Aseguran que es cada vez más complejo comercializar la miel

El apicultor crespense Guillermo Ruberto, en diálogo con El Observador, explicó que la actividad sigue pasando por una serie de dificultades que generan incertidumbre a futuro. El productor remarcó que “si uno, al emprendimiento lo encara en forma familiar, por ahí puede tener alguna rentabilidad, pero para el que la tiene como una empresa, con personal y demás, la situación actual resulta muy difícil”. Acotó que “cada vez es más complejo comercializar la miel y si uno no tiene bien resuelto este eslabón, encuentra dificultades en el camino”. Recordó que “se exporta el 95% de la miel que se produce en Argentina. El consumo interno no significa negocio para el productor, por lo que queda una parte insignificante para vender en lo local. Y aquí, el principal problema es que el consumidor no compra miel de calidad, sino de las adulteradas. La mayoría de las que están para la venta en las góndolas, son rebajadas con glucosa o son mieles inferiores; eso es lo que más daña a nuestra producción, porque si vas con una miel óptima, hay una diferencia de precios muy importante”.

Ruberto explicó que “en temporada invernal, la abeja necesita alimentación externa. Por la modificación del área agrícola, en el cual hay plazos cortos de floraciones, en esta época, hay que alimentarlas con azúcar o glucosa, con los costos que esto representa. La apicultura cambió muchísimo en estos últimos tiempos, porque en el área agrícola se modificó totalmente el mapa, antes estaba diversificado por ganadería y agricultura y los cultivos de invierno y verano; hoy, prácticamente todo está centrado en la soja, quedando poca área donde las abejas puedan recoger néctar, ni tampoco floración silvestre por el grande desmonte existente. En mi caso, tengo parte del emprendimiento en la zona de islas, que también tiene sus grandes complicaciones. Y estos problemas quedan reflejados en la producción: hace 15 años, de una colmena se sacaban tranquilamente 80 kilos de promedio y hoy se logra mucho menos de eso, a veces 15, 20 ó 30 kilos y con más gastos”.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.