Salud: ¿Cuáles son los factores que causan gastroenteritis y cómo prevenirla?

dolor de panzaEn las últimas semanas, con la llegada de la época estival, se han propagado en la zona los afectados por gastroenteritis, una afección muy común que puede evitarse si se toman los recaudos necesarios. Por eso en esta edición, El Observador brinda a sus lectores todo lo que deben saber para no contraer esta enfermedad.

La primera vez que se utilizó el término gastroenteritis fue en el año 1825. Antes de esa fecha, se conocía más específicamente como fiebre tifoidea o “cholera morbus”, entre otros. En el año 1980, la gastroenteritis de todo tipo de causas ocasionó 4.600.000 de muertes en niños. La mayoría de ellas tuvieron lugar en países en vías de desarrollo. Para el año 2000, la tasa de mortalidad ya se había reducido de manera considerable, a aproximadamente 1.500.000 de muertes anuales, en gran parte a la introducción y uso extendido de las sales de hidratación oral.

La gastroenteritis es un proceso inflamatorio del estómago e intestinos, generado por agentes que provocan daño a la mucosa intestinal, lo que propicia cambios en el comportamiento de nuestro cuerpo que se manifiestan mediante diversos síntomas, como diarrea asociada a fiebre, vómito y dolor abdominal, así como constante sensación de defecar. Bajo el término gastroenteritis se engloban diversos tipos de irritaciones e infecciones del tracto digestivo, los cuales pueden ser clasificados de acuerdo a su origen en: 1) Infecciosas, causadas por bacterias, virus y hongos. 2) No infecciosas, provocadas por alergia a ciertos alimentos, como gluten del trigo, frutillas, duraznos, lácteos, irritantes (alcohol, picante y condimentos, entre otros) y parásitos. 3) Emocionales, las que se originan por alteraciones en el estado de ánimo, como estrés, depresión, angustia, por ejemplo.

Los sectores de la población que más se ven afectados por gastroenteritis son el infantil y la tercera edad, principalmente en los países en desarrollo. Esta enfermedad por lo general se manifiesta con diarrea y es la causa de gran número de fallecimientos, ya sea por las complicaciones del padecimiento mal atendido o por no haber recibido tratamiento oportuno. Aunque la enfermedad afecta casi por igual a mujeres y hombres, estos últimos presentan mayor riesgo de contraerla debido a que cuidan menos sus hábitos alimenticios e higiénicos. Está demostrado que, por ejemplo, se lavan menos las manos que su contraparte femenina.

Las infecciones intestinales se adquieren por consumo de agua o alimentos contaminados y por la transmisión de la enfermedad de una persona a otra, ya que virus y bacterias inician un crecimiento desmedido dentro del intestino del receptor, pues ahí encuentran las condiciones propicias para su desarrollo. En los casos no infecciosos sucede que los alimentos que causan un proceso alérgico actúan como agente agresor de la mucosa que protege al intestino en su interior, estimulando la producción de movimientos (con mayor fuerza y frecuencia) para tratar de eliminar el origen de la agresión. Los movimientos que se incrementen desencadenan diarrea. La probabilidad de contraer una infección intestinal depende de la cantidad de agentes dañinos que se hayan ingerido, así como su capacidad para hacer daño, aunque también influyen factores propios del individuo invadido, como menor secreción de ácidos gástricos o de movimientos de evacuación, alteración de la flora intestinal habitual o un estado inmunodeprimido (disminución de las defensas naturales del organismo), que puede aumentar la susceptibilidad a la infección. El motivo más común por el que se presentan las gastroenteritis son los virus que se propagan rápidamente en diferentes ambientes a través del agua, alimentos contaminados o de persona a persona. Los tipos más frecuentes son Rotavirus y Adenovirus Entéricos, los cuales se multiplican en la superficie del intestino delgado, duodeno y yeyuno, y producen rápida destrucción de las vellosidades, con lo que se reduce considerablemente la capacidad de absorción de ciertas sustancias. Particularmente, los niños tienen problemas para digerir la lactosa o azúcar contenida en la leche. Otros promotores de esta enfermedad son las bacterias. Los mecanismos de transmisión son similares a los de los virus, solo que su forma de infección en ocasiones llega a ser más agresiva que el de éstos. Por su parte, la gastroenteritis parasitaria es causada, principalmente, por Entamoeba histolytica (amiba), protozoario que infecta al 1% de la población mundial. Se ingiere generalmente en forma de trofozoíto (huevo o quiste) en el agua y alimentos contaminados, como verduras mal lavadas. Los síntomas que se presentan por la infestación de este parásito se caracterizan por presentar diarrea sanguinolenta con trozos de materia fecal y presencia de moco en las heces con coloración verde. El tratamiento consiste en la administración de sustancias antiamibianas. Asimismo, la intoxicación alimenticia con mariscos, hongos o productos contaminados, o el consumo de cantidades excesivas de alcohol también pueden provocar irritaciones en el tracto digestivo. En este caso, el tiempo transcurrido entre la incubación y la aparición de los síntomas es de unas cuantas horas. Las heces, generalmente, son voluminosas, abundantes y acuosas, no presentan moco, sangre o pus, y el dolor abdominal es poco importante. El paciente suele no presentar fiebre ni quebrantamiento del estado general y cede transcurridos entre 3 y 5 días.

