Cómo está impactando la sequía en la soja sembrada en Entre Ríos

Desde mediados de noviembre en adelante, las escasas precipitaciones y las elevadas temperaturas, modificaron las reservas hídricas del suelo hasta situarla en un escenario de sequía. En este contexto, el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) reportó que la siembra de soja resultó perjudicada, ya que no se logró completar la intención planificada o bien sobre lo sembrado hubo pérdidas de lotes debido a la escasa humedad en los primeros centímetros del suelo.

En Entre Ríos se había proyectado una superficie de 1.060.000 has. con la oleagionsa para el ciclo 2022/23, pero ante la imposibilidad de siembra y la pérdida de lotes sembrados, se estima una caída de aproximadamente el 20% (212.000 ha). Por lo tanto, la superficie total cultivada abarcaría las 843.000 has.

La soja de primera fue la menos perjudicada, con una merma en el área del 9% (46.000 has). Inicialmente, el área era de 492.000, que se redujo a 446.000.

Por otra parte, la soja de segunda, implantada en su gran mayoría sobre los rastrojos de trigo, experimentó un descenso del 30% (172.000 has), la superficie planificada se situaba en 569.000 has y actualmente es de 397.000.

Sobre la condición de soja de primera, el SIBER señaló que el estado fenológico de soja de primera se ubica desde V3 (tres hojas totalmente expandidas) a R1 (Comienzo de floración).

El 51 % del área calificada de regular a mala, son lotes con problemas de implantación, escasa densidad de plantas por hectárea, poco desarrollo, con severos síntomas de estrés hídrico y térmico.

Los colaboradores del SIBER comunicaron que es fundamental la ocurrencia de precipitaciones en los próximos días, de no ser así, la superficie bajo la condición regular a mala se seguirá incrementando.

En relación a la soja de segunda, el informe semanal expresa que la fenología del cultivo se ubica desde Ve (emergencia) a V4 (4 hojas totalmente expandidas) y la condición del cultivo a nivel provincial es “Muy buena” o “Buena” en solamente un 35% de lo implantado. Las restantes hectáreas se caracterizaron por el bajo número de plantas por hectárea o sectores en los cuales no hay cultivo. Al respecto, los colaboradores reportaron que las plántulas nacen y al no disponer de la humedad requerida en el suelo se secan. Los lotes cuentan con muy escaso desarrollo y obviamente la presencia de síntomas de estrés hídrico.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.