Semillas: “Se obtuvo el mejor proyecto al que se pudo llegar” opinó Erdmann

erdmannEl gobierno nacional enviaría antes de fin de año al Congreso un proyecto de ley para regular el uso de semillas, con el que se pretende “incrementar la oferta de simientes y mejorar la producción del país”, se informó desde la Secretaría de Agricultura. La actual legislación, que data de 1973, es cuestionada por las firmas biotecnológicas porque “no prohíbe de forma clara la reutilización de las semillas que los productores obtienen de sus propias cosechas, lo que les resta volumen de ventas y demora el desarrollo de nuevas variedades”. La nueva norma, impediría que los productores de gran escala reutilicen los simientes.

Con la ley, “los semilleros argentinos van a tener un incentivo mayor, habrá más competencia entre los mismos por mejorar el germoplasma (conjunto de genes de las semillas)”, se afirmó desde dicha cartera gubernamental, aclarándose que la norma “no se aplicará a los productores de baja escala”.

En declaraciones a El Observador, Juan Erdmann, Gerente de Asuntos Técnicos de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), afirmó que “producto de muchas reuniones durante el año pasado, con la participación de todos los actores involucrados, se obtuvo el mejor proyecto al que se pudo llegar. Al mismo ya lo tiene el Ministerio de Agricultura y en algún momento será presentado a la Legislatura” manifestó, que sería después de las elecciones de octubre.

Desde ASA se expresó que “la investigación pública, los pequeños agricultores familiares y las empresas nacionales serán los primeros beneficiarios” con esta nueva normativa y aclararon que de no haber cambios, “los pequeños semilleros nacionales corren el riesgo de no poder sostener sus programas de Investigación y Desarrollo”.

El directivo recordó que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca convocó a una mesa de trabajo público-privada a toda la cadena de la semilla para discutir una nueva Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas, destinada a reemplazar parte del texto actual, Ley 20.247, de 1973. El Ministerio estableció una forma de trabajo basada en la presentación de propuestas por sector, que luego fueron sometidas al debate. ASA fue invitada junto con otras 21 organizaciones, que se reunieron semanalmente para consensuar un proyecto que fuera representativo de todos los actores involucrados en la cadena de valor.

“Hace años que tanto desde la industria semillera, como desde otros sectores, productores, desarrolladores, multiplicadores y demás, se viene planteando la necesidad de contar con una actualización de la ley que rige para el inicio de la cadena agrícola. Por eso respaldamos desde el inicio la constitución de la mesa de trabajo, que exigió un fuerte trabajo de todas las partes, resignando posiciones, para alcanzar un consenso” señaló.

Para ASA, la nueva iniciativa “es una gran democratizadora del uso y sustentabilidad del germoplasma, base tecnológica clave en este proceso de crecimiento agrícola, ya que garantiza el acceso inmediato de todos los productores a las nuevas tecnologías. De acuerdo al Ministerio de Agricultura cerca del 70% (compuesto por pequeños agricultores familiares) podrán hacer uso propio gratuito. Para los productores restantes se estipula el uso propio oneroso, en el que sólo deberá informar a las empresas la variedad qué sembró y pagar el canon correspondiente, con lo que se fomentará los programas de mejoramiento, beneficiando a todos los cultivos, incluidos los no tradicionales, como las legumbres, el maní, la horticultura, las especies forrajeras, forestales, contribuyendo a un mayor desarrollo de las economías regionales”.

Sobre el desafío de los semilleros argentinos, el dirigente recordó que en 2009, ASA, en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE) firmaron un acuerdo de colaboración científica y académica para crear un cluster de la semilla, para favorecer el desarrollo de las economías regionales y para estimular el crecimiento de la capacidad exportadora de las empresas semilleras de la región; la atracción de inversiones para el desarrollo de empresas de base tecnológica y el mejoramiento de la calidad de procesos y productos de las mismas. “Con el aporte público-privado se está trabajando para mejorar el nivel de competitividad en todos los segmentos de la cadena, sean estos los multiplicadores, distribuidores, acondicionadores de los canales de venta, por lo que hemos instrumentado 7 proyectos que pusimos en práctica”.

– ¿Cuáles son las mayores dificultades del sector?

– Las dificultades dentro de este clúster evidentemente están relacionadas con los tiempos de madurez que cada una tiene, con el involucramiento que cada una le pone a este trabajo en conjunto y crecimiento en conjunto y forma de generar valor entre todos. Tenemos, como otros sectores, problemas de infraestructura y abastecimiento, de vías de transporte, que necesariamente debemos mejorar, pensando a futuro.