Raffo: “Hay un cambio de actitud y en la manera de ver al ambiente en la gente”

RaffoEl secretario de Ambiente de la provincia, Ing. Fernando Raffo, visitó esta semana el “Centro Radial, Televisivo y Periodístico de Entre Ríos”, con sede en Crespo, donde en diálogo con Canal 6 y El Observador, habló de la importancia de lograr un equilibrio entre los recursos naturales y la producción para alcanzar un crecimiento sustentable, no dudó en afirmar que luego del caso de la papelera Botnia, se registró “un cambio de actitud y otra manera de ver el ambiente en la gente, que está más atenta y toma más conciencia de lo que esto representa. Desde las cosas más simples, como apagar una luz que no se usa, separar los residuos en orgánicos e inorgánicos, cuidar los ríos y arroyos, entre otros”.

– La colocación de desechos de animales como abono en campos cercanos a ciudades, ha generado ciertas reacciones en distintas comunidades entrerrianas: ¿Hay muchos reclamos por ese motivo?

– Siempre se presenta algún caso y en esas situaciones concurre un grupo técnico a realizar las inspecciones. Desde el punto de vista ambiental, salvo que haya una acumulación muy grande, que pueda liberar nutrientes no favorables a las napas de agua, como es el nitrógeno y el fósforo, a la tierra le viene bien una cierta cantidad de abono y en el camino de la descomposición, genera moscas y olores y si hay humedad, se complica aún más. Yo vivo en una aldea, donde somos 100 personas y se producen 500.000 pollos, por lo que sé de lo que se trata. Si el productor hace bien las cosas y mantiene las condiciones de higiene, no debería haber mayores inconvenientes, el problema surge cuando se hacen las cosas como se hizo toda la vida y se generan conflictos que no deberían existir. En la costa del Uruguay por ejemplo, se produjo un fenómeno de crecimiento turístico y se están instalando complejos en la zona rural-productiva, donde la gente toda la vida trabajó. Entonces, el día de mañana, vamos a tener un galpón de pollos y al lado, un grupo de cabañas. Quienes se van a vivir al campo, deben entender que hay que producir y que se pueden dar estas situaciones y los productores deben trabajar en post de que todos podamos ocupar el mismo espacio y sea sustentable en el tiempo. Lo mismo entre los humedales y la agricultura, se necesita que exista una verdadera coordinación para buscar soluciones positivas y reducir los impactos en nuestro ambiente. Los humedales son una infraestructura natural valiosa para la agricultura, al proporcionar agua fiable y suelos fértiles, pero la demanda de tierra y agua, debido al crecimiento demográfico, generan iniciativas de desarrollo a gran escala, por lo que es necesario considerar las funciones y los valores económicos de los humedales en la planificación de la producción de alimentos y otros productos agrícolas.

– ¿Sigue habiendo una carencia de ingenieros y técnicos ambientales en el ámbito público?

– En 6 años hemos incorporado alrededor de 30 técnicos, de los cuales el 70% son profesionales universitarios. O sea, el gobierno entendió la importancia de trabajar en lo relacionado al ambiente, por lo que hay que tener gente formada para esta actividad. Incorporamos ingenieros ambientales, químicos, licenciados en Ciencias Ambientales, en Higiene y Seguridad del Trabajo, también algunos biólogos y abogados… Los ingenieros ambientales y los químicos, vienen de facultades de Santa Fe, pero en la provincia tenemos licenciaturas en la UNER de Salud, Ambiente, Bromatología… El tema ambiental no solo está en la agenda de la gente, sino también en los colegios de profesionales.

¿Hay mucha contaminación en ríos y arroyos?

– Venimos trabajando permanentemente en una serie de controles. Desde hace un tiempo lo hacemos en el río Gualeguay, donde estuvimos llevando a cabo tres campañas de monitoreo, para conocer la calidad de su agua. Se toman muestras de 12 puntos de monitoreo a lo largo de 400 km. y en cuanto a los resultados que tuvimos de los análisis hasta el momento, dan que la calidad es buena sobre todo para el sostenimiento de la vida acuática y esto va a ser interesante no hoy, sino dentro de 10 años, para ver si hay cambios en la cuenca y ver qué pasa con la misma. El año pasado compramos 6 sondas multi-paraméricas que van a ser entregadas a los municipios para hacer mediciones en tiempo reales, determinando por ejemplo, el nivel de oxígeno disuelto. Los peces necesitan 5,5 miligramos para vivir y si hay 0, mueren. Por otro lado, hay un compromiso internacional que es a través del fallo de La Haya, por el conflicto de Botnia (UPM), donde una vez por mes, un Comité Científico realiza estudios en la desembocadura del río Gualeguaychú. La semana pasada se hizo el 28° control, trabajando en conjunto con la Prefectura Naval Argentina, con la Facultad de Bromatología de la UNER que nos hace la asistencia técnica en la preparación de las muestras…Ese comité está integrado por dos especialistas propuestos por Uruguay y 2 por Argentina y funciona dentro de la Comisión Administradora del Río Uruguay, que es un ente binacional. Y el resultado de estas 28 campañas, no se dieron a conocer, porque no hay acuerdo entre las dos partes para que sean públicos. Pasa por una cuestión más política, de entendimiento. Para nosotros es importante porque tener datos de primera mano del Gualeguaychú y del Gualeguay implica saber qué pasa aguas arriba. Días pasados ocurrió una mortandad de peces en el arroyo Las Arañas (Aldea Spatzenkutter). Se analizó lo que tiene que ver con agroquímicos y no se detectó ese producto, por lo que iniciamos un estudio de cuenca, ver qué actividades productivas hay en la zona, como crianza de animales intensivos, alguna industria… Queremos hacer una evaluación y llamar a la concientización, como por ejemplo quien hace aplicaciones en la limpieza de equipos sanitarios, hay productos que no son nocivos para la vida humana, pero sí para la acuática. Los piretroides (insecticida), que son los que usamos para los mosquitos, si se los arrima a un curso de agua, son mortales para los peces…