Un perro murió tras permanecer 9 años junto a la tumba de su dueño

PERROUn perro llamado Calafate murió la semana pasada tras permanecer años junto a la tumba de su amo desde 2004.

El animal se instaló en el cementerio de Río Grande, Tierra del Fuego y fue adoptado con cariño por personal municipal del área.

El diario El Sureño cuenta esta historia de fidelidad y amor de la mascota, hacia su dueño, un peón chileno, quien según el relato, hace diez años falleció en un accidente de trabajo en una estancia.

Con el tiempo el personal del cementerio comenzó a toparse periódicamente con un llamativo visitante, un pequeño can que se colaba entre las rejas del portón trasero, el cual solía merodear las tumbas ubicadas en el fondo del predio.

“Puede ser que algún perro se metiera y siempre los sacábamos, en el caso de Calafate recuerdo que tenía hambre y lo sorprendíamos comiéndose las velas, por lo que lo sacábamos corriendo, pero siempre volvía”, recordó uno de los empleados municipales.

Con el correr del tiempo la presencia del perro fue casi permanente en el lugar y un día llegaron a buscarlo quienes lo habían “heredado” como mascota. Todo fue infructuoso, Calafate seguía escapándose al cementerio para permanecer en las inmediaciones del lugar donde fuera sepultado su amo.

Aclarada esa situación, el personal del cementerio comenzó con alimento, a atraer al pequeño perro hacia el quincho en el cual descansan, zona donde con el correr de los años Calafate se instaló, pasando a ser la mascota del lugar y un verdadero ícono, anécdota insoslayable para cualquier visitante a la necrópolis que preguntaba por la llamativa presencia del perro.

Finalmente, la pasada semana Calafate fue atacado por dos perros de gran tamaño en las afueras del cementerio, siendo asistido e internado por el personal municipal. A pesar de su avanzada edad logró reponerse, pero finalmente el martes fue encontrado sin vida cuando el personal ingresó a trabajar.

Calafate fue sepultado muy cerca del quincho donde compartía sus días con el personal municipal, dentro del predio que eligió para seguir al amo perdido.