Ante la sospecha de un cuadro de afección gastrointestinal debe hacerse detallada historia clínica y un estudio microbiológico de laboratorio.

Recomendaciones

gastroenteritisSi se confirma el cuadro clínico, debemos cuidar el estado de hidratación de la persona enferma, ya que de eso dependerán o no las complicaciones. Para lograrlo se puede utilizar suero oral. Si no cuenta con suero, prepárelo con un litro de agua purificada o hervida, 2 cucharadas de azúcar y una de sal común. Se debe tomar tan frecuentemente como sea posible, pero en pequeñas cantidades para permitir adecuada absorción de la solución. Se recomienda que sea a cucharaditas o en pequeños sorbos. La higiene de las manos antes y después de ir al baño es importante para evitar reinfecciones y contagios, así como estar alertas ante la presencia o aparición de los signos característicos de diarrea (sobre todo en niños), como pulso rápido, sed intensa, piel fría y húmeda, vómito, así como presencia de sangre en heces, fiebre y ojos hundidos. Tenga especial cuidado cuando identifique que la fontanela o mollera está hundida en pequeños menores de un año. Es conveniente que no dude en acudir a una clínica o centro hospitalario si usted sospecha o reconoce alguno de los rasgos de este peligroso padecimiento, el cual es minimizado por gran parte de la población. Vale más una falsa alarma que ser parte de una trágica estadística. El Dr. César Silva fue consultado por este medio ante la cantidad de casos de gastroenteritis registrados en las últimas semanas. Al respecto, hizo hincapié en la necesidad de llevar una dieta saludable y dijo “en verano las gastroenteritis más comunes son las virales. Son muy contagiosas, pero hay medidas muy útiles que se pueden tomar y son sencillas y prácticas. Lo primero que debemos hacer es conservar las cadenas de frío. Otra muy importante es el lavado de manos, necesario ante todo proceso viral, pero más aún en este tipo de gastroenteritis que se transmite por la materia fecal que llega a la boca por algún motivo, por las manos es lo más frecuente. Es necesario mantenerse hidratado tomando agua. No es opción para hidratarse una gaseosa o jugo artificial, los cuales son usados diariamente en el verano. En lugar de gastar en jugos en polvo para hacer tereré, compramos naranjas y las exprimimos para hacer un mate natural. Por último, la dieta, sin que esto signifique que no se pueda comer nada. Hay que comer determinados alimentos, eligiendo lo hervido para disminuir el consumo de grasas que contribuyen a la falta de apetito y pueden empeorar los cuadros de gastroenteritis. También evitar el consumo de comidas compuestas, porque en cierta forma son irritantes, al igual que las bebidas alcohólicas”.

Vacuna

gastroenteritis saludLa Organización Mundial de la Salud recomendó en 2009 que la vacuna contra el Rotavirus se ofrezca a todos los niños a nivel mundial, gracias a su efectividad y seguridad. En la actualidad existen dos vacunas comerciales contra el rotavirus y varias más están en desarrollo. En África y Asia estas vacunas redujeron la enfermedad aguda entre los bebés alimentados con leche materna y los países que han implementado programas nacionales de vacunación han visto una disminución en las tasas y en el nivel de gravedad de la enfermedad. Esta vacuna también puede ayudar a prevenir la enfermedad en los niños no vacunados al reducir el número de infecciones en circulación. La primera dosis de la vacuna se debe dar a los bebés alimentados con leche materna entre las 6 y 15 semanas de edad. Se ha descubierto que la vacuna oral contra el cólera tiene una efectividad de entre el 50 y el 60 % después de 2 años.