Alertan sobre la subcultura digital “True Crime Community” y su impacto en jóvenes de la región

El especialista en tecnología, Lic. Daniel Giosa, advirtió sobre el crecimiento de comunidades virtuales que promueven la violencia y el reclutamiento de adolescentes por parte de adultos bajo identidades falsas. El reciente ataque en Santa Fe y réplicas en Entre Ríos encendieron las alarmas.

En una reciente intervención en Canal 6 ERTV, el Licenciado Daniel Giosa analizó el preocupante fenómeno conocido como True Crime Community (TCC), una subcultura digital que, lejos de interesarse por la investigación criminal desde un ámbito informativo, es utilizada por redes ilícitas para influenciar a menores de edad y promover actos de violencia escolar.

El especialista vinculó esta tendencia con el reciente ataque registrado en Santa Fe y situaciones similares que han tenido lugar en la provincia de Entre Ríos. Según Giosa, estas redes operan mediante adultos que se hacen pasar por jóvenes para ganarse la confianza de adolescentes, induciéndolos a realizar acciones extremas, como ingresar armas a establecimientos educativos o participar en desafíos de alta peligrosidad.

El rol del cibercrimen y la respuesta estatal

Durante la exposición, se destacó la labor de las áreas de cibercrimen, que han intensificado el relevamiento de dispositivos electrónicos y el cruce de información tras los incidentes en la región. “Se descubre que es una estructura similar a las sectas o redes de trata, pero con un control mucho más difícil de ejercer porque está directamente en el celular de nuestros hijos”, señaló Giosa.

Un aspecto alarmante de esta subcultura es la glorificación de los atacantes. El especialista mencionó que, tras estos eventos, suelen aparecer grupos en plataformas digitales que “festejan” las acciones violentas, generando un efecto de validación que incentiva a otros jóvenes a seguir el mismo camino.

Prevención y supervisión familiar

Ante este escenario, la recomendación central para las familias es fortalecer el diálogo y la supervisión activa de las actividades digitales de los menores. Giosa enfatizó que el anonimato de la red permite que una persona pueda estar interactuando desde cualquier parte del mundo, o incluso desde la misma localidad, ocultando intenciones delictivas.

“No se trata solo de conocer la tecnología, sino de sentarse al lado de ellos, preguntarles con quién hablan, a qué juegan y quiénes son sus amigos virtuales”, concluyó el licenciado, remarcando que el control parental y la comunicación son las herramientas más efectivas frente a este tipo de amenazas que ya han derivado en operativos policiales por delitos como pedofilia y sexting en ciudades de la zona, incluyendo Crespo.

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