Asma: Cómo evitar los desesperantes momentos de quedarse sin inhalar aire

ataque de asmaEl primer martes de mayo de cada año, el calendario de efemérides de salud conmemora el “Día Mundial del Asma”, una enfermedad crónica caracterizada por ataques recurrentes de falta de aire y sibilancias, cuya gravedad y frecuencia varían de una persona a otra. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que actualmente afecta a unos 235 millones de personas, siendo comúnmente diagnosticada en los niños, quienes constituyen una población vulnerable a este tipo de afección respiratoria. Dicho organismo publicó un informe, dando cuenta que “las muertes por asma aumentarán en casi un 20% en los próximos 10 años, si no se toman medidas urgentes. El asma no se cura, pero con un diagnóstico y tratamiento adecuado, sumado a la educación del paciente en cuanto a sus hábitos, pueden lograr un buen control de la enfermedad. El asma está presente en todos los países, independientemente de su grado de desarrollo y de hecho, más del 80% de los fallecimientos por esta causa, tienen lugar en países de ingresos bajos y medios-bajos”. Por esa razón, este 7 de mayo, miles de Centros de Salud organizaron charlas informativas, tendientes a difundir síntomas y concientizar la importancia de la detección temprana, para desarrollar un buen tratamiento que impida caer en ataques que pueden tornarse irreversibles.

asmaSi bien el cuadro clínico se presenta con distintas particularidades, algunas causas y desencadenantes son comunes a todas las personas que sufren la enfermedad, mientras que otros factores aún están siendo estudiados. En líneas generales, se ha comprobado que como situaciones generadoras de predisposición se encuentran: la inhalación de alérgenos en espacios cerrados, como los ácaros del polvo presentes en la ropa de cama, las alfombras y los muebles tapizados, la contaminación ambiental y la caspa de los animales domésticos; el aspirar microorganismos similares en espacios exteriores, como pólenes y mohos e incorporar al organismo humo de tabaco o sustancias provenientes de productos químicos irritantes. Otros factores pueden ser la exposición al aire frío, vivenciar emociones extremas, ya sean por enfado o miedo y el ejercicio físico. En algunos pacientes, el asma puede sobrevenir en respuesta a cientos medicamentos, como la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos o los betabloqueantes, empleados contra la hipertensión, problemas cardíacos o la migraña, siendo esta una razón más para evitar la automedicación.

Como síntomas recurrentes pueden señalarse el insomnio, la fatiga diurna, tos recurrente por las mañanas o la noche, sensación de presión en el pecho,  una disminución de la actividad a causa de la falta de aire con determinados movimientos y absentismo escolar y laboral. Dichos signos de advertencia, pueden aparecer varias veces al día o a la semana y en algunos pacientes empeoran principalmente con la actividad física. Si no se identifican y se evitan los desencadenantes de la broncoconstricción, pueden producirse ataques que en ocasiones desencadenan la muerte.

ataque de asmaConocer en qué consiste un ataque de asma es imprescindible para poder brindarle ayuda a la persona afectada, dado que habitualmente la desinformación toma por sorpresa a quienes presencian un episodio de estas características, adoptando habitualmente una conducta desesperada, que paraliza y sólo empeora la situación a causa de los nervios. Durante un ataque asmático, el revestimiento de los bronquios del paciente se inflama, provocando un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Por esa razón, en la mayoría de los casos se necesita atención médica de emergencia, dado que pueden ser fatales. El asma se trata con 2 tipos de medicamentos: medicinas para el alivio rápido que detienen los síntomas y fármacos que controlan la afección a largo plazo, haciendo hincapié en la prevención de los síntomas. Desde la OMS, señalaron que el tratamiento apropiado, como los corticosteroides inhalados, utilizados para atenuar la inflamación bronquial, puede reducir el número de muertes relacionadas con el asma. El tratamiento se planifica para cada caso en particular y la ingesta de remedios debe ser controlada periódicamente por el especialista, a partir del mes de la prescripción, ya que desde entonces la persona empezará a sentirse mejor. Muchos pacientes asmáticos sufren recaídas, dado que no son constantes ni estrictos en el cumplimiento de las recomendaciones, que suelen abandonar cuando se sienten bien. Sin embargo, siempre deben llevar consigo la medicación, principalmente cuando emprenden un viaje. Del mismo modo, resulta sumamente útil contar con un espirómetro, que le permite al enfermo verificar qué tan bien está controlada su asma, principalmente en los casos en que esta es persistente.

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