Se amplió el servicio de Salud Mental en las sucursales de Paraná y Concordia del SAP

1373-LIBERTADOR SAN MARTÍN-Rolando-Meggi-psiquiatra-SAPEn las sucursales tanto de Paraná como de Concordia del Sanatorio Adventista del Plata, se amplió el Servicio de Salud Mental con la incorporación del psiquiatra Rolando Meggi, quien en diálogo con El Observador explicó sobre la atención de dicha especialidad.

El profesional mencionó que en la capital entrerriana se incorporó la consulta de psiquiatría ya que había únicamente psicólogos y en la Capital del Citrus él se sumó al staff donde ya contaba con un profesional en la materia.

Oriundo de Misiones y radicado en Entre Ríos desde 1998, Meggi quien estudió en la Universidad Adventista del Plata y la especialidad en Psiquiatría la concretó en el SAP, comentó que “desde hace bastante tiempo, se pudo terminar con la estigmatización existente en la sociedad, de que quien se atendía con un psiquiatra es porque estaba ‘loco’. Actualmente la persona tiene otra visión de la especialidad y hoy en día se amplió la temática y la mayoría de las consultas tienen que ver con los trastornos de ansiedad, relacionados al estrés, el estado de ánimo, la depresión, también a las adicciones tanto del tabaquismo, alcoholismo y diferentes drogas. Además se tratan diversas psicosis, que tienen que ver con los trastornos de personalidad, los alimentarios y los que abarca la salud mental”.

– ¿Cómo se puede intervenir ante alguna de las situaciones nombradas ut supra?

– Puede ser que un paciente tenga conciencia que está mal y busque ayuda, pero por otro lado, están los que no se dan cuenta de su enfermedad o que se agudiza el problema y en estos casos es cuando, ante la presencia de un riesgo de vida tanto para sí mismo como para terceros, tienen que intervenir la familia o la justicia. Un paciente que padece un episodio psicótico, que alucina, que tiene comportamientos extraños, si alguien no lo ayuda, no podrá sólo acercarse a realizar el tratamiento respectivo y ante una situación grave como por ejemplo el suicidio, a la persona afectada no la podemos dejar a la deriva y debemos proceder a un tratamiento que tenga que ver con la internación.

– ¿Cuáles son las patologías más frecuentes que atiende en su especialidad?

– Un tema complejo que involucra la parte social, familiar, política y educativa son las adicciones, cuyo tratamiento y cura no es solamente con la utilización de la medicación, sino que tiene que haber una intervención de diferentes actores. Tiene que existir un ambiente familiar y terapéutico, para que el paciente no sólo mantenga la abstinencia, sino que tenga la posibilidad de reinsertarse en la sociedad. Las adicciones van en aumento, pero también hay más demanda de las personas de buscar ayuda a través de las consultas y los tratamientos.

– ¿La violencia familiar tiene que ver con las adicciones?

– Está muy relacionado a problemas con algunas sustancias y el alcoholismo suele ser la causa frecuente de personas violentas, también conlleva a la violencia algún trauma de la infancia o que la persona haya sido de niño maltratado, abusado o golpeado y repite esa patología con otros individuos. En una situación frente a un padre que en su infancia fue golpeado físicamente o torturado verbalmente, la misma historia tiende a repetirse con su familia. Y por varios factores, entre ellos el estilo de personalidad, la falta de conciencia, estas personas que tienen cierto grado de psicopatía y rasgos antisociales, están cómodos en esa posición, ellos se sienten bien haciendo lo que hacen y consiguen lograr manipular a sus víctimas y por eso no es común que busquen ayuda, si no es por medio de tratamientos obligados a través de la justicia.

– ¿Por qué el estrés es algo común por estos tiempos?

– Está relacionado con el estilo de vida que llevamos y lo puede padecer desde un estudiante a una persona en su trabajo y el tema es que esa ansiedad sí la necesitamos para realizar nuestras actividades, pero no debe hacerse en forma desmedida, ya que el organismo se empieza a resentir, así también el sistema nervioso y allí comienzan los diferentes síntomas. Entre ellos las personas no pueden dormir, hay demasiado cansancio, inquietud, ansiedad, nerviosismo, disminución del apetito y situaciones anímicas depresivas y las medidas preventivas que nosotros fomentamos, es la ingesta de agua diaria, tener una buena y variada alimentación, realizar actividades al aire libre y dedicar tiempo al descanso. El sueño es importante como protector del sistema nervioso, se puede llegar a decir que es como un bálsamo para nuestro cerebro, es reparador y ayuda a su recuperación y no debemos descuidar un aspecto importante en la vida del ser humano, que es la parte espiritual e independientemente de la religión que tengamos, el ser humano es un cuerpo, una mente y un espíritu y hay que cuidar permanentemente esas tres áreas en conjunto.

– ¿Es aconsejable la ingesta de medicamentos para estas situaciones?

– La medicación es todo un mito, ya que ciertos pacientes plantean que si la ingieren puede provocarles algún daño, pero hay que tener pleno conocimiento que todos tiene efectos adversos, pero dada la dosis adecuada para el problema específico y recetado por el profesional médico habilitado, se puede usar tranquilamente. Además la ciencia ha logrado elaborar psicofármacos más efectivos y con menores contraindicaciones, que lo que hacen es optimizar el sistema nervioso del individuo y luego de un tiempo de su ingesta se intenta suspenderlo y ver si dicho sistema volvió a estabilizarse. En algunos casos eso no se logra y para que la persona tenga una mejor calidad en su salud, se utiliza la medicación de por vida.