Salud: ¿Por qué tenemos alergias y cómo se combaten? (Parte II)

Esta semana, seguiremos desarrollando otros casos de alergia, los síntomas y las precauciones que se deben tomar para sobrellevarlas.

alergiaLas manifestaciones nasales, oculares y bronquiales y el picor de paladar y oídos, desencadenadas por la exposición a los antígenos ambientales (polen, ácaros, hongos) son los síntomas de la alergia más característicos. La dificultad respiratoria y los silbidos o sibilancias en el pecho desencadenados por el llanto, el ejercicio, la risa y los irritantes inespecíficos (humo, contaminación atmosférica, pulverizadores, etc.), son signos inequívocos de la hiperreactividad bronquial (asma). Las afecciones cutáneas, como la urticaria, ciertas formas de hinchazón de partes blandas (angioedema) y algún tipo de eccema y otras lesiones de la piel, pueden aparecer conjuntamente con los otros cuadros o de manera aislada. Los órganos y funciones que pueden verse afectados por un cuadro alérgico son el aparato respiratorio, la piel, los órganos de los sentidos y el aparato digestivo.

En caso de presentar algún síntoma, es esencial que acuda al médico para realizar un diagnóstico certero, ya que no siempre se trata de alergias y la automedicación en estos casos puede conducir a cuadros de diversas índole, cuya importancia puede ser igual o mayor que al de la alergia misma. Para llegar al diagnóstico, se hacen estudios exhaustivos con los más modernos análisis de laboratorio. Con esto se determina el estado general del sistema inmunológico y los niveles y participación de los alérgenos. Si se tiene el diagnóstico del médico, se va a poder definir el tratamiento más adecuado.

Entre las medidas que puede adoptar, se encuentran: ventilar la casa todo lo posible y limpiar con mayor cuidado los ambientes en que la persona alérgica deba pasar más tiempo, disminuyendo la acumulación de polvo y la proliferación de ácaros y hongos.

También debe evitar las aglomeraciones en espacios cerrados, con escasa ventilación, donde son más comunes las virosis respiratorias. Es conveniente aplicarse las vacunas contra la gripe y el neumococo. Si se trata de chicos, es indispensable consultar con el pediatra. Si aparecen síntomas respiratorios, como nariz tapada, secreción nasal acuosa, silbido bronquial, entre otros, se debe consultar de inmediato al médico. Los asmáticos no deben abandonar su medicación de control, que previene ataques. El paciente debe manejarse de una forma interdisciplinaria, por lo que la participación activa de alergistas, neumólogos, así como el control que lleve el pediatra o el médico general, serán de gran ayuda.

 

Otras alergias más habituales son producidas por:

alergia_causantes1) Alimentos: La alergia alimentaria es más común en los niños que en los adultos, pero muchas de las reacciones que se atribuyen a la alergia pueden deberse a la existencia de una mera intolerancia. Los alimentos que aparecen implicados con mayor frecuencia son la leche de vaca, huevos, pescados, legumbres, frutos secos, crustáceos y fresas.

2) Aditivos alimentarios: Colorantes, conservantes, antioxidantes, agentes aromáticos y potenciadores del sabor, espesantes y emulgentes endulzantes, pueden funcionar como desencadenadores de alergias.

3) Ácaros del polvo doméstico: El polvo de las casas constituye una de las principales causas de alergia respiratoria en todo el mundo. Consiste en una mezcla heterogénea de escamas de piel humana y aquellas procedentes de animales domésticos, restos de insectos, fibras textiles, trazas de alimentos, insecticidas, bacterias, pelos de animales, plumas de aves, mohos y unos parásitos microscópicos denominados ácaros. Se favorece su proliferación con temperaturas próximas a los 25º o 27º C en el otoño y si la humedad relativa del aire es alta.

4) Plantas y pólenes: Las especies botánicas de dispersión aérea son las que pueden causar reacciones alérgicas. Entre ellas: gramíneas y gramíneas cultivadas (trigo o cebada). Durante los meses de primavera, un elevado número de partículas vegetales invisibles invaden la atmósfera y posteriormente pueden depositarse en el suelo, produciendo reacciones tanto por vía aérea como por contacto.

5) Hongos: Son seres microscópicos omnipresentes en el entorno del ser humano. Debido a su elevada capacidad reproductiva, proliferan con facilidad siempre que encuentren materia orgánica que les aporte los nutrientes necesarios. Los hongos se reproducen por medio de unas células denominadas esporas que pueden ser inhaladas por otros seres vivos al ser transportadas por el aire. La inhalación sostenida de dichas esporas puede originar síntomas alérgicos (rinitis, asma) en personas susceptibles.

6) Animales: Perros, gatos y otras mascotas como hámsteres y cobayos, constituyen una de las principales causas de alergia después de pólenes y ácaros. También otros animales como las aves y los caballos pueden provocar alergias.

7) Insectos: Los que producen reacciones alérgicas con mayor frecuencia son los himenópteros (abejas y avispas).

8) Ejercicio físico como desencadenante: Correr es el ejercicio que con más frecuencia puede desencadenar episodios de obstrucción bronquial. En muchas ocasiones, es el único factor capaz de originar una crisis asmática en personas predispuestas. Por otra parte, las personas con alergias a pólenes pueden agravar sus síntomas con la práctica de ejercicio físico al aire libre.

9) Papel del psiquismo en las afecciones alérgicas: Hace años se planteaba la posibilidad de que el asma fuera en gran parte una enfermedad psicosomática. Sin embargo, no se ha podido comprobar la existencia de una personalidad concreta que predisponga para el padecimiento del asma, que se considera una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa bronquial. No obstante, el correcto funcionamiento del organismo depende del sistema nervioso, que puede verse afectado por determinadas situaciones estresantes y cuadros depresivos, que influyan en la severidad de un episodio de crisis asmática.