Salud: ¿Por qué la mayoría come mal? Consejos para una buena alimentación

  ¿SOMOS LO QUE COMEMOS? El 16/10 FUE EL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN Y EL OBSERVADOR EXPLICA CUÁL ES LA MEJOR DIETA

Cuando se dice que “el ser humano es lo que come”, estamos afirmado algo muy fuerte, para aquellos que no cuidan lo que entra en su boca y creen que deben comer lo que les gusta, no lo que le conviene ingerir.

Licenciada KlossEl “Centro Radial, Televisivo y Periodístico”, con sede en Crespo, fue visitado por la Lic. en Nutrición Jésica Kloss, quien dijo en el programa “Panorama Entrerriano”, dirigido por Ana Paula Cabrera y Ezequiel Carlson, que existen nuevas ideas que se plantean en el plano alimenticio a nivel mundial: “En los Congresos de Alimentación se destaca la sostenibilidad alimentaria, un plan con el que se pueda alimentar a toda la población mundial. Somos 7.000.000.000 de habitantes en el mundo de los cuales hay 1.000.000.000 que no tiene para comer, que cada día se acuestan sin recibir una comida y hay otros 2.000.000.000 que están mal nutridos. En contraposición a todo esto, hay 2.000.000.000 de personas en el mundo que son obesos y sólo 2.000.000.000 que están bien alimentados. Hay una mala distribución de los nutrientes y los alimentos en el mundo. Por ello, los profesionales hemos creado un plan para que no haya ni gente obesa ni gente que le falte la comida”, precisó Kloss. Según la nutricionista, los profesionales de la alimentación en general coinciden en que un plan vegetariano puede favorecer a solucionar este problema de distribución y subalimentación. Comentó: “Este tipo de dieta favorecería la alimentación de toda la población por los beneficios a la salud que acarrea. El hecho de comer carne roja en exceso o muchas veces durante la semana, puede llevar a predisponer un sobrepeso y a duplicar los riesgos cardiovasculares. Todo esto acompañado del exceso del consumo de grasas saturadas, que elevan el nivel ‘colesterol malo’ en sangre”.

Otros hábitos alimenticios poco comunes, pero saludables, incluyen los cereales, las frutas y las verduras. El consumo de cultivos como soja, maíz o trigo, no está popularizado, aunque trae grandes beneficios para la salud y para el medio ambiente. Al respecto, la licenciada expresó: “Los cereales como el trigo el maíz o la soja se destinan en mayor porcentaje para alimentar a los animales, no a las personas. Por ejemplo, el 70 % del cultivo mundial de soja y el 40 % de maíz o trigo, se destina a la alimentación animal. Si disminuyéramos el consumo de carnes, todos estos cultivos podrían alimentar a la población mundial tranquilamente. No habría problemas por falta de recursos. Tampoco habría tantas personas con sobrepeso, porque por lo general las personas obesas, lo son por evitar alimentos saludables, privilegiando la ‘comida chatarra’, o por comer en exceso. Los profesionales somos responsables de proponer que se haga educación nutricional, planteando este tipo de alimentación sana”.

Ante esta responsabilidad, fue proclamado el Día Mundial de la Alimentación en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Esta organización tiene como objetivo principal concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. El día coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945. El Día Mundial de la Alimentación (DMA) fue establecido por países miembros de la FAO en la Reunión General de la Organización Número 20, en noviembre de 1979. La delegación Húngara, encabezada por el Ministro Húngaro de Agricultura y Alimentación Dr. Pál Romány, actuó un activo rol para lograr el establecimiento de una celebración mundial que reivindique la sana alimentación. Desde entonces se ha desarrollado cada año en más de 150 países, dando a conocer los problemas detrás de la pobreza y el hambre.

 

pirámide alimenticiaLa Pirámide Alimenticia

 

La pirámide alimentaria representa de forma gráfica los principales y más importantes alimentos que debemos ingerir para mantener una alimentación balanceada, equilibrada y saludable. El gráfico se lee de abajo hacia arriba, pues los alimentos que están  en la base son aquellos que se deben ingerir en mayor cantidad y diariamente. A medida que se acerca a la punta de la pirámide, indica una disminución en el consumo y de preferencia de manera ocasional.

En la base, no sólo aparece el agua como lo más importante sino también la actividad física, compañera ideal para llevar una vida saludable. Los alimentos del siguiente escalón, provienen de granos. Proveen carbohidratos y otros elementos vitales. Aquí se encuentran las pastas, el maíz, los cereales, el arroz, el pan etc. Es preferible que no se consuman en forma refinada. Por ejemplo, la harina común blanca es refinada y no tiene el mismo valor nutritivo de la harina integral sin refinar. Al igual que otros cereales integrales son fundamentales porque contienen minerales que los refinados perdieron.

Luego, se encuentran los vegetales y las frutas. Son alimentos ricos en fibras, vitaminas y minerales. Se deben ingerir de 3 a 5 porciones de vegetales cada día y 2 a 4 porciones de frutas. También es recomendable variar los colores y combinarlos, ya que según el color del alimento, brinda nutrientes distintos. En el próximo nivel se encuentran la leche y sus derivados. Luego, el grupo de proteínas como la carne de pollo, pescado, frijoles, lentejas, huevos y nueces. Son alimentos ricos en minerales esenciales como el calcio, el hierro y proteínas. Lo ideal es ingerir de 2 a 3 porciones de estos alimentos al día. En la parte superior están las carnes rojas, para dar lugar en la punta al grupo que no debemos consumir mucho. Las grasas, la sal, los aceites, los postres y los dulces están en este nivel. La crema, las gaseosas, los productos de repostería, los aderezos grasosos y las bebidas ricas en azúcares, son algunos de estos alimentos, que no proveen casi ningún nutriente a nuestro cuerpo pero son abundantes en calorías.

Las enfermedades producidas por una mala alimentación van desde hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, obesidad, dislipidemias hasta cáncer. Por ello, debemos tener en cuenta cuáles son las consecuencias de no llevar una alimentación sana. Y sobretodo, intentar cocinar saludablemente en familia para fijar hábitos sanos, que lleven a una mejor calidad de vida.