A 25 años de uno de los temporales más trágicos que hubo en Entre Ríos

Este lunes y martes se cumplen 25 años de un devastador temporal de lluvia y viento que hubo en la provincia. Hubo 8 víctimas, entre personas ahogadas y por accidentes de tránsito, producto de la gran acumulación de agua en las rutas.

Un colectivo de larga distancia, en cercanías de La Picada, fue arrastrado 200 metros por la correntada y sus pasajeros milagrosamente salvaron sus vidas. En la zona rural del Departamento Nogoyá, murieron 2 jinetes mientras realizaban un arreo. Precisamente esa zona de Entre Ríos, al igual que Diamante, fueron los lugares más afectados por este fenómeno. En esta última ciudad, el puerto sufrió pérdidas millonarias.

Muy pocas veces se vio, como en esa oportunidad, al “Puente Blanco” (Ruta 131), en cercanías de L. San Martín, tapado por el agua, cuando en épocas normales, por su altura, son varios los metros que lo separan del curso del arroyo. En María Luisa, valientes policías salvaron a un camionero, también llevado por el agua, mientras que el río Gualeguay llegó a crecer 8 metros en menos de 24 horas. Hubo más de 3.000 personas evacuadas o autoevacuadas. En la siguiente nota, recuerdos con relatos escalofriantes de lo vivido.

En la Edición 697 de El Observador publicábamos: “En Don Cristóbal, en las nacientes del arroyo Nogoyá, 2 hermanos de apellido Riffel, de 20 y 18 años, perecieron ahogados, cuando intentaban arrear ganado para ponerlo a resguardo. El caso lleno de angustia a la vecindad porque se trataba de jóvenes trabajadores y a su vez por las circunstancias de la muerte de estos campesinos”.

Lamentablemente, se sumó a esta tragedia el destino fatal que tuvo un hombre cerca de Febre en medio de un aguacero, que superó los 300 milímetros en vastas zonas. Circulaba en bicicleta en la ruta 26 y fue embestido por una combi.

Luego se verificó también que el temporal le había quitado la vida en Nogoyá a una señora de 76 años, que no había querido abandonar su humilde vivienda anegada. Y un hombre de 71, murió cuando en Colonia La Llave, fue atacado por abejas durante la torrencial lluvia. Sufrió un shock alérgico y su traslado de emergencia se vio dificultado bajo la tormenta, por el corte de caminos.

A estas tragedias se sumaron dos choques, uno cerca de Mansilla, donde murió una mujer de 72 años, de la ciudad de Morón, Buenos Aires. El segundo cerca de Colón, sobre la ruta nacional 14. Allí perecieron 2 trabajadores de una empresa de seguridad de Capital Federal, cuando chocaron contra un camión brasileño después de perder el control de su vehículo por el agua acumulada en la ruta. En estos y otros accidentes quedaron con heridas, algunas de gravedad, otras 15 personas.

La ruta nacional 12 fue rehabilitada cerca de Nogoyá, después de permanecer cortada varios días por el socavamiento de los terraplenes de acceso a un aliviador a raíz de un alud de lodo. Muchos viajeros tuvieron que realizar desvíos de hasta 130 kilómetros por Villaguay o por Victoria.

En Rosario del Tala, Nogoyá y otras localidades las familias inundadas, más de 3.000 personas en total, regresaron luego de varios días, a sus hogares y muchas de ellas recibieron solidaridad de sus vecinos para poder habitar nuevamente las viviendas dañadas por el meteoro.

COLECTIVO Y PASAJEROS ARRASTRADOS POR EL AGUA

En Ruta 12, a la altura de La Picada, un ómnibus de larga distancia, que desde Posadas se dirigía a Córdoba, fue sorprendido por una masa de agua y arrastrado más de 200 metros hasta quedar varado frente a las vías del Ferrocarril. Hubo siete heridos. Los testimonios recogidos por El Observador hablan por sí solos sobre la magnitud del peligro de muerte masiva que vivieron los viajeros. Hace unos años, una señora que se trasladaba por esta ruta luego de dar clases, oriunda de La Paz, pereció ahogada en la misma zona.

