Cómo cuidar su imagen para irradiar belleza todo el año

La estación invernal maltrata el cutis, a veces tanto o más que el agobiante verano. En las dermis no tratadas, el frío causa una deshidratación profunda de los tejidos y los cambios de temperatura, sumados a la humedad, dificultan el mantenimiento del equilibro de la piel. Las sensaciones de tirantez, irritaciones y sequedad son frecuentes en esta época del año, por lo que hay que tomar decisiones con tiempo para llegar espléndida/o a la próxima temporada.

Si bien los cuidados diarios hogareños son saludables, muchas veces no alcanza o bien, se necesitaría más tiempo para irradiar belleza al paso. Una alternativa para este problema, son los tratamientos específicos que profesionales especializados y centros de estética pueden brindar. Aparecen entonces alternativas como la exfoliación, que consiste en eliminar las células muertas que se adhieren a la parte externa de la epidermis, retrasando el proceso natural de renovación celular. Conviene hacerlo una vez por semana, preferentemente después de una ducha tibia. Una buena hidratación, se obtiene después de haber estudiado el tipo de piel, lo cual determinará si los mejores resultados se obtendrán con leches hidratantes corporales, cremas o lociones, entre otras sustancias. Penetran mejor cuando la piel está bien exfoliada, ya que sino el cúmulo de células muertas no deja que los productos actúen eficientemente. Los masajes son muy necesarios, dado que estimulan los músculos, evitando la flacidez facial y de cuello. Los masajes de pies y espalda ayudan a equilibrar toda la energía del cuerpo y a liberar las tensiones físicas y mentales del estrés y el trabajo diario. Por su parte, el drenaje linfático posee particularidades clínicas, porque contribuye a evitar y mejorar los problemas circulatorios o de retención de líquidos, especialmente en piernas y brazos. Para apreciar cambios, los suaves bombeos se aconsejan en un promedio de 2 sesiones semanales. La reflexoterapia es un buen tratamiento estético preventivo, recomendado para borrar el mal aspecto que producen los cuadros de estreñimiento, estrés, insomnio y demás.

El cabello es el otro gran aspecto que toda persona debe priorizar. En forma hereditaria o por el simple paso del tiempo, las canas se convierten en un tremendo problema para quienes no las ven como un elemento estético agradable. Actualmente se utilizan productos naturales para mitigarlas, pero también está la clásica opción del teñido, que hoy en día masivamente se realizan jóvenes, adultos y persona mayores. Se trata de jugar con la creatividad y adicionarles reflejos, mechitas, extensiones y un sin fin de opciones que permiten lucir casual o formal, pero siempre con elegancia. El frizz es el otro trastorno que amarga, principalmente, a las personas que tienen cabello fino y ondulado. Excelentes resultados se han obtenido con mascarillas capilares, que también reparan el cabello dañado. Son técnicas que las peluquerías realizan en muy poco tiempo y a bajo costo. La caída del cabello es una complicación que debe ser tratada rápidamente, para evitar llegar a la calvicie. La circulación sanguínea origina el crecimiento capilar, pero a través de técnicas especiales se puede estimular su aparición. Más allá de los distintos problemas, el invierno castiga severamente el cabello, por lo que es una etapa donde hay que revertir el mal estado para que no se prolongue.

Usar gafas y lentes de sol no es simplemente cuestión de moda, es mucho más que eso. Consiste en cuidar los ojos y dada las condiciones del ecosistema, durante el invierno hay que protegerlos tanto en invierno como  en verano. Estos elementos deben cumplir con los requerimientos y controles esenciales, como la calidad del filtro solar, estar elaborados con materiales acordes al uso, cuestiones que van más allá de un fin exclusivamente estético o económico. Sabido es que la visión se puede dañar si no son de buena calidad. El uso de este tipo de protección está siendo recomendada por los oftalmólogos, dado que una exposición prolongada a los rayos ultravioletas (UV), aumenta el riesgo de sufrir degeneración macular en la edad madura. Las lentes de contacto son muy elegidas en las ópticas, pero quien los utiliza debe ser responsable en el sentido del cuidado que infieren. Renovarlas en el tiempo indicado por los fabricantes es casi una premisa, puesto que el desgaste de las mismas puede causar enrojecimiento de los ojos, dolor, ardor, lagrimeo, aumento de la sensibilidad a la luz, entre otros síntomas. Siempre deben mantenerse en la solución oftálmica y nunca sumergidas en otro tipo de líquidos, puesto que pueden provocar infecciones.

 

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