Raffo abogó para que las ciudades trabajen en plantas comunes de reciclado

Raffo con director de El ObservadorEl secretario de Medio Ambiente de la provincia, Ing. Fernando Raffo, visitó esta semana la redacción de El Observador, para profundizar en diversas temáticas vinculadas al sector y contar algunas primicias sobre actividades a realizar en breve por su área. Además, pidió por el uso responsable de los agroquímicos y una legislación que los controle e instó a que se trabaje fuertemente en el reciclado de residuos, concientizando a la población. En ese aspecto, subrayó la importancia de compartir una planta de reciclado entre diversas localidades con la finalidad de darle valor agregado a la basura.

– ¿Se ve seguido con el gobernador Urribarri?

– Sí, en la gestión normal de gobierno, pero tengo mucho diálogo con los ministros. Con Javier García de Planeamiento, hay una buena relación de trabajo, es ingeniero y por su formación, cuenta con una visión muy importante de la sustentabilidad…

-¿Qué proyectos tienen en carpeta para lograr antes del 2015?

– Hay varias propuestas. Al Parque Nacional Pre Delta queremos darle un reconocimiento internacional de humedales a través de la Convención Ramsar, que reconoce la importancia de determinados lugares. Estamos elaborando la ficha técnica y hay un proyecto para trabajarlo en forma conjunta con Santa Fe. La idea es generar sobre esa base, un núcleo con un área accesoria. Entre Ríos tiene que hacer una nota, elevarla a la Secretaría de la Nación, para que a través de la Cancillería Argentina pidan a la Convención, que sea reconocido este sitio como de importancia internacional… Son aproximadamente entre 20.000 a 25.000 has. En el mundo hay 1.970 sitios. En Argentina había 20 y en Entre Ríos hace 2 años declaramos el primero, que es el Palmar El Yatay en la costa del Uruguay. Es una nominación muy importante para la provincia, en cuanto a que muestra que hay un trabajo de protección a los ecosistemas y tiene luego una trascendencia fundamental para el turismo.

– Están trabajando en un proyecto para prohibir el sembrado en las banquinas de caminos, ¿cómo lo ven desde su área?

– No nos compete en cuanto a la generación de proyectos, pero hay 2 temas en este aspecto. Por un lado, está el tema vial propiamente dicho. En la zona de caminos con cultivos, se manejan problemas de erosión en los terraplenes. Al hacer cultivo intensivo se puede llegar a deteriorar la vía de comunicación… El otro aspecto es que los cultivos que están al borde de las banquinas están expuestos a la contaminación, básicamente por el escape de los vehículos que circulan. Es decir que se exponen a los hidrocarburos y las consecuencias que puede tener en el grano. Por lo tanto, es complicado para el consumo humano. En otro orden, existe una metodología de trabajo para que los bordes de caminos sean corredores verdes.

– ¿Qué conclusiones le dejó el II Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible?

– Estos eventos sirven para conocer experiencias de otros lugares con inconvenientes similares. Hoy se habla de la problemática ambiental, así como el mundo se va globalizando en cuanto a temas que surgen en la discusión. Diversas cuestiones se ponen en la mesa de análisis inherentes a cómo hacer sustentables los procesos que se van dando en las distintas regiones o el cambio climático que si bien es un efecto global, tiene efectos particulares en distintas regiones. Por lo tanto, este Foro sirve como un ámbito de discusión y reflexión junto a representantes del Consejo de Nacional de Medio Ambiente.

– La problemática que más preocupa es la cuestión de fumigaciones y el uso de agroquímicos. ¿Cómo focalizan esta cuestión?