Uno de los pasajeros del colectivo siniestrado, Oscar, de más de 50 años de edad, comentó su experiencia. “Yo iba para Córdoba. Veníamos muy tranquilos, llovía bastante. Parece que el colectivo agarró un charco grande de agua que lo saco de la ruta… desde ahí hizo unos 300 metros navegando y llegó hasta el terraplén donde quedamos varados, rompimos vidrios y nos fuimos nadando hasta las vías unos 20 metros. Después caminamos por la vía hasta una estación de trenes y ahí ya nos auxiliaron, la gente se ocupó de nosotros. A los que estábamos heridos nos llevaron al hospital y los demás fueron trasladados en un colectivo que justo pasaba por ahí. No hubo tiempo para pensar, esto fue tan rápido que no nos dejó pensar, yo soy un hombre grande, estuve calmo. Vi que la situación era difícil cuando este colectivo se estacionó y observé que estábamos lejos de las vías y algunos sabían nadar y otros no, pero entre todos nos ayudamos…”.

Otro de los pasajeros dijo que se había embarcado en Paso de los Libres. “A la salida de esta ciudad nos encontramos con un accidente en un paso a nivel que nos demoró más de dos horas. Después continuamos nuestro viaje, pero llovía mucho, yo venía sentado atrás y observé que el colectivo cambió de rumbo y la gente gritaba. Cuando acordé, estábamos navegando con el colectivo. Después comenzamos a romper los vidrios, nos agarró la desesperación, teníamos que salir si o si, todo estaba oscuro, no se veía nada y seguía lloviendo. Unos compañeros míos que son brasileños, se tiraron, nadaron, luego nos tiramos los demás. Después que salimos, el colectivo se tapó casi por completo”, relató. “Éramos 26 y los dos choferes, quienes actuaron con mucha responsabilidad y profesionalidad” destacaron.    

 DESBORDE DEL ARROYO SAUCE

Las precipitaciones intensas que se registraron en María Luisa, provocaron el desborde del arroyo Sauce y como consecuencia de eso, varias familias que viven en la zona fueron evacuadas. Por otro lado, las calles de la aldea estaban totalmente anegadas, agregándose a este mal rato que la ruta Nº 12 fue cortada a la altura de esta localidad por su estado intransitable.

Bomberos, policías y hasta un helicóptero que sobrevoló el lugar afectado por el agua intentaron evacuar a las familias que con dolor debieron abandonar sus casas para alojarse en domicilios de sus familiares en algunos casos o refugiarse en un galpón que cedió la Junta de Gobierno.

De todos estos ingratos momentos debe destacarse la solidaridad de los vecinos de María Luisa que se acercaron para ayudar con alimentos, colchones, frazadas y lo que era necesario para colaborar y sobrellevar la situación.

Sobresalió la actitud heroica de un joven de esta localidad, Fabián Acevedo, quien se arrojó al agua prendido de una soga a la cintura y con ayuda de otros vecinos que los sostenían, para rescatar a un joven de apellido Ulrich, que se encontraba varado sobre el puente por donde cruza el arroyo.

Este último había sido sorprendido por la intensa lluvia y la crecida del arroyo sobre el puente, lo que no le permitió avanzar con su moto. Debió esperar por ayuda. Un helicóptero de rescate, bomberos y personal policial intentaron salvarlo de esta situación hasta que luego de varios intentos decidieron los propios vecinos de María Luisa tomar cartas en el asunto y rescatarlo con una soga.

También cerca de María Luisa, a la altura del arroyo Las Chilcas quedó atrapado dentro de su vehículo, un crespense de apellido Cabrera, quien fue rescatado por el Jefe de la comisaria de esta localidad, José Liberatori y bomberos zapadores. En el lugar, fue arrastrado por la correntada un camión, cuyo chofer, oriundo de Santa Fe, fue auxiliado también por personal policial.        

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