¿Cómo evitar morir antes de tiempo por una inmunodeficiencia primaria?

Dr.-CaliNo siempre se difunden cuestiones vinculadas a las inmunodeficiencias primarias, pese a que su detección es de vital importancia para que una persona pueda llegar a la adultez, evitando que se solape tras una enfermedad tradicional, causándole la muerte. Actualmente, la medicina ha enunciado 10 signos de alarma para evaluar la posible existencia de inmunodeficiencia primaria, advertencias que el Dr. Nicolás Cali (M.P. 10660), especialista en alergia e inmunología, enumeró a Canal 6 y El Observador1) Sufrir 4 otitis medias a repetición en un año, 2) Presentar 2 infecciones de seno paranasales por año, 3) Chicos que toman antibióticos más de 2 meses y tienen poca respuesta. 4) Cuando un menor presenta más de 2 neumonías por año, 5) Disminución de peso y altura respecto de la edad de un niño. 6) Presentar abscesos en órganos o en la piel. 7) Presentar aftas persistentes en la boca, que son como un algodón o una leche blanca en la boca e infecciones de hongos en los órganos. 8) Cuando indefectiblemente se requiere de antibiótico por vía venosa para obtener respuestas. 9) Padecer 2 infecciones profundas o cuadro de septicemia, que es cuando una bacteria entra al sistema circulatorio y se difunde en el organismo, y 10) Cuando existe el antecedente de fallecimiento de un familiar como consecuencia de un proceso infeccioso”.

inmunodeficiencia primariaEl sistema inmunológico, es ni más ni menos, que el encargado de proteger a todo el organismo de una enorme cantidad de agentes patógenos que existen en el ambiente. Reconoce lo propio de lo extraño y así reacciona frente a la invasión de gérmenes, como bacterias y virus. La Organización Mundial de la Salud, ha enlistado más de 150 tipos diferentes de inmunodeficiencias primarias, entendidas como la carencia de uno o varios tipos de tejidos inmunológicos, proteínas o células. Por lo tanto, si una parte de los componentes de dicho sistema falta o no funciona correctamente, el organismo está más propenso a contraer infecciones, muchas de ellas en forma recurrentes, tornándose cada vez más complejo el tratamiento para su recuperación. “Lo más grave de la inmunodeficiencia, es que según los patrones mundiales está subdiagnosticada, entonces como suele no detectarse a tiempo, muchos chicos terminan falleciendo en los hospitales. Habitualmente el cuadro ya se presenta en el recién nacido, que empieza a tener problemas reiterados, como diarreas, neumonías que requieren antibióticos, otitis a repetición, entre otras situaciones que deberían ser consideradas signos de alarma. Hay muchos pediatras que se encargan de ser como ‘vigilantes’ de estos problemas y realizan la interconsulta precozmente. Pero otros demoran más y el tiempo es un factor que juega en contra para la vida de estos niños. La búsqueda de confirmar o descartar ese diagnóstico tiene que ver con la importancia de recibir el tratamiento adecuado y con el objetivo de que los pequeños no tengan ni siquiera un proceso de infección grave, no sólo porque los puede matar, sino porque si se repiten los cuadros como la neumonía, se origina una destrucción de los pulmones. En estas circunstancias, un chico sobrevive 6 ó 7 años, porque la infección a repetición en sus órganos hace que en un momento ya no se pueda remediar”, dijo el profesional.

En cuanto al tratamiento, los pacientes con inmunodeficiencias primarias requieren de un cuidado estricto y muy especial, que habitualmente resulta ampliamente costoso para el enfermo y las obras sociales. Quienes presentan esta afección, requieren de por vida una aplicación mensual de los componentes específicos que su sangre carece para activar el sistema inmunológico, sustancia que se individualiza en los Bancos de Sangre, a partir de cada extracción voluntaria. Asimismo, los enfermos deben evitar la exposición innecesaria a ambientes donde puedan contraer infecciones, tener su cama propia e idealmente un cuarto único. No deben fumar o consumir drogas, ni convivir con fumadores. Sin embargo, se debe promover que los niños con inmunodeficiencias primarias lleven una vida social lo más similar a lo normal posible, dado que los cambios abruptos emocionales o los cuadros de angustia, favorecerían una disminución de la efectividad de su inmunología.

Respecto del modo de detección, el especialista señaló que se realiza a través de un estudio llamado Screening, mediante el cual se analiza si una persona tiene suficientes defensas como para protegerse de los microorganismos. “Es un estudio simple, que se realiza en casi todos los laboratorios bioquímicos de Entre Ríos. Se estudian las inmunoglobulinas. Tenemos la A, la G, la E y la N. En el hemograma normal que los pacientes se hacen ya se puede ver una tendencia o parte de la inmunidad celular y de ser necesario, se pueden requerir estudios más complejos, para lo cual se envían muestras a laboratorios específicos de Buenos Aires”, dijo Cali.

 

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