Roulet afirmó que de mantenerse estas condiciones, la soja y el maíz no serán rentables

maízEl productor y ex vicepresidente de la Confederación Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, sostuvo que de no variar las actuales condiciones, “por la presión impositiva y el aumento de costos, en este campaña el productor perderá dinero con la soja y el maíz”.

Sobre la oleaginosa, el dirigente agrario sostuvo que “si el productor piensa en sembrarla como salvación, los números para la nueva campaña no lucen bien por la baja de los precios, además de los elevados costos”.

Roulet explicó que “considerando un rinde promedio de 2.550 kilos por hectárea (obtenido en el último ciclo) en un campo propio se pierden U$S 20,62 por hectárea. En un campo alquilado, el quebranto es mayor, es negativo en US$ 132,41 p/ha. Pese a que el productor pierde plata, lo interesante es que el Estado igual gana, ya que por retenciones (35%) y otros impuestos, se llevará el 45,4% del ingreso generado por una hectárea de soja en campo propio, equivalente a U$S 504,15 por cada una de las mismas”.

Cabe acotar que el Foro de Anticipación Estratégica indicó esta semana que tanto analistas privados como de entes oficiales, anunciaron que la cotización de estos 2 cultivos se verá afectada por la muy buena cosecha americana que impulsará a la baja su precio. “Estas noticias son preocupantes para los productores, el gobierno vería disminuidos sus ingresos por derechos de exportación en un porcentaje importante, en un momento en que los dólares se cuentan de a uno. Una caída de sólo el 16% (valor optimista según algunos) significaría una disminución del orden de los U$S 7.000.000 en la recaudación por derechos de exportación del complejo agroexportador”, marcó el informe.

El maíz también podría perder parte de su valor el próximo año, las primeras estimaciones son del orden del 11%, pero recién dentro de unos meses se tendrá un valor más preciso. Por otra parte, la renuencia de China a convalidar altos precios de la oleaginosa, primero no comprando y luego interviniendo prácticamente en el mercado para producir una baja de su valor, volcando al mismo varios millones de toneladas del poroto, “muestra que los precios no seguirán en alza en el futuro y el principal comprador ya le puso un tope a los mismos”.