevo aniversario, Schaaf pidió “seguir apoyando a la cooperativa, que es una herramienta válida para el sector agropecuario; por ahí muchas veces no se evalúa la importancia que la misma tiene, fundamentalmente para los pequeños y medianos productores”.

 

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