– Desde el punto de vista institucional, el Ministerio de la Producción a través de la Dirección de Producción Vegetales, es la autoridad de aplicación de la ley de cumplimiento de agroquímicos. Entiendo que es uno de los temas más trascendentales en la política ambiental, en vista de cómo lo percibe la gente a la cuestión de agroquímicos. Sobre todo en asumir el riesgo que tengo o no a la exposición de estos productos. Más allá de la marca o si prohibimos tal o cual producto, lo que hay que empezar a revisar es el modelo de producción que es dependiente de la fertilización asistida y de la aplicación de estos productos. El modelo anterior, según los agrónomos, era más dependiente de insecticidas que potencialmente eran más peligrosos. Pero hay una discusión por lo que se observa: los problemas vienen del mal uso de estos productos, donde mucha gente no lee lo que dice el membrete de los bidones y quienes lo venden o algunos profesionales tampoco cumplen de forma estricta con la normativa provincial. Si bien esta ley tiene sus años y es mejorable, es una buena legislación, entonces no cumplir con ésta y no tener en el Estado una fiscalización en territorio para hacerla cumplir, ha generado una serie de conflictos sociales importantes. Hay un proyecto y en lo personal fuimos invitados a discutirlo en la Cámara de Senadores. Estas cuestiones deben abrirse al debate donde estén todos los sectores representados y buscar una solución. No podemos volver atrás y no usar agroquímicos, porque sería imposible. Primero debemos conocer los riesgos que tiene elegir ese modelo y segundo ver qué medidas utilizamos para minimizar esos riesgos y cómo se capacita a la gente para un uso responsable.

– ¿Cree que lo entiende el productor?

– Si realizo un mal manejo y una mala agricultura, seguramente el valor productivo de los campos disminuirá. Entonces, leyes que incentiven y motiven, ya sea por una desgravación impositiva para que pueda trabajar de manera sostenible, me parecen herramientas adecuadas. Es decir, premiar en cierta manera al que hace las cosas bien y por otro lado, se debería ajustar al que las hace mal. Nosotros lo usamos en programas de reconversión industrial. Aquí se trata de hacer agricultura sustentable y cuidar el patrimonio. Si manejo bien mi campo, le estoy dejando a mis hijos y nietos que puedan seguir utilizándolo para fines productivos. Naturalmente que si hago un mal trabajo, seguramente ese campo va a ser poco rentable en un futuro. Lamentablemente el tema de los pooles de siembra, donde la gente ya no vive en el campo, no ayuda mucho porque justamente se pierde ese arraigo.

– ¿De qué manera está avanzando el reciclado de residuos en las distintas localidades de la provincia?

– Han cambiado las cosas desde hace cinco años a esta parte, cuando teníamos conflictos y denuncias por los basurales a cielo abierto. Actualmente, uno se encuentra con que las comunidades empiezan a trabajar, buscando mejorar la cuestión de los residuos, ya sea transformando los antiguos basurales en vertederos controlados y apostando a la separación en origen. Hace unas tres semanas se presentó un Proyecto de Ley en la legislatura provincial, que será abierto a la discusión para que todos sumen sus ideas. El mismo apunta a la eliminación de estos lugares de depósito de residuos, brindándole condiciones de seguridad e higiene y salubridad a la gente que está trabajando en circunstancias muy malas. Convertir a los “cirujas” en trabajadores con otras condiciones. Asimismo, se brinda la posibilidad de formación de entes intermunicipales para la gestión integrada de residuos. Es una experiencia que tenemos en la costa del Río Uruguay con Tierra de Palmares. Son 6 municipios y 2 Juntas de Gobierno de los departamentos Colón y San Salvador. Como no tienen una gran escala los municipios por cantidad de habitantes, sacando Paraná, Concordia y Gualeguaychú, que pueden tener complejos ambientales sustentables en cuanto a lo técnico y económico, el resto de las comunidades se deben agrupar para la disposición final en rellenos sanitarios controlados y con plantas en donde se le de valor agregado a lo que uno separó (plásticos, vidrios y cartón). Lo óptimo sería empezar a pensar que entre las comunidades de Crespo, Viale, Seguí y Diamante, por ejemplo, puedan tener una planta en común ya sea para darle valor agregado o en un futuro para hacer la disposición final de todo lo que no se pueda reciclar.

– ¿De qué forma se procede en la protección de los pastizales naturales y qué grado de importancia tiene?

– Existe un proyecto de conservación de pastizales que tiene que ver con la generación de un índice de conservación a través de un trabajo técnico importante, fundamentado desde la óptica de la sustentabilidad del recurso. No es un proyecto de conservación sino que introduce a la producción de ganado en este caso en los pastizales. Hay un trabajo que se hizo entre los gobiernos del sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Chaco. El productor tendrá designado un número y si efectuó un buen trabajo en producción y conservación de pastizales nativos, tendrá un reconocimiento en el Impuesto Inmobiliario Rural.